Desde hace tres años la Asociación ADEPSI cuenta con la figura de asistente personal entre los servicios que ofrece a sus socios y socias. Además, desde el mes de diciembre pasado, es un recurso acreditado por el Gobierno de Canarias, convirtiéndose en la primera entidad de Gran Canaria en prestarlo de manera pública.
Hoy en día conviven ambas vertientes, la pública y la privada, y desde Titularísimos hemos querido conocer en qué consiste la asistencia personal a través de sus protagonistas.
En febrero de este año, Amaya Marquina, socia de ADEPSI, decidió independizarse y emprender su proyecto de vida en un piso de la capital grancanaria. Marquina, que tiene 36 años y es una persona con trastorno del espectro autista (TEA), confiesa que le daba “respeto, aunque no miedo, esta nueva situación porque era completamente desconocida”.
Cuando le trasladó sus pensamientos a la psicóloga de la entidad, esta le comentó que existía un servicio en ADEPSI que podría serle de gran ayuda: la asistencia personal. Una figura que, según Marquina, le ha hecho más sencilla la transición de vivir con sus padres a vivir sola.
La asistencia personal es un servicio que se lleva prestando en ADEPSI desde hace alrededor de tres años y supone un cambio en los apoyos a las personas con discapacidad. Se alinea con la estrategia europea de desinstitucionalización, es decir, de dar apoyos más allá de los centros de día o las macroresidencias, y permite a la persona permanecer en su entorno habitual.
Yurena Morales, coordinadora del servicio en la entidad, nos cuenta que la asistencia personal rompe con el modelo de atención en el que los profesionales deciden por las personas usuarias.
“Son los propios beneficiarios los que eligen a su asistente, así como los apoyos que necesitan”, destaca. Entre los más habituales, según comenta, se encuentran los apoyos en la vivienda, ayudar a coger la guagua, un acompañante para ir a la playa o al cine y supervisar que la persona usuaria se tome una medicación determinada.
“Digamos que es como una amistad, dada por un profesional, que se adapta a lo que requiera la persona y que tenga un sentido en lo que es la asistencia personal”, señala la coordinadora.
“Es un trabajo muy personalizado”, apunta Yurena Santiago, la asistente personal de Amaya, y “lo primero es crear el vínculo”.
“Es un proceso en el que das espacio y tiempo para que la persona se vaya abriendo, te muestre su día a día y una vez nos conocemos ya comienza mi labor”, resalta.
La asistencia personal como clave
En un trabajo mano a mano, Amaya y Yurena identificaron que uno de los aspectos donde más apoyos necesitaba era en el ámbito emocional. “Para bien o para mal me afecta bastante en mi vida diaria y cuando siento mucho estrés emocional, me quedo bloqueada”, añade Marquina.
Yurena, su asistente personal, destaca que si “Amaya está al 100% a nivel emocional, se ve capacitada para todo, por eso mi trabajo muchas veces es sentarme con ella y estar una o dos horas únicamente hablando”, señala.
Sin embargo, Amaya es consciente de que la labor de la asistente personal no debe confundirse con la de una psicóloga: “no va a suplir su función pero sí que puede entenderte o simplemente escucharte para poder prestar ese apoyo”. Morales, además, comenta que es un servicio formado por un equipo multidisciplinar y, como Amaya recibe también apoyos de la psicóloga de la entidad, ambas profesionales se coordinan para dar una respuesta adecuada.
Por otro lado, Marquina comparte con Titularísimos que levantarse por las mañanas es algo que le cuesta en su día a día. Actualmente, se encuentra buscando trabajo y sabe que si el día de mañana necesita estar en una oficina a cierta hora, va a necesitar apoyo, sobre todo, en esos primeros momentos. “Cuando me enfrento a determinadas actividades por primera vez, como coger la guagua para ir a un lugar nuevo, me genera mucha tensión”, destaca.
La flexibilidad horaria es una de las características que definen la labor de una asistente personal porque, como explica la coordinadora, “cuando hablamos de apoyos en la vida de las personas no son únicamente en un horario de oficina de 8:00 a 15:00 horas, sino en diferentes momentos del día”.
Amaya, por ejemplo, recibe la visita de la asistente personal dos veces en semana, aunque las profesionales están disponibles a través del teléfono para cuando lo necesite. Desde ADEPSI, según apunta Morales, organizan los horarios de las trabajadoras con antelación y siempre tratando de “cuidar al máximo a la persona que cuida”.
Un servicio innovador
Desde diciembre pasado, la asistencia personal de ADEPSI pasó a estar acreditada por el Gobierno de Canarias. Esto implica que aquellas personas con cierto grado de dependencia reconocido y que requieran de estos servicios, podrán disfrutar de un asistente personal de manera gratuita.
Desde entonces, ADEPSI apoya con esta figura a cinco personas usuarias, que se suman a las 25 que reciben estos servicios de la parte privada, entre las que se encuentra Amaya. “Es un servicio innovador, muy necesario y que no se conoce lo suficiente”, destaca Morales.
En el caso de Amaya, en estos meses en los que ha recibido el apoyo de la asistente personal ha notado una mayor autonomía, mejor autoestima y haber tomado las riendas de su vida. “Al final es lo que queremos todos, ser dueños de nuestra propia vida, y eso es lo más importante”, señala.
“Hay personas que se enfrentan a más obstáculos y la labor del asistente personal, te los quita”, expone Santiago. Así fue en una ocasión cuando acompañó a otra de las personas usuarias del recurso de asistencia personal al Orgullo Gay de Maspalomas. “Era una persona que siempre había querido ir y no tenía con quién, nos subimos a la carroza y lo pasamos genial”, señala.
“Muchas veces me encuentro con gente que no entiende que yo, al ser tan habladora e independiente, necesito también apoyos”, destaca Marquina. “Al final todos vamos a necesitarlos en algún momento de nuestra vida y qué mejor que recibirlos en nuestra propia casa y con los apoyos necesarios”, resalta Morales. Y quizás eso sea lo más importante de esta figura: mantenernos en nuestro entorno y alzarnos como protagonistas de nuestra propia vida.
Te puede interesar:

