Hace tres años la Asociación Somos Uno Más echó a caminar para reclamar actividades extraescolares para los niños y las niñas con discapacidad de San Bartolomé de Tirajana. A día de hoy, han conseguido el objetivo por el que se fundó la entidad y de ello conversamos con su presidenta, Carolina Buriticá, que también nos cuenta los objetivos que se marcan a futuro.
¿Qué objetivo persigue la Asociación Somos Uno Más?
Nuestro principal objetivo es contribuir a mejorar la calidad de vida de los niños con discapacidad y sus familias en el municipio de San Bartolomé de Tirajana. Buscamos que los niños con discapacidad tengan una vida como la de los niños sin discapacidad.
Sabemos que no es fácil adaptar todas las actividades a las diferentes realidades pero sí que nos hemos sentado con los clubes deportivos del municipio para proponerles que, en la medida de lo posible, haya más inclusión en los deportes.
Realmente lo que pedimos es que se les dé la oportunidad a nuestros hijos. No queremos que sean campeones o los mejores en ese deporte, que podrían, lo que demandamos es que puedan participar.
¿Por qué deciden sacar adelante la asociación?
Somos Uno Más nace inicialmente por la falta de actividades extraescolares para los niños con discapacidad en el municipio pero, sobre todo, por la exclusión que vivimos cuando no pudimos apuntar a nuestros hijos a la piscina municipal.
Soy madre de una niña con discapacidad y mi hija iba a piscina en completa inclusión con sus compañeros. Sin embargo, tras un tiempo cerrada por reforma, en 2022, cuando reabrió la piscina, quise volver a apuntar a mi hija pero no pude. Estuve meses y meses en lista de espera y me decían que no había plaza.
Un día hablando con una madre con una hija sin discapacidad, me comentó que solicitó plaza y en el mismo día se la habían concedido. Me quedé a cuadro y pensé: “¿por qué mi hija no”. Después me puse en contacto con otras madres con hijos con discapacidad y resulta que estaban en mi misma situación.
Intentamos ir al ayuntamiento pero el concejal de entonces no quiso recibirnos. Fue en ese momento cuando decidimos montar la asociación. Esto fue en 2023 y este concejal llegó a decir, incluso, que nuestros hijos nunca habían estado en natación, cuando era mentira.
Después de tres años de lucha, este 2026 ya pudieron regresar los niños y niñas con discapacidad a la piscina municipal, ¿cómo vivieron ese momento?
Esta ha sido la reivindicación principal de las familias en estos años porque, a pesar de que hemos realizado otro tipo de actividades, los padres siempre han sabido que lo que necesitan sus hijos es la natación.
En la asociación hay, por ejemplo, una niña con parálisis cerebral que espera todas las semanas el día de piscina o un niño con TEA, que meterse en el agua le está ayudando a reducir las crisis que experimentaba. También tenemos otra familia con una hija que tenía muchas crisis en el colegio y, tras empezar en piscina, ha podido reducirlas y regularse mucho mejor. Todo esto también permite a las familias estar mucho más tranquilas.
¿Qué otros proyectos han sacado adelante desde la asociación?
Antes de conseguir volver a la piscina, que fue por lo que nos formamos, pudimos realizar otras iniciativas. En un primer momento fuimos al ayuntamiento pero no lo tuvimos nada fácil y recurrimos a mercadillos, actividades y rifas para autofinanciarnos.
Después, nos pudimos presentar a las subvenciones de la Fundación La Caixa y conseguimos poner en marcha un proyecto de actividades extraescolares para los niños y las familias. Empezamos el año pasado y hacemos una actividad por mes que puede ser paddle surf, escalada, multiaventura o senderismo.
También, el año pasado conseguimos, a través del Cabildo de Gran Canaria, un proyecto para hacer actividades lúdico deportivas en el pabellón deportivo municipal. La idea es que los niños cuenten con actividades más allá de las terapias, que a veces lo ocupa todo. Queríamos romper con eso y conseguir que nuestros hijos tengan las mismas oportunidades que el resto de niños.
También este año pudieron sacar adelante los respiros familiares, ¿cómo fueron?
Este es uno de los mayores reclamos de las familias ya que muchas tienen dificultades para conciliar el cuidado de los hijos con su trabajo o las tareas diarias, como ir a hacer la compra.
Cada sábado, entre las 9:00 y las 13:30h, las familias podían contar con este servicio pero en mayo tuvimos que pararlo por falta de financiación. Es una pena porque queríamos que durara hasta, por lo menos, el mes de junio, cuando ya dé comienzo el campamento de verano.
¿Este año realizan un campamento de verano?
Sí, con el gabinete que nos estuvo ayudando con el respiro familiar y desde la asociación, hemos echado una mano para buscar las instalaciones.
Decidimos lanzar este verano el campus porque el año pasado no había ningún campus que fuera inclusivo en el municipio. Nadie organizó un campus adaptado y no recibieron a niños con discapacidad. Algunos decían que eran inclusivos, pero al poco tiempo de empezar te entregaban a tu hijo porque alegaban que no podían con las dificultades del niño. Así que nos quedamos sin campus o pagando un dineral en otras zonas de la isla.
Al final, este año lo conseguimos sacar adelante. Con mucha dificultad pero con la tranquilidad de que las familias van a poder contar con un campus para sus hijos.
¿Qué otras acciones han llevado a cabo desde Somos Uno Más?
Nos hemos movido mucho a nivel de las fiestas y eventos del municipio para reclamar la inclusión en todos los aspectos. En la visita de los reyes magos o cuando hay castillos hinchables, es importante que se dé prioridad a aquellos niños que les cuesta más trabajo esperar.
También ayudamos a una niña con parálisis cerebral, miembro de la asociación, a financiar el tratamiento que tiene que recibir en Guadalajara. A la familia le cuesta más de 5 mil o 6 mil euros poder afrontar los gastos de la terapia cada año y desde la asociación hemos hecho campañas para recaudar fondos y ayudarles.
Cuando ven todo lo conseguido en el poco tiempo de vida de la asociación, ¿qué se les pasa por la cabeza?
Creo que las familias ahora mismo están arropadas. También es cierto que antes estaban muy solas porque la discapacidad te hace sentirte así, incomprendida o luchando siempre por cada cosa de manera individual. Ahora somos como una familia.
También se ha abierto la puerta a que en el ayuntamiento se hable de los niños con discapacidad. Esto no pasaba antes y lo hemos conseguido con nuestro trabajo.
¿Qué objetivos se marcan a futuro como asociación?
Hay muchas posibilidades de todo lo que se puede hacer. No solo enfocarnos en actividades, también en formación o convertirnos en una entidad que, a futuro, ayude a preparar a los jóvenes para la vida adulta.
Sabemos que la asociación es una herramienta muy necesaria para las familias y lo que queremos es que las familias sientan que somos la llave para conseguir muchas cosas. De la misma manera, nos gustaría que las familias se involucraran en los proyectos que puedan llegar en un futuro.
¿Te gustaría finalizar la entrevista con alguna idea o reflexión?
Me gustaría resaltar que hay que mantener los avances que ya hemos conseguido. No me gustaría que fuera un reclamo del equipo de gobierno que esté en el ayuntamiento. Es importante que, independientemente de quién gobierne, los niños con discapacidad del municipio mantengan todas estas actividades porque las necesitan.

