La inteligencia artificial y discapacidad en el empleo plantean nuevas oportunidades, pero también importantes riesgos de exclusión. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte de que la digitalización de los servicios de empleo no garantiza por sí sola una mayor inclusión y puede generar nuevas barreras para las personas con discapacidad si la accesibilidad no se incorpora desde el diseño.
La organización internacional ha analizado experiencias desarrolladas en distintos países durante un encuentro europeo celebrado en Berlín los días 1 y 2 de septiembre, en el que participaron servicios públicos de empleo, organizaciones de personas con discapacidad y profesionales especializados.
Entre las tecnologías que ya empiezan a utilizarse aparecen sistemas de inteligencia artificial para conectar candidatos con puestos de trabajo, herramientas digitales de apoyo, gafas inteligentes, instrucciones digitales de trabajo, subtitulado automático y tecnologías de asistencia.
Inteligencia artificial y discapacidad en el empleo: oportunidades y riesgos
La OIT considera que las tecnologías digitales pueden mejorar diferentes etapas de la incorporación al mercado laboral de las personas con discapacidad.
Actualmente, estas herramientas se concentran principalmente en el acceso a los servicios de empleo, la búsqueda de trabajo, la formación y la conexión entre ofertas y candidatos.
Sin embargo, la organización detecta mucho menos desarrollo tecnológico destinado a mantener a las personas con discapacidad en sus puestos, facilitar ajustes razonables o favorecer su promoción profesional.
Precisamente por ello, la inteligencia artificial y discapacidad en el empleo no debería analizarse únicamente desde el momento de conseguir un contrato. Para la OIT, una verdadera inclusión laboral debe contemplar todo el recorrido profesional.
Grecia ya utiliza IA para conectar capacidades y empleos
Uno de los ejemplos señalados por la OIT procede de Grecia, donde se está experimentando con sistemas de emparejamiento laboral apoyados por inteligencia artificial y basados en las competencias de las personas.
La tecnología puede ayudar así a identificar capacidades y relacionarlas con las necesidades de las empresas.
Alemania, por su parte, ha explorado sistemas de asistencia basados en inteligencia artificial, entre ellos gafas inteligentes e instrucciones digitales de trabajo, con el objetivo de favorecer la adaptación de los puestos y la participación laboral.
Son ejemplos de cómo la inteligencia artificial y discapacidad en el empleo puede utilizarse no solamente para encontrar candidatos, sino también para eliminar determinados obstáculos dentro del propio entorno laboral.
La tecnología también puede crear nuevas barreras
La OIT introduce, sin embargo, una advertencia importante: la digitalización no es automáticamente inclusiva.
Las nuevas herramientas pueden convertirse en una barrera adicional cuando no se tiene en cuenta la accesibilidad.
Por eso, la organización sostiene que la accesibilidad debe incorporarse a las herramientas y procesos digitales junto con tecnologías de asistencia y soluciones como el subtitulado automático.
Esta cuestión adquiere especial relevancia a medida que aumenta la utilización de plataformas digitales y sistemas automatizados dentro de los servicios de empleo.
No todas las discapacidades son visibles
La OIT también pone el foco en una cuestión que puede pasar inadvertida durante los procesos de búsqueda de empleo: existen discapacidades y necesidades de apoyo que no siempre son evidentes.
Durante el encuentro, el servicio público de empleo de Bruselas, Actiris, señaló como ejemplo que algunas personas jóvenes con pérdida auditiva pueden incluso desconocer esta circunstancia, algo que puede afectar a su relación con los servicios de empleo y con el propio mercado laboral.
El análisis sobre inteligencia artificial y discapacidad en el empleo debe tener en cuenta, por tanto, la diversidad de situaciones y necesidades existentes entre las personas trabajadoras.
Subtitulado, tecnologías de asistencia y horarios flexibles
Las soluciones no tienen que proceder exclusivamente de sistemas complejos de inteligencia artificial.
La Federación Europea de Personas con Problemas Auditivos puso sobre la mesa medidas prácticas como el subtitulado automático, las tecnologías de asistencia, los horarios flexibles y los procesos de incorporación accesibles.
La OIT defiende además un modelo en el que los servicios públicos de empleo trabajen conjuntamente con empresas, organizaciones de personas con discapacidad, servicios sociales y sanitarios, entidades de formación y otros agentes especializados.
Conseguir empleo no debería ser el final del proceso
Otro de los mensajes importantes del organismo internacional es que la inclusión laboral no puede medirse exclusivamente por el número de personas que consiguen un puesto de trabajo.
El acompañamiento debe extenderse a los ajustes razonables, mantenimiento del empleo, formación, desarrollo de capacidades y promoción profesional.
La propia OIT reconoce que las herramientas digitales actuales están mucho más desarrolladas para encontrar empleo que para acompañar posteriormente a las personas trabajadoras.
Este es uno de los ámbitos en los que la inteligencia artificial y discapacidad en el empleo podría tener todavía un importante recorrido.
La OIT busca soluciones digitales inclusivas en todo el mundo
El trabajo no termina con el encuentro europeo. La OIT está desarrollando un mapeo internacional de prácticas que utilizan la tecnología para favorecer el empleo inclusivo.
La iniciativa forma parte de PROSPECTS Digital Opportunity Accelerator, proyecto en el que la organización estudia cómo las tecnologías digitales pueden facilitar itinerarios laborales más inclusivos.
Durante 2026, la OIT también ha buscado experiencias de servicios públicos de empleo e instituciones que estén utilizando tecnología digital, incluida la inteligencia artificial, para mejorar la inclusión laboral de las personas con discapacidad. Entre los ejemplos señalados aparecen plataformas accesibles, atención remota con lengua de signos o subtitulado, tecnologías de asistencia, trabajo remoto y acompañamiento digital después de conseguir un empleo.
La accesibilidad puede impulsar la innovación
La conclusión de la OIT es especialmente relevante ante el avance de la digitalización del mercado laboral: las soluciones creadas para eliminar barreras para las personas con discapacidad pueden terminar haciendo que los servicios de empleo sean más accesibles y eficaces para toda la población.
Por ello, el desarrollo de la inteligencia artificial y discapacidad en el empleo abre oportunidades importantes, pero exige que la accesibilidad forme parte de la tecnología desde su concepción y no se incorpore únicamente después de detectar las barreras.
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