Mañana, jueves 19 de febrero, a las 18:00h el Nuevo Teatro Viejo, en Arucas, acoge la presentación del cortometraje ‘Somos’, cuyos protagonistas son las personas usuarias del centro ocupacional del municipio. Entrevistamos a José Luis Campos, director y guionista de la pieza audiovisual, para conocer cómo se ha desarrollado ‘Somos’.
¿Qué historia encontramos en el cortometraje ‘Somos’?
Es un cortometraje que habla sobre la necesidad de una representación real de las personas con discapacidad, que muchas veces no están incluidas en la sociedad. Son ellas las protagonistas de la historia pero es un espejo donde todas las personas, con discapacidad o sin ella, podemos vernos reflejados en nuestras inseguridades y deseos.
El corto es también una forma de denunciar aquellos trabajos que realmente todos somos válidos para hacer y, por eso, se llama ‘Somos’ porque involucra a toda la sociedad.
¿Cómo surge la idea?
La idea nace a raíz de conocer al elenco y ver cómo ellos van buscando la inclusión. Comenzamos con unas clases de teatro que fueron la antesala de lo que después se iba a grabar. Ahí fui conociéndoles mejor y viendo por dónde podían tirar. Tenía claro que quería lanzar ese mensaje social pero también haciendo algo que les gustara. Son personas capaces de todo, pero es importante que quieran hacerlo y creo que este proyecto les gustó. Así fuimos poco a poco afinando hasta llegar a lo que hoy es ‘Somos’.
¿Cómo fue el proceso?
Fuimos haciendo pequeñas sesiones prácticas como por ejemplo, escenificar un juicio en donde uno hacía de juez, otro de abogado, otros de jurado y ahí podía ir conociéndolos y viendo qué es lo que les gusta y dónde pueden tirar. Además, te lo ponen todo muy fácil porque son prácticamente ellas mismas cuando actúan.
¿Dónde se grabó el corto?
Se grabó íntegramente en Arucas y fueron 5 días de rodaje porque teníamos varias localizaciones. Rodamos en el polideportivo, la biblioteca, el museo municipal, el bar Cárdenas en Cardones y también en algunas calles de Arucas. Tomamos esta decisión de tener muchas ubicaciones porque queríamos reflejar la evolución de los personajes a lo largo del cortometraje.
Ya en 2020 desarrollaste un cortometraje con las personas usuarias del Centro Ocupacional de Arucas, ¿qué diferencias y similitudes tiene esta pieza audiovisual?
Hace seis años fue la primera vez que estuve con ellos e hicimos el corto ‘El conejo me riscó la perra’, que es una comedia de enredo. ‘Somos’, en cambio, es un drama social pero lo que sí tienen en común ambos es que son cortometrajes corales porque están todos los que quisieron participar.
También durante el primer corto no tuvimos esa parte de clases de teatro previas y lo grabamos como en dos o tres días, pero sí es verdad que muchos recordaban lo bien que se lo pasaron. Lo hicimos en muy poco tiempo pero quedamos muy contentos con el resultado porque salió bastante bien, también había muchas cosas improvisadas.
Esta segunda vez propusieron dar clases de teatro y la verdad que no me lo pensé mucho, dije que sí, y ha sido una experiencia muy buena.
¿Los y las protagonistas ya han podido ver el corto?
Sí, en Teror se proyectó en la Muestra de Cortometrajes de Personas con Discapacidad que organizó la Asociación COMPSI. Yo no pude estar, pero Delia, animadora sociocultural del Centro Ocupacional de Arucas, me comentó que gustó mucho y quedaron muy contentos. Lo más bonito para ellos es verse representados en la pantalla.
¿Te gustaría hacer alguna reflexión final?
Mucha gente me pregunta si trabajar con este colectivo es más o menos difícil. Siempre digo que difícil no es, simplemente es diferente. Requiere otra gestión de los tiempos y, sobre todo, mucha más empatía porque te quitan las prisas de encima y descubres la honestidad que hay en cada uno de ellos.
Lo cierto es que la cámara se ahorra toda la parte de dirección de actores, porque no hay artificio y lo que ves es lo que hay. Creo que eso demuestra el empoderamiento de ver cómo alguien, que a veces es invisible para la sociedad, se pone frente a la cámara y dice ‘aquí estoy’, con ese brillo en los ojos de cuando se deja de grabar y ven que lo han hecho bien. Pienso que esto es lo que le da sentido a ‘Somos’.
Es una lección de disciplina y de entusiasmo porque, a veces, en los rodajes hay muchos egos y aquí lo que ha habido es más bien generosidad. Han trabajado como profesionales, respetando los tiempos y aportando esos matices a los personajes. Me ha sorprendido mucho lo bien que han trabajado y esa entrega absoluta al proyecto.

