Naciones Unidas pone en marcha una nueva etapa de su estrategia mundial con 19 indicadores para medir sus avances en accesibilidad, empleo, participación, datos sobre discapacidad y seguimiento de los recursos destinados a inclusión
Naciones Unidas ha elevado sus objetivos en materia de inclusión de la discapacidad para los próximos cinco años. La nueva Estrategia de las Naciones Unidas para la Inclusión de la Discapacidad 2.0, conocida como UNDIS 2.0, establece el marco que deberá seguir la organización entre 2026 y 2030 para integrar los derechos de las personas con discapacidad en sus programas, operaciones y funcionamiento interno.
La estrategia establece cinco grandes prioridades y 19 indicadores para comprobar si los compromisos se traducen realmente en cambios.
Entre las principales novedades aparecen una mayor atención a la accesibilidad digital, la recopilación de datos sobre discapacidad, el seguimiento de los recursos económicos destinados a inclusión, los ajustes razonables en el empleo y la participación de las propias personas con discapacidad y sus organizaciones representativas.
El objetivo es que la inclusión de la discapacidad no funcione como un área independiente dentro de Naciones Unidas, sino que esté incorporada desde el principio en sus políticas, programas, instalaciones, sistemas digitales, contratación y decisiones.
Una nueva estrategia de inclusión de la discapacidad hasta 2030
UNDIS 2.0 sustituye al marco iniciado en 2019 y se apoya en la experiencia acumulada durante los últimos siete años.
La primera estrategia permitió introducir un sistema común para evaluar cómo las diferentes entidades de Naciones Unidas incorporaban los derechos de las personas con discapacidad.
La evaluación realizada sobre el periodo 2019-2025 concluyó que la estrategia había actuado como un catalizador para avanzar hacia cambios sistemáticos dentro de Naciones Unidas, pero también identificó importantes aspectos pendientes.
Entre sus recomendaciones estaban garantizar una financiación suficiente y sostenible, reforzar la gestión del conocimiento, desarrollar planes específicos dentro de las diferentes entidades y avanzar hacia una cultura organizativa y unos lugares de trabajo verdaderamente inclusivos.
UNDIS 2.0 pretende responder a esos retos y elevar el nivel de exigencia durante el periodo 2026-2030.
Cinco prioridades para cambiar Naciones Unidas
La nueva estrategia articula la inclusión de la discapacidad alrededor de cinco áreas estratégicas interrelacionadas.
Naciones Unidas pretende integrar la discapacidad en su planificación estratégica, mejorar la recopilación de datos desglosados, controlar los recursos destinados a estas políticas e invertir en conocimientos especializados sobre discapacidad.
La segunda prioridad afecta directamente a sus programas y resultados.
El objetivo es que las actuaciones desarrolladas por Naciones Unidas a escala mundial, regional y nacional incorporen de forma efectiva los derechos y la inclusión de las personas con discapacidad.
La tercera es convertirse en una organización accesible.
Accesibilidad digital y física desde el principio
La accesibilidad adquiere un peso específico dentro de UNDIS 2.0.
Naciones Unidas establece que sus instalaciones, sistemas digitales, información, comunicaciones y eventos deben ser accesibles.
Pero introduce además un planteamiento fundamental: la accesibilidad debe incorporarse desde el diseño, en lugar de intentar corregir posteriormente los productos, espacios o servicios que generan barreras.
La estrategia adopta así el diseño universal como uno de sus principios transversales.
Esto afecta tanto a la accesibilidad física como a la digital y comunicativa.
La inclusión de la discapacidad deberá contemplarse, por tanto, desde las primeras fases de planificación de instalaciones, herramientas digitales, documentos, comunicaciones y actividades.
Empleo inclusivo y ajustes razonables dentro de la propia ONU
La cuarta prioridad se centra en el entorno laboral y en conseguir una plantilla más inclusiva.
UNDIS 2.0 establece como objetivos avanzar en unas prácticas de empleo justas, proporcionar ajustes razonables y desarrollar formación continua en materia de discapacidad.
Los datos de la propia organización muestran que todavía existen importantes diferencias.
El último informe disponible sobre la aplicación de la estrategia señala que únicamente el 26% de las entidades comunicó niveles iguales de satisfacción laboral entre trabajadores con y sin discapacidad.
Naciones Unidas reconoce el entorno laboral inclusivo como una de las áreas donde persisten debilidades importantes.
Por ello, la nueva estrategia pretende que la organización no se limite a promover externamente los derechos laborales de las personas con discapacidad, sino que aplique esos principios dentro de su propia estructura.
Las personas con discapacidad deberán participar desde el principio
La quinta prioridad son las alianzas.
La ONU quiere reforzar la colaboración directa con las personas con discapacidad a través de sus organizaciones representativas y ampliar las alianzas con gobiernos y otros actores.
La participación constituye además uno de los principios transversales de UNDIS 2.0.
La estrategia habla específicamente de cocreación: las personas con discapacidad y sus organizaciones deben participar desde las primeras fases y durante el diseño, ejecución y seguimiento de las actuaciones.
Este planteamiento pretende superar modelos en los que las decisiones relacionadas con discapacidad se adoptan sin una participación efectiva de las propias personas afectadas.
Sin embargo, los datos actuales muestran todavía margen de mejora.
Durante el último periodo analizado, el 51% de los equipos de Naciones Unidas en los países realizó consultas con personas con discapacidad que posteriormente influyeron en los marcos de cooperación y los análisis nacionales.
Alrededor de un tercio, en cambio, no realizó consultas con personas con discapacidad durante el periodo evaluado.
19 indicadores para comprobar los avances
Una de las claves de la nueva estrategia es que Naciones Unidas pretende medir los resultados.
El marco de rendición de cuentas está formado por 19 indicadores agrupados alrededor de las cinco prioridades.
Entre ellos aparecen nuevos parámetros destinados específicamente a evaluar los datos y evidencias sobre discapacidad, la accesibilidad digital y el seguimiento de los recursos económicos.
La intención es conocer no solamente si una entidad afirma incorporar la inclusión de la discapacidad, sino si existen resultados verificables que permitan demostrarlo.
El seguimiento de los recursos resulta especialmente relevante porque permitirá conocer en mayor medida qué inversión se destina realmente a incorporar la discapacidad en programas y actuaciones.
Datos sobre discapacidad para saber quién queda atrás
La recopilación de información constituye otro de los elementos reforzados.
La ONU quiere disponer de más datos desglosados y evidencias que permitan identificar las desigualdades que afectan a las personas con discapacidad.
Sin información suficiente resulta difícil conocer, por ejemplo, si las personas con discapacidad están participando en igualdad de condiciones en programas de empleo, educación, ayuda humanitaria o cooperación al desarrollo.
Por ello, UNDIS 2.0 incorpora los datos como una herramienta para evaluar resultados y orientar las decisiones.
Actualmente, Naciones Unidas estima que las personas con discapacidad representan aproximadamente el 16% de la población mundial, alrededor de 1.300 millones de personas.
Además, cerca del 80% vive en países en desarrollo.
Discapacidad, género, edad o desplazamiento
La nueva estrategia incorpora también la interseccionalidad como principio transversal.
Esto supone reconocer que las barreras relacionadas con la discapacidad pueden combinarse con otras circunstancias como el género, la edad o una situación de desplazamiento.
Las políticas deberán tener en cuenta esas diferentes realidades para evitar que determinados grupos queden fuera de los programas y actuaciones.
La inclusión de la discapacidad se plantea así desde un enfoque de derechos y no únicamente desde la prestación de apoyos específicos.
Acciones generales y medidas específicas al mismo tiempo
UNDIS 2.0 mantiene un denominado enfoque de doble vía.
Por una parte, la discapacidad debe incorporarse transversalmente en todas las políticas y programas.
Por otra, seguirán siendo necesarias actuaciones específicas destinadas a eliminar determinadas barreras que afectan particularmente a las personas con discapacidad.
La ONU considera que ambas vías deben desarrollarse simultáneamente.
No basta, por tanto, con disponer únicamente de programas específicos sobre discapacidad si las políticas generales continúan generando barreras.
Pero tampoco sería suficiente incorporar una referencia genérica a la inclusión en las políticas comunes cuando determinados grupos necesitan medidas y apoyos concretos.
La ONU quiere liderar con el ejemplo
La estrategia está alineada con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que ya ha sido ratificada por 192 Estados.
Naciones Unidas considera que no puede reclamar a los gobiernos avances en accesibilidad, participación, empleo o igualdad si esos mismos principios no están integrados en su funcionamiento.
UNDIS 2.0 convierte así a la propia organización en objeto de evaluación.
Las instalaciones accesibles, la contratación de personas con discapacidad, los ajustes razonables, la accesibilidad digital, la participación de las organizaciones representativas o los recursos destinados a inclusión deberán formar parte de esa evaluación hasta 2030.
La nueva etapa de la inclusión de la discapacidad en Naciones Unidas no se plantea únicamente como una declaración de principios. Los 19 indicadores pretenden permitir comprobar durante los próximos años hasta qué punto los compromisos se convierten realmente en resultados.
El horizonte está fijado en 2030. Para entonces, la ONU pretende haber integrado la discapacidad de manera transversal en su liderazgo, sus programas, su accesibilidad, sus políticas laborales y sus alianzas con las propias personas con discapacidad.

