Familiares de las 120 personas usuarias de la Residencia de Mayores de Ofra, en Santa Cruz de Tenerife, han alzado la voz para denunciar las malas condiciones en las que se encuentra el centro. Construido en 1975, el edificio presenta un deterioro que afecta a la calidad de vida y seguridad de sus residentes y trabajadores.
Los familiares denuncian deficiencias estructurales, reportan problemas sistemas eléctricos obsoletos y ascensores frecuentemente fuera de servicio. Además, condiciones insalubres. Cabe recordar que en octubre de 2024 un brote de salmonelosis afectó a trece personas. Asimismo, hacen referencia a la falta de personal y recursos específicos, así como problemas de seguridad. Desde la instalación apuntan que la situación mejoraría siempre y cuando el IASS del Cabildo de Tenerife ceda las competencias, mientras que desde la institución insular apuntan que buscan una alternativa para los usuarios y las usuarias ya que en 2018 se decidió demoler el centro.
La Residencia de Mayores de Ofra es un centro sociosanitario con capacidad para 174 personas de atención residencial con diferentes grados de dependencia y necesidades de apoyo. Cifra que se ha visto reducida hasta 120 una vez que en 2015 se decretó el cierre de la primera planta. Los familiares critican que no se han realizado medidas de mantenimiento ni de prevención. El perfil mayoritario, según la web del propia IASS, es de personas mayores de bajo requerimiento sanitario que demandan una supervisión y/o apoyo puntual en los apoyos necesarios para la realización de las actividades básicas de la vida diaria.

