Natural de Las Palmas, Pablo Angulo, de 45 años, se desplaza cada día hasta Carrizal, donde Envera tiene su Centro Especial de Empleo. Es trabajador del servicio de manipulados desde hace 25 años y le hemos acompañado a lo largo de una mañana para conocer en qué consiste este servicio y cuáles son sus funciones.
¿Qué trabajo realizas en Envera?
Nos encargamos, sobre todo, de empaquetar los cubiertos de las comidas de los pacientes del Hospital Insular de Gran Canaria y el Hospital Juan Carlos I. En función de la comida hay diferentes combinaciones de cubiertos. Por ejemplo para el almuerzo, van todos, pero para la merienda o el desayuno no hacen falta todos.
¿Cómo se organiza esta actividad?
Tenemos cajas llenas con cada cubierto y cada uno de nosotros se encarga de colocarlos en la máquina. Uno pone las servilletas, otro los cuchillos y otro los tenedores, dependiendo de la combinación. Después se empaqueta con una máquina y caen en una caja, que puede llegar a las 400 unidades.
¿Cómo es tu día a día en Envera?
Cuando llego por la mañana, veo lo que hace falta para completar. Voy al almacén, cojo las cosas necesarias para el día y me pongo a llenar las cajas, de cuchillos o tenedores, o lo que haga falta. Después el trabajo ya es ir colocando todo en la máquina para empaquetar.
¿Empaquetan otro tipo de productos?
Sí, hacemos las cajas de cartón de comida de Binter y las llevamos al aeropuerto. También para los hoteles Princess hacemos paquetes pequeños de frutos secos y alguna chocolatina.
En ocasiones se han desplazado hasta la sede física del cliente para realizar el empaquetado, ¿cómo organizan este trabajo?
Sí, por ejemplo, hemos ido a la fábrica del Ron Arehucas cuando hace promociones de packs de ron y refresco para determinadas fechas, como carnavales. Nos desplazamos hasta allí, llevamos nuestra máquina y nos encargamos de colocar las fundas. Luego lo pasamos por la máquina y lo ponemos en las cajas. Solemos desplazarnos cinco o seis personas, pero solo en determinados momentos del año.
¿Cuántos compañeros trabajan en el servicio de manipulados?
Podemos ser como unas 20 personas, aunque depende del día. En función de las combinaciones de cubiertos que vayamos a empaquetar, se necesita más o menos gente.
Comenzaste a trabajar en Envera en el año 2001, ¿cómo llegaste a la empresa?
Mi madre era una de las socias de Envera y cuando terminé mis estudios empecé a trabajar aquí.
Después también he estado estudiando y trabajando en otras cosas por las tardes. Por ejemplo, hice unos cursos de masajes por mi cuenta, pero esto es un hobby que tengo, como el fútbol, vela y baloncesto, que son deportes que practico.
¿Se ha modificado en algún aspecto el trabajo a lo largo de los años?
Siempre he hecho lo mismo, trabajando con la máquina y demás. Es un trabajo un poco repetitivo pero cuando te acostumbras, lo haces normal.
¿Qué es lo que más disfrutas del trabajo?
Lo que más disfruto es pasar tiempo con los compañeros.
¿Y lo que menos?
El ajetreo que tenemos a veces.
¿Antes de trabajar conocías la labor que desarrolla Envera en las islas?
Sí, cuando estudiaba recibía clases de apoyo, que impartía Marta Cacho, la actual directora territorial de Envera en Canarias. Hacía la tarea con ella y cuando tenía exámenes, me explicaba cómo estudiar y la verdad que fue muy bien.
Llevas muchos años relacionado con Envera, ¿qué significa para ti a día de hoy?
Envera es como si fuera una familia porque casi he pasado más tiempo aquí que con mi propia familia. Estás todos los días con los compañeros y vas creando una confianza que ya dejan de ser compañeros y pasan a ser amigos.

