España cuenta con 2.455 recursos residenciales para personas con discapacidad, de los que 1.319 son centros residenciales y 1.136 son viviendas, según el nuevo Censo de Centros Residenciales de Servicios Sociales elaborado por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso).
Las viviendas representan así aproximadamente el 46,3% de los recursos residenciales para personas con discapacidad contabilizados en el nuevo estudio. Es la primera vez que el censo incorpora este tipo de alojamiento, lo que permite obtener una imagen más completa de los recursos disponibles en España.
El informe, presentado el 24 de septiembre de 2026, recoge información correspondiente a 2025 y analiza aspectos como el tamaño de los centros, su titularidad y gestión, el número de plazas, la relación con el entorno, las características de las personas residentes y las condiciones de los espacios en los que viven.
2.455 recursos residenciales para personas con discapacidad
El nuevo censo contabiliza 7.893 recursos de atención residencial para personas mayores y personas con discapacidad en el conjunto de España.
De ellos, 2.455 corresponden a personas con discapacidad, lo que representa el 33,5% de los recursos recogidos en el informe. Se distribuyen entre:
- 1.319 centros residenciales para personas con discapacidad.
- 1.136 viviendas residenciales para personas con discapacidad.
La incorporación de las viviendas constituye una de las principales novedades de esta edición. El anterior Censo de 2022 no las incluía, por lo que el Imserso advierte de que las comparaciones entre ambas ediciones deben realizarse teniendo en cuenta los cambios metodológicos introducidos.
Esta ampliación permite conocer con mayor precisión cómo se distribuyen los recursos residenciales para personas con discapacidad entre centros y viviendas.
Las viviendas tienen una media de alrededor de 2,7 plazas
Una de las diferencias más importantes se encuentra en el tamaño de los recursos.
Los centros residenciales destinados a personas con discapacidad tienen una media de 36 plazas por centro.
En las viviendas, por el contrario, el tamaño medio se sitúa alrededor de las 2,7 plazas.
Los grandes centros tienen un peso reducido. Los establecimientos para personas con discapacidad con más de 200 plazas representan solamente el 0,6% de los centros, aunque concentran el 5,7% de las plazas existentes.
La fotografía que ofrece el nuevo censo permite, por tanto, diferenciar entre los centros residenciales tradicionales y recursos de alojamiento mucho más pequeños como las viviendas.
El tamaño de los recursos residenciales para personas con discapacidad es uno de los aspectos que permitirá analizar la evolución del modelo en las próximas ediciones del censo.
Predominan los modelos sin ánimo de lucro
El censo también analiza quién es titular de los recursos residenciales para personas con discapacidad y cómo se gestionan.
En los centros residenciales, el 55,6% es de titularidad privada y el 44,4% de titularidad pública.
La presencia privada es todavía superior entre las viviendas para personas con discapacidad: alcanza el 62,8%, frente al 37,2% de titularidad pública.
Sin embargo, titularidad privada no significa necesariamente gestión empresarial con ánimo de lucro.
El estudio muestra una diferencia considerable respecto a las residencias para personas mayores. En los centros para personas con discapacidad, el peso de la gestión con ánimo de lucro se sitúa en apenas el 13,2%, mientras el sistema se apoya mayoritariamente en fórmulas sin ánimo de lucro.
El 62,4% presta servicios a personas que no viven en el centro
El nuevo censo también analiza hasta qué punto los centros mantienen una relación con el entorno en el que se encuentran.
El 62,4% de los centros residenciales para personas con discapacidad dispone de servicios de proximidad, entendidos como servicios que conectan el centro con personas que no residen en él.
El porcentaje es superior al registrado entre los centros destinados a personas mayores, donde alcanza el 48,7%.
Este indicador permite analizar hasta qué punto los recursos residenciales mantienen vínculos con la comunidad más allá de las personas que viven permanentemente en ellos.
La conexión de los recursos residenciales para personas con discapacidad con su entorno es, por tanto, otro de los aspectos que recoge el nuevo censo del Imserso.
Siete de cada diez residentes están empadronados en el propio centro
Otro indicador analizado es el empadronamiento.
En los centros para personas con discapacidad, el 70,5% de las personas residentes está empadronado en el propio centro.
El porcentaje alcanza el 74,5% en las viviendas con apoyo, aunque en este último caso el Ministerio presenta conjuntamente los datos de los dos ámbitos analizados y, por tanto, no debe atribuirse exclusivamente a las viviendas para personas con discapacidad.
El Imserso utiliza este indicador para conocer en qué medida el recurso residencial es reconocido como domicilio habitual de quienes viven en él.
El 58% de las habitaciones continúa siendo compartido
El informe identifica también aspectos del modelo residencial que todavía presentan margen de mejora.
Uno de los más significativos es la disponibilidad de habitaciones individuales.
En los centros destinados a personas con discapacidad, las habitaciones compartidas representan el 58%, por lo que continúan siendo la opción mayoritaria.
El propio informe relaciona la disponibilidad de una habitación propia con el derecho a la intimidad, la dignidad y la calidad de vida de las personas residentes.
El objetivo planteado es avanzar hacia espacios que se aproximen cada vez más a un hogar y permitan una mayor capacidad de decisión sobre la vida cotidiana.
as características de los recursos residenciales para personas con discapacidad influyen así en aspectos relacionados con la intimidad y la vida cotidiana de las personas residentes.
La cocina propia está presente en el 67,5% de los centros
También existen diferencias en la prestación de determinados servicios.
En los centros dirigidos a personas con discapacidad, la cocina propia está presente en el 67,5%, mientras que el catering externo representa el 32,5%.
El nuevo censo analiza igualmente aspectos relacionados con la personalización de los apoyos, la coordinación sanitaria, la relación con las familias o la eliminación de restricciones.
No obstante, algunos de estos indicadores se presentan de manera agregada para el conjunto de los centros analizados. Por ello, sus porcentajes no pueden atribuirse específicamente a los centros para personas con discapacidad cuando el informe no proporciona ese desglose.
Las mujeres representan casi ocho de cada diez profesionales
La atención residencial continúa siendo además un sector fuertemente feminizado.
En los centros dirigidos a personas con discapacidad, las mujeres representan el 77,8% de las personas profesionales que trabajan en ellos.
Entre las personas residentes ocurre lo contrario. Los hombres representan el 58,4% de quienes viven en centros para personas con discapacidad.
También predominan los hombres en las viviendas para personas con discapacidad, con porcentajes situados entre el 58,3% y el 58,6% según la tipología analizada.
Un nuevo censo para conocer cómo viven las personas con discapacidad
El Censo de Centros Residenciales de Servicios Sociales es una operación estadística del Imserso destinada a recopilar información sobre los recursos de alojamiento y apoyo existentes en España.
La edición correspondiente a 2025 amplía considerablemente la información disponible al incorporar por primera vez las viviendas para personas con discapacidad y las destinadas a personas mayores.
El estudio permite analizar la capacidad, titularidad y gestión de los recursos, pero también aspectos relacionados con las personas que viven en ellos y con su funcionamiento cotidiano.
Estos datos permiten disponer de una fotografía más detallada de los recursos residenciales para personas con discapacidad existentes en España.
La incorporación de las viviendas muestra además que 1.136 de los 2.455 recursos residenciales para personas con discapacidad contabilizados son viviendas, aproximadamente el 46,3%.
El nuevo mapa ofrece así una fotografía más amplia del sistema residencial y una base estadística para comprobar en próximas ediciones si aumenta el peso de los recursos de menor tamaño y cómo evoluciona el modelo de apoyos a las personas con discapacidad.
Te puede interesar:

