Pablo Buhigas es validador de Lectura Fácil en Plena inclusión Canarias desde 2016. Su trabajo ayuda a conseguir que textos, documentos y espacios sean más fáciles de comprender, pero su compromiso con la inclusión va mucho más allá: participa en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad y dedica parte de su tiempo al voluntariado. En Titularísimos conocemos su historia en una nueva entrega de Puntales.
Hay carteles que indican dónde está un baño y, sin embargo, no todo el mundo consigue entenderlos. Hay documentos administrativos cuyas palabras pueden convertirse en una barrera. Normas, guías, instrucciones o incluso la información de un museo pueden resultar difíciles de comprender para muchas personas.
Ahí comienza parte del trabajo de Pablo Buhigas, validador de Lectura Fácil de Plena inclusión Canarias.
Tiene 40 años y lleva una década trabajando en este ámbito. Junto a otros profesionales, revisa textos, detecta palabras complicadas, analiza imágenes y comprueba si la información resulta comprensible antes de que el documento llegue a su versión definitiva.
Pero cuando Pablo empieza a contar todo lo que hace, la Lectura Fácil acaba siendo solo una parte de su historia.
Para Pablo Buhigas, la Lectura Fácil no consiste únicamente en simplificar palabras, sino en conseguir que la información pueda ser comprendida por más personas.
¿En qué consiste tu trabajo como validador de Lectura Fácil?
Nosotros trabajamos con las palabras y las imágenes. Revisamos las palabras complicadas, las explicamos y después se lo pasamos al redactor. Cuando está preparado, nos lo vuelve a pasar y vemos el resultado final.
Nuestra función es revisar el texto y detectar las dificultades que puede tener.
¿Trabajas solo o en equipo?
Somos un equipo. Estamos un compañero y yo como validadores, que somos personas con discapacidad y dificultades de lectura. Después está nuestro compañero redactor, que redacta los textos, y tenemos también un coordinador que busca los trabajos.
¿Qué tipo de documentos han validado?
Hemos hecho, por ejemplo, una guía para un museo de Las Palmas de Gran Canaria y, también, las normas de una cárcel, para que cuando una persona entra pueda saber cuáles son las normas, los horarios y toda esa información.
Hemos hecho muchas cosas.
Pablo explica que diferentes organizaciones recurren al equipo precisamente para transformar información en materiales de Lectura Fácil.
¿Por qué es importante que existan validadores de Lectura Fácil?
Creo que es muy importante para las personas con discapacidad que tienen dificultades para entender los textos.
Por ejemplo, cuando nos mandan unas oposiciones, necesitamos saber qué nos están pidiendo. También cuando vas a un museo tienes que poder saber qué dice la información y entender las normas.
Llevas trabajando como validador desde 2016. ¿Qué es lo que más te gusta?
Me gusta ayudar a las demás personas cuando tienen dificultades o necesitan ayuda.
Después de una década dedicado a la Lectura Fácil, Pablo Buhigas ha acumulado experiencia en la revisión y validación de documentos dirigidos a ámbitos muy diferentes.
¿Recibiste formación para poder trabajar como validador?
Sí. Hicimos un curso en Madrid. Nos explicaron cómo hacerlo, trabajamos con algunos textos y nos enseñaron lo necesario para empezar.
Y ahora también son ustedes quienes imparten formación
La experiencia de Pablo Buhigas con la Lectura Fácil también ha llegado a centros educativos, donde ha participado en formaciones dirigidas a profesorado y alumnado.
Sí. Hemos hecho formación en institutos para profesores y alumnos. También hemos dado charlas.
En los colegios y los institutos hay profesores que tienen interés en saber cómo explicar el temario o cómo hacerlo en Lectura Fácil cuando tienen alumnado con discapacidad.
La experiencia de Pablo Buhigas como validador le ha permitido comprobar que la accesibilidad también depende de cómo se presenta la información en los espacios cotidianos.
La accesibilidad no termina en los textos
Además de su trabajo con documentos, Pablo Buhigas participa en evaluaciones de espacios para detectar dificultades de accesibilidad y comprobar si la información y la señalización resultan comprensibles.
Además de los textos, ¿también revisan la accesibilidad de lugares?
Sí. A veces una empresa nos pide que vayamos a un local y vemos qué dificultades puede encontrar una persona con discapacidad: si utiliza una silla de ruedas, los carteles, si se entiende la información o dónde está un extintor.
¿Qué barreras encuentras con frecuencia?
Yo me fijo mucho, por ejemplo, en los carteles que indican la salida y la entrada, porque algunas veces no se entienden.
También pasa con los baños. Yo voy a un restaurante y me pongo a mirar todo. Todavía hay carteles de los baños que no se entienden.
Esa experiencia permite a Pablo detectar cuestiones que pueden pasar inadvertidas para otras personas. La señalización y la comprensión de la información forman parte de los elementos en los que presta especial atención cuando analiza un espacio.
De la accesibilidad a la defensa de derechos
Pablo también participa en lo que durante la entrevista denomina la Plataforma Estatal de Plena inclusión, donde ejerce como uno de los representantes de Gran Canaria.
La actividad de Pablo Buhigas también está vinculada a la participación y la defensa de los derechos de las personas con discapacidad.
¿Qué haces como representante?
Nos reunimos y hablamos sobre diferentes temas. Después vamos a congresos, presentamos esos temas y nos reunimos con responsables políticos para hablar de los derechos y deberes de las personas con discapacidad.
Vamos viendo las dificultades que existen.
Para Pablo, se trata también de conseguir que las propias personas con discapacidad estén presentes en los espacios en los que se habla de sus derechos y puedan trasladar directamente sus necesidades.
Pablo Buhigas, más de una década dedicando su tiempo al voluntariado
Fuera de su actividad profesional, Pablo Buhigas dedica desde hace años parte de su tiempo al voluntariado y al acompañamiento de otras personas.
Durante la entrevista explica que comenzó en 2013 en otra organización y que desde 2014 colabora con Pequeño Valiente. También menciona su participación como voluntario en una entidad relacionada con síndrome de Down.
En Pequeño Valiente participa en excursiones y acude al área de Oncología del Hospital Materno Infantil para acompañar a niños y niñas y ofrecer también un pequeño respiro a sus familias.
¿Qué haces cuando vas como voluntario al hospital?
Voy a ver a los niños que están ingresados, les llevo juegos y hablo con ellos.
Con Pequeño Valiente también voy a excursiones y a Oncología del Materno. Intento animar un poco a los niños para que durante ese momento se olviden de que están allí y para que la familia pueda descansar un poco también.
¿Por qué dedicas tanto tiempo al voluntariado?
Porque me gusta ayudar a la gente. Por eso estoy metido en estas asociaciones.
Ese mismo deseo de ayudar aparece una y otra vez durante la conversación. En su trabajo como validador, cuando analiza un cartel que no se entiende, cuando participa en espacios de representación o cuando dedica su tiempo libre al voluntariado.
Pablo cuenta que hay personas que lo definen como «un terremoto». Quizá no sea una mala manera de resumir una trayectoria en la que resulta difícil quedarse únicamente con una faceta.
La trayectoria de Pablo Buhigas reúne así Lectura Fácil, accesibilidad, participación y voluntariado, ámbitos diferentes que tienen un elemento en común: su interés por ayudar a otras personas.
Porque detrás de cada documento que ayuda a hacer comprensible existe una idea mucho más sencilla: que entender la información no debería convertirse en una barrera para participar en la sociedad.
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