Hace 10 años la asociación Soy Mamut surgió de la inquietud de cuatro amigos que querÃan apostar por la sostenibilidad y el voluntariado en las Islas Canarias. Con base operativa en el municipio de Arucas, su director y cofundador, Javier Fernández, nos cuenta algunos de los proyectos que están desarrollando actualmente y los objetivos que se plantean a futuro.Â


“Somos capaces de mucho más si unimos fuerzas. Asà que ahà tenemos que incidir, en cómo podemos hacer conscientes a la población de la inclusión y del entorno en el que vivimos”
¿Qué es Soy Mamut?
Soy Mamut es una asociación cultural que nace en el año 2015 y lo que busca es conectar el potencial humano, sobre todo, juvenil, con los retos de la sociedad actual a partir del voluntariado, la participación ciudadana, la comunidad y la sostenibilidad. Desde entonces hemos hecho múltiples proyectos, no solo en Arucas y Gran Canaria, que es donde nos encontramos, sino en todas las Islas Canarias.
¿Quiénes conforman el equipo?
Nacimos siendo apenas cuatro personas: Juan, Néstor, Isora y yo, que venimos de la esencia de Ruta Siete, el proyecto con el que nacimos en 2010. Ya cinco años después le dimos vida a Soy Mamut para poder extrapolar esos valores de voluntariado, educación y sostenibilidad, caracterÃsticos de Ruta Siete, al resto de islas y poder repartirlos en diferentes proyectos a lo largo del año. A dÃa de hoy hemos crecido bastante, somos 20 trabajadores y muchos voluntarios que se han ido sumando al proyecto.
¿Qué acciones o actividades llevan a cabo?
Comenzamos con mucha conexión directa tanto con institución pública como con empresa privada, buscando fomentar la responsabilidad social que tenÃan ambas instituciones. Hicimos proyectos pequeños de educación no formal en los que trabajamos valores comunitarios y de conexión con la sostenibilidad. Hoy en dÃa realizamos más acciones y este año ya hemos desarrollado más de 50 proyectos.
Tenemos diversidad de actividades y acudimos a centros educativos con proyectos para familias o Uni PlaNet, que desarrollamos junto con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, para fomentar el voluntariado y la educación ambiental. Tenemos procesos participativos como UniVerde, donde trabajamos con la población para sacar esa inteligencia colectiva y conseguir que establezcan algún objetivo, como la renaturalización de un espacio natural.
¿Normalmente a quién suelen ir dirigidas las acciones que realizan?Â
Comenzamos más enfocados en la edad juvenil, desde los 12 hasta los 35 años, pero lo cierto es que el abanico se va ampliando y desarrollamos actividades con familias, personas mayores y acciones inclusivas de cualquier Ãndole, como senderismo, actividades en la naturaleza o recreativas. Abarcamos a un grupo amplio de personas porque el voluntariado no tiene edad ni perfil, por lo que cualquiera puede colaborar y participar.Â
Actualmente una de las instituciones con las que desarrollan proyectos es el Ayuntamiento de Arucas, ¿qué nos puedes contar sobre esos proyectos que llevan a cabo con la corporación municipal?
Tenemos una gran conexión con el municipio porque soy de aquà y cuando surgió Soy Mamut arrastré al equipo para trabajar desde Arucas. Siempre hemos tenido muy buena relación con representantes polÃticos, empresas y demás agentes del municipio y siempre han estado dispuestos a hacer cosas y compartir ideas para mejorar el pueblo y la comunidad.
Ahora mismo tenemos varios proyectos con el ayuntamiento. Uno es con Participación Ciudadana, ‘Comunidad en Acción’, que busca fomentar los valores y la conciencia ambiental en la zona de la Costa de Arucas. Además, en este proyecto se pone el foco en la población para que sean capaces de construir y realizar acciones de manera autónoma que mejoren la comunidad.
Tenemos otro proyecto que se llama ‘Senderismo Inclusivo’, financiado por el Cabildo de Gran Canaria y el Ayuntamiento de Arucas, donde hacemos senderismo desde una perspectiva inclusiva para que cualquier persona pueda participar. Hemos podido hacer un curso para todos nuestros técnicos en utilización de sillas Joëlette para que personas con movilidad reducida puedan apuntarse y disfrutar de la naturaleza. Ya hemos hecho 4 de los más de 8 senderos que vamos a realizar.
Realizamos otro proyecto europeo, ‘Savia Azul’, en la costa de Arucas y el Lomo Jurgón, de mejora del entorno y del territorio a partir del voluntariado. Los propios participantes son jóvenes voluntarios con los que realizamos 10 acciones durante el año.
Por último, gestionamos el aula de la naturaleza del Lomo Jurgón y hemos creado una marca que se llama ‘coNaturaleza’, con el objetivo de colaborar, compartir, convivir con la naturaleza y renaturalizar todo ese entorno con bosque termófilo. Hacemos reforestaciones, caminos nuevos, y cuidado del entorno.Â
¿De qué manera incorporan la accesibilidad e inclusión en las diferentes actividades que llevan a cabo?
En el caso del senderismo inclusivo, tenemos una isla maravillosa para disfrutarla caminando pero los caminos no están siempre adaptados. Lo primero que buscamos son sendas que cualquier persona pueda realizar: una persona mayor, un niño o una persona con movilidad reducida. Cualquier persona puede inscribirse y contamos con esas sillas Joëlette para quien las precise. Â
Este 30 de noviembre, además, estamos organizando una gran reforestación en Arucas y es una acción adaptada. Lo hacemos sencillo, con zonas que sean cómodas y más o menos accesibles. En cualquier actividad también intentamos invitar a centros de personas con discapacidad para poder incluirlos y compartir todos en un entorno natural.Â
¿Cuánto tiempo llevan trabajando con el ayuntamiento de Arucas?
Ya desde que empezamos con Ruta Siete hicimos cosas con Arucas y de manera más estable alrededor de 2017. Al final detrás de los ayuntamientos hay personas, independientemente del partido polÃtico que gobierne, con las que puedes enganchar para dar una solución a alguna problemática. Cuando estás alineado, ya no solamente con la persona sino además con la solución que estás buscando, todos salimos ganando porque lo que va a salir de ahà va a ser un proyecto para ayudar a la comunidad.
¿Hacia dónde caminan los proyectos de Soy Mamut de cara al futuro?
Hay un proyecto que nos motiva y llevamos tiempo haciendo, y es la plataforma de voluntariado Huella Positiva. Ha nacido principalmente para que las asociaciones nos quitemos el ego y poder asà ayudarnos entre todas. Es una plataforma que pone en contacto a voluntarios con las entidades sociales y, actualmente, contamos con cerca de 3.000 personas que se han inscrito para ayudar y unas 50 entidades que necesitan de esa ayuda.Â
También damos formación gratuita a la gente que quiera ser voluntaria. Es una plataforma, en la que, por ejemplo, cuando hay una necesidad especial, como un incendio o una catástrofe, se puede movilizar de manera organizada y rápida a un grupo de voluntarios para ver dónde y cómo se puede ayudar.Â
Por otro lado, vamos a seguir realizando acciones de voluntariado no solo en Arucas sino en toda Canarias y fomentar la conexión con la naturaleza porque creemos que es el lugar donde uno puede evadirse y conectar. El Lomo Jurgón, que comentaba antes, nos da cabida para ello y Canarias, en general, también.Â
Tanto ‘Huella Positiva’ como ‘coNaturaleza’ son dos proyectos potentes que enmascaran muchas más cosas que tienen que ver con esa conexión con las personas y con la naturaleza.Â
Al principio nombrabas que Soy Mamut surge para los retos de la sociedad actual, ¿cuáles son esos retos a los que se enfrenta la sociedad de cara al futuro?
Es verdad que en un principio estábamos centrados en el voluntariado, la naturaleza y la educación. Esa era nuestra lÃnea principal pero el tiempo también nos ha llevado a darnos cuenta de la importancia de la inclusión, de cómo conectar y hacer partÃcipe a cualquier persona de cualquier realidad y poder vincularla.Â
También la importancia de la comunidad, de que somos capaces de mucho más si unimos fuerzas. Asà que ahà tenemos que incidir, en cómo podemos hacer conscientes a la población de la inclusión y del entorno en el que vivimos. Ser conscientes te lleva a ser parte del cambio y ahà es hacia donde estamos remando actualmente. El resto son proyectos que le dan sentido a muchas de esas cosas, pero no podemos hacer nada si no conectamos con esa población, esa comunidad.

