El proyecto suma cuatro centros este curso y refuerza la docencia compartida, la accesibilidad cognitiva y sensorial, los apoyos especializados y el acompañamiento a las familias
Canarias amplía a 56 centros educativos públicos su proyecto de inclusión del alumnado con autismo durante el curso 2026-2027. Se distribuye en siete islas del archipiélago. La Graciosa no cuenta con ningún centro incluido en el proyecto.
La Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes ha publicado las nuevas instrucciones que regularán el programa, destinado a mejorar la respuesta educativa que recibe el alumnado con trastorno del espectro autista (TEA) escolarizado en centros ordinarios.
La nueva red supone cuatro centros más que durante el curso 2025-2026, cuando participaron 52, y consolida un programa que ha experimentado un importante crecimiento durante los últimos años.
En el curso 2022-2023 eran 34 los centros participantes. Para 2024-2025 aumentaron hasta 41, el pasado curso alcanzaron los 52 y ahora serán 56.
Esto supone que el proyecto cuenta actualmente con 22 centros más que en el curso 2022-2023, un crecimiento de alrededor del 65%.
La ampliación coincide además con un importante aumento del alumnado identificado con TEA en las islas. La nueva resolución recoge que Canarias pasó de 2.501 alumnos y alumnas con TEA en el curso 2019-2020 a 5.464 en 2024-2025.
En apenas cinco cursos, por tanto, la cifra se ha más que duplicado.
56 centros para la inclusión del alumnado con autismo
Los centros participantes en el proyecto de inclusión del alumnado con autismo se encuentran distribuidos por las siete islas.
Tenerife concentra el mayor número, con 24 centros, seguida de Gran Canaria, con 16.
Lanzarote dispone de siete; Fuerteventura y La Palma cuentan con tres cada una; El Hierro tiene dos y La Gomera, uno.
La distribución para el curso 2026-2027 queda de la siguiente manera:
- Tenerife: 24 centros
- Gran Canaria: 16 centros
- Lanzarote: 7 centros
- Fuerteventura: 3 centros
- La Palma: 3 centros
- El Hierro: 2 centros
- La Gomera: 1 centro
La incorporación de cuatro nuevos centros respecto al curso anterior se concentra en Tenerife.
Se suman CEIP La Salud, CEIP La Luz, CEIP Punta Brava y CEO La Pared.
¿Qué significa que un colegio forme parte del proyecto?
La incorporación al programa no supone simplemente que el centro escolarice a alumnado con TEA.
El objetivo es modificar la organización y funcionamiento del propio centro para favorecer la presencia, participación y aprendizaje del alumnado y eliminar las barreras que puedan encontrar durante su escolarización.
El proyecto de inclusión del alumnado con autismo contempla un incremento de horas de profesorado especialista de apoyo a las necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE), además de una dotación extraordinaria de profesorado especialista en Audición y Lenguaje.
Estos recursos deben integrarse dentro del funcionamiento ordinario del centro.
La filosofía del programa no consiste en separar sistemáticamente al alumnado con TEA del resto de sus compañeros y compañeras, sino en favorecer una respuesta educativa inclusiva dentro de los propios espacios y dinámicas del centro.
Docencia compartida dentro de las aulas
Una de las herramientas contempladas es la docencia compartida.
El personal especializado puede intervenir junto al profesorado ordinario dentro del aula para facilitar que el alumnado participe en las actividades junto al resto del grupo.
Las instrucciones apuestan por una organización flexible de los recursos y por medidas que permitan atender las necesidades individuales sin convertir necesariamente el apoyo especializado en una atención separada.
La inclusión del alumnado con autismo se plantea así como una responsabilidad del conjunto del centro y no únicamente del profesorado especialista.
La organización deberá adaptarse a las características y necesidades del alumnado escolarizado.
Accesibilidad cognitiva y sensorial
Las instrucciones para el nuevo curso introducen además referencias expresas a la accesibilidad cognitiva y sensorial.
Entre las funciones del personal especializado se encuentra promover la accesibilidad universal a la información teniendo en cuenta ambas dimensiones.
Esto puede traducirse en actuaciones que permitan hacer más comprensibles los espacios, las actividades, las instrucciones y la información que recibe el alumnado.
También deberá prestarse atención a las barreras sensoriales que puedan dificultar la participación de determinados estudiantes.
La accesibilidad pasa así a formar parte de la respuesta educativa que deben desarrollar los centros participantes en el proyecto.
El Diseño Universal para el Aprendizaje gana protagonismo
Otro de los elementos importantes de las instrucciones para 2026-2027 es el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA).
Este enfoque busca que la enseñanza se diseñe desde el principio teniendo en cuenta la diversidad existente en las aulas.
En lugar de desarrollar una única metodología y realizar posteriormente adaptaciones individuales, el DUA plantea ofrecer diferentes formas de presentar la información, participar en las actividades y demostrar lo aprendido.
Las instrucciones establecen este modelo como una herramienta para identificar y reducir las barreras que puedan dificultar el aprendizaje y la participación.
El DUA deberá complementarse, cuando sea necesario, con los ajustes y apoyos específicos que requiera cada estudiante.
Apoyo en comunicación y lenguaje
La comunicación constituye otro de los ámbitos fundamentales del programa de inclusión del alumnado con autismo.
El profesorado especialista podrá participar en la evaluación de las necesidades relacionadas con la comunicación y el lenguaje.
Cuando resulte necesario, también podrá colaborar en la elección e implantación de sistemas aumentativos o alternativos de comunicación.
Estos sistemas pueden facilitar la comunicación de alumnado que presenta necesidades específicas en este ámbito.
