Plena inclusión Canarias cuenta con diferentes grupos de apoyo para personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, sus familiares y profesionales del sector. En estos momentos, la entidad está apostando por un nuevo formato dirigido a personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, del que conocemos todos los detalles gracias a Ana Laura Suárez, responsable del área de Igualdad, Diversidad y Sexualidad de Plena inclusión Canarias.
¿En qué consisten los grupos de apoyo mutuo para personas con discapacidad intelectual y del desarrollo de Plena inclusión Canarias?
Son grupos que ya tienen su recorrido y en años anteriores eran exclusivamente de mujeres. Estaban enfocados en el activismo feminista y se hizo mucho hincapié en la prevención de violencias machistas y en la promoción de la igualdad.
Lo novedoso de este año es que lo hemos abierto a cualquier persona que quiera participar, independientemente de su género. También hemos expandido las temáticas que tratamos. Seguimos abordando todo desde una perspectiva feminista y de cuidados, pero ampliamos a todo lo que tiene que ver con los cuidados, con espacios de escucha, de participación y de salud mental. Realmente, todo lo que propongan las personas participantes, porque son ellas las que llevan la iniciativa.Â
¿En qué islas se encuentran estos grupos?
Los grupos de apoyo mutuo se generan en cada isla donde Plena inclusión está presente. Ya contamos con grupos en Gran Canaria, La Palma y Tenerife, y vamos a empezar también en Lanzarote.
¿Cómo se organizan los encuentros?
Estamos empezando ahora con este nuevo formato y tenemos que ver la forma que va tomando, pero la idea es reunirnos periódicamente, al menos una vez al mes. En las primeras sesiones la gente va proponiendo temáticas y el nombre que le quieren poner al grupo, para que haya identidad. A partir de ahÃ, se genera ese espacio donde hablar de cómo estamos o qué opinamos sobre el tema propuesto y, de cara a la siguiente sesión, ya podemos buscar información relacionada con esa temática. Es un espacio que permite trabajar muchas habilidades y competencias, no solo el acompañamiento o activismo que se hace desde el grupo.
También es bonito ver cómo se va desarrollando cada grupo de forma independiente y no tan dirigida. Cada agrupación tendrá su propia personalidad e idiosincrasia, aunque compartan unas normas y acuerdos para su funcionamiento básico, que también se acordarán en las asambleas. Â
¿Cuál es el objetivo de estos grupos de apoyo mutuo?
El objetivo principal es generar espacios para que las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo puedan participar, tener voz, compartir y opinar. Muchas veces damos por hecho que existen estos espacios y la mayorÃa de veces no es asÃ.Â
También surgen para contrarrestar esa sensación genérica de soledad y de falta de espacios para compartir. No solo es importante formarse y aprender, también conversar sobre el dÃa a dÃa de cada uno.
La idea es abordar, con una visión crÃtica y feminista, todos los temas que les puedan inquietar o llamar la atención, desde cómo se sienten hasta noticias de actualidad. Esto promueve la autonomÃa, que no solo es importante en los quehaceres diarios, también en lo que se refiere al pensamiento y opinión de cada persona.Â
¿Cuándo comenzaron los primeros grupos de apoyo entre mujeres?
A partir de 2017 y 2018, se empezaron a generar por la necesidad que habÃa de abordar temas que no se estaban hablando y relacionados, sobre todo, con la promoción de la igualdad y la prevención de violencia.Â
Nos dimos cuenta de que se realizaban formaciones pero los espacios que habÃa para compartir eran muy cortos. A partir de ahÃ, los grupos fueron ahondando cada vez más hasta que se empezaron a hacer diferentes iniciativas, como por ejemplo, el año pasado cuando acudieron a la manifestación del 25N.
Con este recorrido, ya estamos preparadas para ampliar a más temas con esta perspectiva feminista. Lo que empezó como un grupo de personas con un interés en esas temáticas iniciales se ha ido expandiendo y es muy bonito ver cómo las personas que llevan más tiempo se juntan con las nuevas y les ayudan o explican las cosas.Â
¿Qué impacto tienen estos grupos en las personas participantes?
Creo que son espacios para aprender y poder generar ese pensamiento crÃtico. A veces las actividades son muy dirigidas y con un enfoque paternalista hacia las personas con discapacidad, pero en estos espacios se les da esa autonomÃa que, además, se extiende a otras áreas de su vida.
Esto va en sintonÃa con la forma de actuar de Plena inclusión, en la que las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo tienen su propia voz y toman sus propias decisiones. A veces hay que generar todo un proceso para ver qué quiero, por qué lo quiero o por qué es la mejor opción. Este tipo de espacios fomenta que las personas con discapacidad decidan con conciencia, no de forma aleatoria y, al igual que otras acciones que van en esta lÃnea, no son actividades aisladas, sino que tienen sentido de forma integral en la vida de las personas.
¿Cómo se puede acceder a estos grupos?
Contactando directamente al teléfono de Plena inclusión Canarias y preguntando por mÃ, como responsable de estos grupos, o también en nuestras redes sociales publicamos un formulario que pueden rellenar las personas interesadas y, una vez cumplimentado, ya me pondrÃa en contacto con ellos.
Plena inclusión también cuenta con otros grupos de apoyo, ¿cuáles son?
Mi compañera Fayna, responsable del área de familia, se encarga de los grupos de apoyo a los familiares. También, desde el área en la que me encuentro, tenemos la red de profesionales, para compartir entre trabajadores de las diferentes entidades. Sabemos lo duro que puede ser trabajar en esta área y luchar a contracorriente. Por eso generamos este espacio de comprensión entre compañeros. También en este caso, nos sirve para resolver dudas y tenernos como una red de apoyo en la que poder contar las unas con las otras.
¿Te gustarÃa finalizar la entrevista con alguna idea o reflexión?
Me gustarÃa hacer incidencia en la idea que comentaba de que en el entorno personal y profesional se habla cada vez más de la soledad y de que los espacios se vuelven más productivos y no vivenciales. Justo estos grupos no buscan la productividad, sino el vivir, el compartir y el estar. En definitiva, parar un poco de toda la locura de vida que llevamos de producir y rendir.Â
También la sociedad está más polarizada y parece que tienes que elegir constantemente entre blanco o negro. Generar este espacio crea matices y, como profesional, creo que son muy importantes estos momentos de divagar, sentarse a escuchar y compartir.

