"Hoy en día todavía nos seguimos encontrando con muchos espacios y entornos que no son accesibles, y en nuestras actividades muchas personas sienten que por fin pueden participar y acceder a la información".
"Muchas veces tenemos que recibir el mensaje de que las familias no aceptamos la discapacidad de nuestros hijos porque no aceptamos la segregación. Es decir, según la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, aceptar la discapacidad de tu hijo es sinónimo de asumir que tu hijo sobra".
"Nuestra idea es llegar al mayor número de personas posible y conseguir una inclusión real para que cualquier persona pueda venir a disfrutar de un evento de artes escénicas profesional, divertido y emocionante".
"El proyecto se centra en que todas las personas, independientemente de su discapacidad, puedan practicar lucha canaria. Lo que buscamos es hacer una competición sana y brindar a las personas con discapacidad la oportunidad de practicar algo que les gusta".