Las actuaciones deberán adaptarse a las características individuales de cada estudiante y coordinarse con el resto de profesionales que intervienen en su respuesta educativa.
También se trabajará la interacción social y la autonomía
El proyecto no se limita al aprendizaje de contenidos académicos.
Las instrucciones contemplan también actuaciones relacionadas con la comunicación, la interacción social y el desarrollo de la autonomía.
El personal especializado podrá diseñar y desarrollar programas específicos dirigidos a estas áreas cuando las necesidades del alumnado así lo requieran.
La finalidad es favorecer una participación cada vez mayor del estudiante en las diferentes actividades educativas y sociales que se desarrollan en el centro.
La inclusión del alumnado con autismo abarca de esta manera tanto el acceso al currículo como la participación en la vida cotidiana del colegio o instituto.
Especial atención a los cambios de etapa
Los centros deberán prestar también atención a los procesos de transición.
La incorporación por primera vez a un centro, los cambios de curso o el paso entre diferentes etapas educativas pueden representar momentos especialmente relevantes para determinados alumnos y alumnas con TEA.
Las nuevas instrucciones contemplan actuaciones de acogida y acompañamiento durante estos procesos.
El objetivo es anticipar los cambios y establecer los apoyos necesarios para facilitar la adaptación del alumnado a nuevos espacios, profesionales, compañeros, horarios o dinámicas educativas.
Las familias también formarán parte del proceso
La resolución incorpora expresamente el asesoramiento y acompañamiento a las familias del alumnado con TEA a lo largo de su escolaridad.
La coordinación entre centro y familia puede resultar especialmente relevante para compartir información sobre las necesidades, evolución y apoyos que requiere cada estudiante.
Las instrucciones buscan que las familias no sean únicamente receptoras de información, sino que exista una relación de coordinación durante el proceso educativo.
Este acompañamiento constituye otro de los pilares del proyecto de inclusión del alumnado con autismo que desarrollarán los 56 centros durante el nuevo curso.
Formación obligatoria para los centros participantes
La ampliación de recursos lleva aparejada también una obligación para los centros.
Los colegios e institutos participantes deberán desarrollar formación específica relacionada con la atención al alumnado con TEA.
La resolución establece la participación en los Planes de Formación en Centros dentro de la línea de Atención a la Diversidad.
Además, tendrán que incorporar un itinerario específico denominado “Formación Centros TEA”, con una duración de diez horas.
El compromiso formativo alcanza al claustro y a los componentes de los Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica (EOEP) que intervengan en el centro.
La intención es que la respuesta educativa no dependa exclusivamente de determinados especialistas, sino que los conocimientos y estrategias inclusivas puedan extenderse al conjunto de profesionales.
El proyecto tendrá que ser evaluado
Los centros participantes deberán analizar también los resultados obtenidos durante el curso.
Al finalizar el periodo escolar tendrán que elaborar una memoria sobre el desarrollo del proyecto.
Entre la información que deberá recogerse figura el número de estudiantes con TEA escolarizados en modalidad ordinaria y otros datos relacionados con la implantación de las medidas.
Esta evaluación permitirá conocer el funcionamiento del programa y valorar posteriormente sus resultados.
De experiencia piloto a una red de 56 centros
El proyecto de inclusión del alumnado con autismo comenzó en Canarias durante el curso 2018-2019 como una experiencia piloto.
Las evaluaciones realizadas durante sus primeros años reflejaron una evolución positiva de los indicadores analizados, lo que llevó a Educación a consolidar posteriormente la iniciativa. Desde entonces, la red ha ido creciendo.
El Gobierno de Canarias sitúa en 34 los centros participantes durante el curso 2022-2023. Dos cursos después eran 41 y en 2025-2026 alcanzaron los 52. Ahora serán 56 centros públicos distribuidos por las siete islas.
La evolución del programa se produce paralelamente al aumento del alumnado identificado con TEA en el sistema educativo canario.
Los 2.501 estudiantes registrados en 2019-2020 habían aumentado hasta 5.464 en 2024-2025, según los datos recogidos por la propia Consejería en la resolución para el nuevo curso.
Los 56 centros participantes por islas
Gran Canaria
Gran Canaria contará con 16 centros públicos dentro del proyecto de inclusión para alumnado con TEA durante el curso 2026-2027.
La relación completa aparece recogida en el Anexo II de la Resolución 1007/2026 publicada por la Consejería de Educación.
Tenerife
Tenerife contará con 24 centros, convirtiéndose en la isla con mayor presencia dentro del programa.
Además, concentra las cuatro nuevas incorporaciones del curso: CEIP La Salud, CEIP La Luz, CEIP Punta Brava y CEO La Pared.
Lanzarote
Lanzarote mantiene siete centros participantes en el proyecto.
Fuerteventura
Fuerteventura contará con tres centros.
La Palma
La Palma dispondrá también de tres centros participantes.
El Hierro
El Hierro contará con dos centros.
La Gomera
La Gomera tendrá un centro dentro de la red.
Con 56 centros repartidos por todo el archipiélago, el programa afronta ahora el curso 2026-2027 con el reto de que el incremento de recursos se traduzca en una mayor participación del alumnado con TEA en la vida ordinaria de los centros.
La inclusión del alumnado con autismo no depende únicamente de disponer de profesionales especializados, sino también de conseguir que la organización, los espacios, la comunicación, las metodologías y la comunidad educativa sean capaces de responder a diferentes necesidades.
Las nuevas instrucciones profundizan precisamente en ese enfoque: más apoyos especializados, pero integrados dentro de un modelo que pretende transformar el funcionamiento del centro y reducir las barreras que encuentra el alumnado.
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