La GC-400 recupera completamente la circulación después de los daños provocados por las borrascas Emilia y Therese. La GC-550 de Temisas es ya la principal carretera afectada por el temporal que continúa cerrada en Gran Canaria
La carretera de Ariñez GC-400 ha reabierto completamente al tráfico después de ocho meses de obras para reparar los daños ocasionados por las borrascas Emilia y Therese. La vía, situada en San Mateo, recuperó la circulación este viernes 4 de septiembre a las 12:00 horas tras concluir una actuación de emergencia que ha supuesto una inversión de alrededor de 526.000 euros.
La reapertura deja a la GC-550 de Temisas, en Agüimes, como la principal carretera afectada por la borrasca Therese que todavía permanece cerrada. Los trabajos se encuentran en su fase final y su apertura está prevista durante este mes de septiembre.
La situación contrasta con la registrada a finales de abril, cuando todavía permanecían cerradas diez carreteras insulares como consecuencia de las lluvias y desprendimientos.
La carretera de Ariñez GC-400 recupera la circulación
La GC-400 había sufrido daños en dos episodios meteorológicos consecutivos. Primero fue afectada por la borrasca Emilia a finales de 2025 y posteriormente por Therese en marzo de 2026.
Los desprendimientos registrados en diferentes puntos obligaron a cerrar completamente la carretera y acometer actuaciones de mayor alcance, incluida la reconstrucción integral de varios muros de contención.
La última obra de emergencia se ha desarrollado en el punto kilométrico 2+000 y ha supuesto una inversión cercana a los 526.000 euros, más de 100.000 euros por encima de la estimación inicial.
Con la finalización de estos trabajos, la carretera de Ariñez GC-400 vuelve a estar disponible para el tráfico en su totalidad.
La carretera de Temisas podría reabrir en septiembre
La siguiente reapertura prevista es la GC-550 de Temisas, en el municipio de Agüimes.
Actualmente se están ultimando los trabajos para reconstruir el muro afectado por el temporal y la previsión es recuperar la circulación durante septiembre, aunque la información facilitada no concreta todavía una fecha.
La GC-550 es la principal carretera afectada por Therese que permanece cerrada después de la recuperación de la carretera de Ariñez GC-400.
También se restableció hace aproximadamente mes y medio la circulación por la GC-654 de Risco Blanco, en la zona alta de San Bartolomé de Tirajana.
¿Qué carreteras continúan con restricciones?
Además de la GC-550 de Temisas, todavía existen restricciones en otras tres vías de menor tránsito.
Las carreteras de tierra GC-602, en la zona de la presa de Ayagaures, y GC-604, junto a la presa de Las Niñas, tienen prevista su reapertura para mediados de octubre.
También permanece restringido el ramal de la GC-200 hasta Tirma, donde actualmente solo se permite el acceso a residentes.
Pese a estos cortes, existen itinerarios alternativos y ninguna población de Gran Canaria permanece aislada por carretera. Esta situación sí llegó a producirse al comienzo de la emergencia en núcleos como La Culata, en Tejeda.
El 60% de las obras por la borrasca Therese ya está ejecutado
Los daños provocados por Therese obligaron a poner en marcha 18 actuaciones de emergencia. Según los datos facilitados por el Cabildo de Gran Canaria, aproximadamente el 60% de los trabajos ya se ha ejecutado, lo que representa cerca de ocho millones de euros de inversión.
Entre las actuaciones terminadas se encuentran las realizadas en la GC-324 de Pino Santo, en Santa Brígida; la GC-291 de El Hormiguero, en Santa María de Guía; y los diferentes trabajos acometidos en Ariñez.
El coste previsto para completar las 18 actuaciones asciende actualmente a 14,3 millones de euros, frente a los 13,39 millones estimados inicialmente. El incremento está relacionado, según la administración insular, con incidencias detectadas durante la ejecución, especialmente de carácter geotécnico y relacionadas con las cimentaciones.
Therese dañó 22 carreteras de Gran Canaria
La borrasca Therese afectó a Gran Canaria entre el 19 y el 26 de marzo de 2026, con fuertes rachas de viento y precipitaciones que llegaron a dejar acumulados de hasta 700 litros por metro cuadrado.
El episodio afectó especialmente al sur, centro y cumbres de la isla. El 24 de marzo llegaron a producirse cierres, en su mayoría temporales, en 25 carreteras durante una sola jornada.
Finalmente, 22 carreteras de la Red Insular sufrieron daños importantes relacionados con desprendimientos, descalces y hundimientos.
Durante los siete días de alerta, unos 300 operarios atendieron alrededor de 250 incidencias de importancia en las carreteras de Gran Canaria.
La reapertura de la carretera de Ariñez GC-400 supone ahora la recuperación de una de las principales vías que permanecían afectadas, mientras las obras continúan en Temisas y en los últimos puntos de la red que todavía presentan restricciones.
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