La sanidad inclusiva para personas con discapacidad contará con un nuevo sistema internacional para medir los avances y detectar desigualdades. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado un marco de seguimiento con siete indicadores básicos para evaluar cómo avanzan los países europeos hacia unos sistemas sanitarios más inclusivos y equitativos para las personas con discapacidad.
El documento, publicado por la Oficina Regional para Europa de la OMS el 8 de septiembre de 2026, actualiza el sistema utilizado para supervisar el European framework for action to achieve the highest attainable standard of health for persons with disabilities 2022–2030.
La finalidad es que los países puedan comprobar mediante datos si las medidas adoptadas están reduciendo realmente las desigualdades sanitarias que afectan a las personas con discapacidad.
Sanidad inclusiva para personas con discapacidad: siete indicadores
El nuevo marco establece tres indicadores estratégicos y cuatro indicadores de resultados que los países podrán utilizar para evaluar sus progresos.
Los tres primeros están relacionados con las actuaciones que deben desarrollar los sistemas sanitarios y las administraciones:
- existencia de planes nacionales de salud y discapacidad alineados con las recomendaciones internacionales;
- participación significativa de las personas con discapacidad y sus organizaciones representativas en los procesos relacionados con la salud;
- disponibilidad de datos sanitarios desglosados por discapacidad.
Los otros cuatro indicadores se concentran en los resultados obtenidos y permiten analizar si existen diferencias entre personas con y sin discapacidad.
La OMS quiere saber si existen diferencias en el acceso a la sanidad
Uno de los grandes objetivos de este nuevo sistema es que la sanidad inclusiva para personas con discapacidad pueda evaluarse con datos comparables.
La OMS propone analizar las diferencias entre personas con y sin discapacidad en cuatro ámbitos fundamentales: esperanza de vida, mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles, cobertura sanitaria universal y protección frente a dificultades económicas provocadas por los gastos sanitarios.
De esta manera, no bastaría únicamente con aprobar políticas de inclusión. Los países podrían comprobar si esas medidas terminan traduciéndose en mejores resultados de salud.
Datos sanitarios separados por discapacidad
Una de las cuestiones más importantes del documento es precisamente la información disponible.
La OMS establece como indicador que los países dispongan de datos sanitarios desglosados por discapacidad.
Esto permitiría comparar la situación de las personas con discapacidad con la del resto de la población y detectar desigualdades que pueden quedar ocultas cuando las estadísticas sanitarias se presentan únicamente de forma general.
Para avanzar hacia una sanidad inclusiva para personas con discapacidad, la organización considera fundamental disponer de información que permita identificar esas diferencias y realizar posteriormente un seguimiento de las políticas aplicadas.
Las personas con discapacidad deben participar en las decisiones
El nuevo marco tampoco se limita a medir resultados médicos.
Uno de los tres indicadores estratégicos evalúa la participación significativa de las personas con discapacidad y de sus organizaciones representativas en los procesos relacionados con la salud.
La participación pasa así a formar parte de los elementos utilizados para comprobar el avance de los sistemas sanitarios europeos.
Este planteamiento responde al principio de que las políticas que afectan directamente a las personas con discapacidad deben desarrollarse contando con su participación.
Esperanza de vida y mortalidad prematura
Dos de los indicadores permitirán observar posibles desigualdades especialmente importantes.
El primero compara las diferencias en esperanza de vida entre personas con y sin discapacidad.
El segundo analiza las diferencias en la probabilidad de morir prematuramente por enfermedades no transmisibles.
Estos datos pueden ayudar a determinar si determinadas desigualdades sanitarias persisten pese a la existencia de sistemas universales de salud.
Por ello, la sanidad inclusiva para personas con discapacidad no se mide únicamente por la posibilidad de acudir a una consulta médica, sino también por los resultados de salud obtenidos.
Cobertura sanitaria y gastos médicos
Otro indicador examina las posibles diferencias en la cobertura sanitaria universal.
El séptimo analiza la protección frente a las dificultades económicas derivadas de los gastos sanitarios, comparando nuevamente la situación de las personas con discapacidad con la de quienes no tienen discapacidad.
Este último aspecto resulta especialmente relevante porque permite incorporar la dimensión económica al análisis de las desigualdades en salud.
Objetivo: avanzar hasta 2030
El sistema forma parte del marco europeo de actuación sobre discapacidad y salud de la OMS para 2022-2030.
La organización pretende que estos indicadores permitan realizar un seguimiento más sencillo y consistente de los avances conseguidos durante los próximos años.
El nuevo mecanismo sustituye al anterior sistema de seguimiento y busca facilitar la recopilación y comparación de información entre los países de la Región Europea de la OMS.
De aprobar políticas a comprobar resultados
La principal diferencia del planteamiento es que la sanidad inclusiva para personas con discapacidad puede analizarse desde dos perspectivas complementarias.
Por una parte, se evalúa si existen estrategias nacionales, participación de las personas con discapacidad y datos adecuados. Por otra, se comprueba si realmente disminuyen las diferencias en esperanza de vida, mortalidad, cobertura sanitaria y protección económica.
La OMS pretende así que la inclusión sanitaria pueda medirse mediante indicadores concretos y no exclusivamente a través de compromisos políticos.
La disponibilidad de datos desglosados será especialmente importante para conocer hasta qué punto las personas con discapacidad disfrutan en la práctica del mismo derecho a alcanzar el máximo nivel posible de salud.
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