La convocatoria cuenta con 8,5 millones para personas con discapacidad, inmigrantes y personas en exclusión social, y exige resultados de inserción laboral.
Canarias abre una nueva convocatoria de inserción laboral para personas con discapacidad y otros colectivos con especiales dificultades para acceder al mercado de trabajo. El Servicio Canario de Empleo destina 8,5 millones de euros a financiar proyectos que combinarán formación, orientación, prácticas y acompañamiento hasta conseguir la incorporación efectiva al empleo.
La convocatoria ha sido publicada este martes, 1 de septiembre, en el Boletín Oficial de Canarias (BOC) y está dirigida a fundaciones y asociaciones sin ánimo de lucro que desarrollen proyectos para personas con discapacidad, personas inmigrantes y personas en situación de exclusión social o riesgo de padecerla.
No se trata únicamente de impartir formación. Los denominados Proyectos de Itinerarios Integrados de Inserción Laboral (PIIIL) tienen como finalidad última conseguir que las personas participantes encuentren trabajo.
En los proyectos destinados específicamente a personas con discapacidad podrán participar entre 10 y 12 personas y, cuando se alcance el máximo de doce participantes, la entidad deberá asumir el compromiso de conseguir la inserción laboral de al menos tres.
8,5 millones para mejorar el acceso al empleo
El Servicio Canario de Empleo ha aprobado un presupuesto total de 8.500.000 euros para esta convocatoria.
Los fondos están destinados a mejorar la empleabilidad y conseguir una inserción laboral estable y duradera de personas que encuentran especiales dificultades para acceder al mercado laboral.
Los proyectos podrán ser cofinanciados en un 85 % por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+), dentro del Programa Canarias 2021-2027 y del objetivo europeo de fomentar la inclusión activa, la igualdad de oportunidades y la participación de los grupos desfavorecidos.
La convocatoria contempla tres grandes colectivos: personas en exclusión social o riesgo de padecerla, personas inmigrantes y personas con discapacidad.
Cada proyecto deberá dirigirse exclusivamente a uno de estos colectivos. Una entidad no podrá presentar un único programa que mezcle simultáneamente participantes pertenecientes a los diferentes grupos.
Dentro de esta convocatoria, la inserción laboral para personas con discapacidad cuenta con condiciones específicas relacionadas con el número de participantes y los resultados de contratación que deberán alcanzar las entidades.
¿Cómo serán los proyectos para personas con discapacidad?
Los programas de inserción laboral para personas con discapacidad tendrán unas dimensiones diferentes a los destinados a los otros colectivos.
Cada proyecto específico para personas con discapacidad deberá contar con un mínimo de 10 y un máximo de 12 participantes.
En los proyectos para personas inmigrantes o personas en exclusión social o riesgo de padecerla, el máximo aumenta hasta 15 participantes.
Las personas destinatarias deberán encontrarse desempleadas e inscritas como demandantes de empleo en las oficinas del Servicio Canario de Empleo.
Las bases contemplan la participación de personas mayores de 16 años sin cualificación y también de mayores de 18 años que cumplan las condiciones establecidas para acceder a la formación correspondiente.
La pertenencia al colectivo de personas con discapacidad podrá comprobarse mediante el cruce automático de datos entre el Servicio Canario de Empleo y los órganos competentes del Gobierno de Canarias.
El reducido tamaño de los grupos pretende favorecer un acompañamiento más individualizado durante todo el proceso de inserción laboral para personas con discapacidad.
Formación con un certificado profesional oficial
Una de las principales características de los proyectos es que la formación no puede consistir en cualquier curso elegido por la entidad.
Los itinerarios incorporarán formación de Grado C del Sistema de Formación Profesional, conducente a la obtención de un Certificado Profesional oficial.
Estos certificados tienen validez profesional y académica en todo el territorio nacional.
La formación deberá estar asociada a un perfil profesional con presencia en el mercado laboral y a competencias recogidas dentro del sistema de Formación Profesional.
Para las formaciones de nivel 1 no se exige una titulación académica o profesional previa.
En los niveles 2 y 3 sí existen diferentes vías de acceso relacionadas con titulaciones, certificados profesionales anteriores, pruebas de acceso o acreditación de competencias.
La obtención de una acreditación profesional constituye uno de los pilares de estos programas de inserción laboral para personas con discapacidad, ya que la formación deberá estar vinculada a competencias reconocidas oficialmente.
Habrá formación dentro de empresas
Los proyectos de inserción laboral para personas con discapacidad tendrán además carácter dual.
Esto significa que una parte de la formación deberá desarrollarse en una empresa u organismo equiparado.
La entidad beneficiaria y la empresa serán corresponsables del proceso formativo.
Las prácticas no podrán utilizarse para sustituir puestos de trabajo o funciones que correspondan al personal contratado por la empresa.
La intención es que las personas participantes no se limiten a recibir formación teórica, sino que puedan adquirir competencias profesionales en entornos laborales reales antes de finalizar su itinerario.
Esta experiencia en entornos laborales reales pretende facilitar la transición entre la formación y la inserción laboral para personas con discapacidad una vez avance el itinerario.
Orientación para buscar empleo y seguimiento personalizado
Los proyectos también deberán incorporar actuaciones específicas de orientación laboral.
Las técnicas de búsqueda de empleo constituyen una actuación obligatoria para todas las personas participantes y podrán desarrollarse individualmente o en grupo.
Esta parte del itinerario podrá alcanzar hasta 75 horas.
Además, las entidades deberán realizar un seguimiento personalizado de cada participante.
Los programas pueden incorporar también formación complementaria en materias como competencias digitales, manipulación de alimentos, sostenibilidad o igualdad de género, dependiendo del perfil profesional y las necesidades de las personas participantes.
Las bases permiten incluso ampliar determinados módulos para personas con especiales dificultades de aprendizaje.
Los participantes podrán recibir una beca
Otra de las características de la convocatoria es la existencia de una beca económica durante la formación para determinados participantes.
Las bases establecen que las personas con discapacidad podrán tener derecho a esta ayuda durante el desarrollo de la oferta formativa correspondiente al Certificado Profesional.
La cuantía utilizada para calcular el coste subvencionable es de 11 euros por día de asistencia, con los límites y condiciones establecidos en las bases.
La beca no se aplica a todas las actuaciones del itinerario. Quedan fuera, entre otras, las fases de acogida y diagnóstico, determinadas formaciones complementarias y las actuaciones de búsqueda de empleo y seguimiento.
Al menos tres contrataciones en los proyectos de 12 participantes
La convocatoria no mide el éxito de los proyectos únicamente por el número de personas que completen la formación.
Las entidades deben asumir un compromiso de inserción laboral.
En los proyectos destinados a personas con discapacidad con un máximo de doce participantes, el objetivo mínimo será conseguir la inserción de tres personas.
En los programas de hasta quince participantes destinados a otros colectivos, el compromiso mínimo será de cuatro.
Cuando el número de participantes sea diferente, el objetivo se calculará proporcionalmente según las reglas establecidas en las bases.
La inserción laboral para personas con discapacidad se convierte así en una obligación vinculada al proyecto y no únicamente en un objetivo genérico de la convocatoria.
Este requisito convierte la inserción laboral para personas con discapacidad en un resultado que las entidades deberán acreditar y no únicamente en una finalidad general del proyecto.
¿Qué se considera realmente conseguir un empleo?
Las bases también determinan qué contratación puede contabilizarse como inserción laboral.
En el trabajo por cuenta ajena, la persona deberá acumular contratos por un periodo mínimo de tres meses a jornada completa o de seis meses con una jornada de al menos el 40% de la jornada completa.
Además, los contratos utilizados para acreditar la inserción deberán tener una jornada mínima equivalente al 40 % de la habitual.
También puede contabilizarse el trabajo por cuenta propia.
Si una persona participante se da de alta como autónoma, se considerará inserción cuando permanezca en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos durante al menos 180 días.
Las contrataciones podrán producirse desde el momento en que se haya impartido al menos el 30% de la formación del itinerario y hasta los seis meses posteriores a su finalización.
Las bases establecen así criterios concretos para determinar cuándo una contratación puede contabilizarse como inserción laboral para personas con discapacidad a efectos del cumplimiento de los objetivos subvencionados.
El empleo en Centros Especiales de Empleo también puede contabilizarse
En el caso específico de las personas con discapacidad, las bases permiten que determinadas contrataciones realizadas mediante las medidas existentes de fomento del empleo de este colectivo puedan ser compatibles con el cumplimiento del compromiso de inserción.
Esto incluye las contrataciones de personas con discapacidad en Centros Especiales de Empleo, además del trabajo autónomo y otras modalidades previstas en la normativa.
Por tanto, la inserción laboral para personas con discapacidad que deberán conseguir las entidades no se limita exclusivamente a contrataciones en empresas ordinarias.
¿Qué entidades pueden solicitar las subvenciones?
La convocatoria no está abierta a cualquier empresa o profesional.
Las beneficiarias deberán ser fundaciones o asociaciones sin ánimo de lucro.
Además, las bases exigen que dispongan de un centro de trabajo, delegación o establecimiento en Canarias para desarrollar el proyecto y que entre sus fines se encuentre la formación e inserción laboral de personas en situación de desventaja social.
Existe otro requisito especialmente importante: deberán estar acreditadas e inscritas en el Registro de Centros de Formación Profesional para impartir la formación de Grado C correspondiente a los Certificados Profesionales.
Entre la documentación exigida aparece también la acreditación como entidad colaboradora en la prestación de servicios sociales en el registro autonómico correspondiente.
La experiencia previa de la entidad en programas de formación e inserción laboral durante los últimos tres años también forma parte de los criterios que se tendrán en cuenta para valorar las solicitudes.
Diez días hábiles para solicitar las ayudas
El plazo para presentar las solicitudes es de solo diez días hábiles, contados a partir del día siguiente a la publicación de la convocatoria en el BOC.
Como el extracto ha sido publicado este 1 de septiembre, el cómputo comienza el 2 de septiembre.
Las solicitudes deberán presentarse obligatoriamente de forma electrónica a través del procedimiento habilitado por el Gobierno de Canarias.
Las entidades tendrán que aportar, entre otra documentación, el proyecto completo del itinerario, los perfiles del personal que participará en su ejecución, el número previsto de participantes y el compromiso de inserción laboral que asumen.
Formación, acompañamiento y empleo
La convocatoria pretende que los programas no terminen cuando finalice el curso.
Las entidades tendrán que acompañar a las personas participantes durante el proceso y acreditar posteriormente los resultados obtenidos en materia de empleo.
Para las personas con discapacidad, los proyectos combinarán grupos reducidos de entre 10 y 12 participantes, formación profesional oficial, experiencia en empresas, orientación laboral, seguimiento individualizado y la posibilidad de percibir una beca durante parte de la formación.
El elemento diferencial es el resultado final: los proyectos de inserción laboral para personas con discapacidad deberán demostrar que una parte de sus participantes ha conseguido incorporarse efectivamente al mercado de trabajo.
El modelo combina, por tanto, formación profesional, experiencia en empresas, orientación y seguimiento con un objetivo final de inserción laboral para personas con discapacidad que deberá demostrarse mediante contrataciones o incorporación al trabajo autónomo.
Canarias destina un total de 8,5 millones de euros a la convocatoria para los tres colectivos contemplados. Las asociaciones y fundaciones interesadas disponen ahora de diez días hábiles para presentar sus proyectos al Servicio Canario de Empleo.
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