Natural de Tijarafe, David Rodríguez es el delegado de Atletas Sin Fronteras en La Palma y deportista que comenzó compitiendo en carreras de montaña. Ahora dedica sus esfuerzos al CrossFit, una modalidad deportiva que combina halterofilia, gimnasia y ejercicios cardiovasculares. “Para mi el deporte lo es todo”, resalta el deportista de 39 años en esta entrevista en la que nos acerca a su realidad y cómo ha afrontado los obstáculos que se ha encontrado a lo largo del camino.
¿Siempre has practicado deporte?
Nací con derrame cerebral y una parálisis en el lado izquierdo y cuando era pequeño probé varios deportes pero no podía practicarlos en ese momento. A mí me gustaba, sobre todo, el fútbol y me hubiese encantado ser futbolista, pero por la parálisis no pude nunca controlar el balón.
¿A qué edad empezaste a practicar deporte?
Cuando tenía 24 años llegaron las carreras de montaña a Canarias. Como es un deporte individual y que puedes hacer a tu manera, decidí probar a ver si funcionaba. Vi que podía y así comencé mi trayectoria deportiva.
¿A dónde te han llevado las carreras de montaña?
De momento no he salido de Canarias pero sí he ido a varias islas. El problema vino cuando, después de haber participado en dos carreras, tuve un accidente fatal con un motor de labrador, que me destrozó la pierna derecha. Casi me la amputan porque quedó en muy mal estado y encima era la pierna en la que tenía mayor movilidad. Sin embargo, al despertar de la operación me llegó la buena noticia de que los médicos me habían podido salvar la pierna. No me vine abajo, me recuperé y volví a correr otra vez por la montaña.
¿Cómo viviste esos momentos?
Fue muy duro porque después de haber logrado lo que quería desde hacía muchos años, que era ser deportista, tuve el accidente. Tuve que empezar otra vez de cero y volver a controlar el caminar, entrenar y recuperar el cuerpo porque estuve tres meses hospitalizado y perdí mucha musculatura. Pero tenía muy claro que quería seguir con el deporte, las carreras y cualquier otro deporte que saliera.
Efectivamente retomaste el deporte y seguiste compitiendo, ¿qué te llevas de esta situación?
No rendirse nunca. Alcancé los retos que me propuse y ahora, de la mano de Atletas Sin Fronteras, cuento mi historia en centros educativos. Son charlas de superación y muchos de los niños y jóvenes se quedan impactados con mi experiencia. Al final cuento lo que me ayudó a no rendirme y hacer lo que me gusta, que es el deporte.
En la actualidad estás más centrado en el CrossFit, ¿cuándo empezaste?
Llevo cuatro años practicando este deporte y decidí empezar porque llevaba 10 años en el gimnasio y quería un cambio. Un amigo montó un box en Los Llanos de Aridane y me animó a probar. Empecé poco a poco y ya tengo ya varios campeonatos compitiendo entre las personas que estamos en el box e, incluso, fui a una competición en Marbella a nivel europeo hace dos años y me hice con el segundo puesto de mi categoría.
¿Qué te viene a la mente cuando recuerdas ese segundo puesto?
Era la primera competición en la que pude competir en mi categoría. En el trail no hay categoría adaptada y corría por correr, porque me gustaba y quería participar. Sin embargo, en CrossFit sí la hay eso nos favorece.
Lo cierto es que salí bastante contento con los resultados de ese primer campeonato porque no tenía mucha experiencia. Quizás fue algo precipitado pero del 11 al 13 de septiembre estará en una competición, también a nivel europeo, en Barcelona y voy mucho más preparado.
¿Cómo te preparas para este tipo de competiciones?
Voy todos los días al box y algunos entreno mañana y tarde porque la competición de Barcelona, por ejemplo, tiene dos box por día. De esta manera voy entrenando el cuerpo para estar más preparado.
¿Qué es lo que más disfrutas del CrossFit?
Me gustan este tipo de entrenos porque en muy pocos minutos son muy explosivos. También las carreras obstáculos y el CrossFit son bastante parecidos. Son entrenamientos de alto nivel donde haces barra, te subes a una soga, saltos al cajón, mancuernas… Hacemos de todo un poco.
En el box donde entrenas en La Palma se organiza la competición de ‘La Batalla de Aceró’ y te encargas de organizar la sección adaptada, ¿cuáles son tus funciones?
Me encargo de revisar a los deportistas de la tanda adaptada para que lo hagan todo perfecto y también busco atletas adaptados de élite para traerlos a competir. Este año trajimos a un deportista de Tenerife que es usuario de silla de ruedas. Fue una muy buen experiencia porque en La Palma nunca se ha visto a nadie en silla de ruedas haciendo CrossFit y, además, de manera inclusiva, junto con el resto de deportistas. Para el próximo año nos gustaría traer a un deportista que fue paralímpico de ping-pong y también hace CrossFit.
¿Con qué objetivo lanzaron esta tanda adaptada?
En Canarias no hay competiciones adaptadas de CrossFit y en España solo hay dos, una en Marbella y otra en Barcelona. Decidimos lanzar esta tanda para dar visibilidad y que se vea que hay deportistas de la categoría adaptada practicando CrossFit.
Esta no es una competición oficial y por eso la llamamos tanda adaptada, pero el objetivo final es que se cree un campeonato oficial en las islas que sea inclusivo, como nos gusta en Atletas Sin Fronteras.
¿Qué labor desarrollas como delegado de Atletas Sin Fronteras en La Palma?
En La Palma llevamos cuatro años y hemos crecido bastante. Me encargo de dar charlas y lanzar nuevos proyectos. Por ejemplo, ahora vamos a organizar la escuela de boccia paralímpica y también contamos con una escuela de natación paralímpica, donde varios de nuestros nadadores han competido en otras islas y en la península.
¿Tienes alguna meta que te gustaría alcanzar en el deporte?
Sí, me gustaría participar en la mayor competición a nivel mundial de CrossFit, que son los Crossfit Games. Se realiza en Estados Unidos y van las mejores del mundo por categoría. El próximo año quiero entrar en las clasificatorias oficiales y ver si puedo entrar en el campeonato.
Ese es el objetivo que me pongo y creo que la vida va de ponerse objetivos para avanzar hacia donde quieres. En mi caso, por ejemplo, me pongo retos y uno de ellos es coronar todas las islas, correr desde el mar hasta la cumbre. Todavía no lo he terminado porque me quedan 3 islas.
También hice el reto de la Ultramaratón de la Transvulcania por mi cuenta. No podía hacerlo todo seguido porque la pierna no me iba a resistir pero decidí hacerlo de dos tandas junto con varios amigos. El primer día fuimos de Fuencaliente hasta la punta de Los Roques. Nos quedamos en un refugio de montaña y al día siguiente llegamos a Los Llanos de Aridane.
¿Qué implicó para ti haber terminado ese reto?
Ahí descubrí que se pueden hacer las cosas más potentes que te propongas en la vida. Lo importante es no venirse abajo y ayudar y animar a los demás a hacer lo que quieran.
¿Crees que la situación en relación al deporte adaptado e inclusivo ha cambiado desde que eras pequeño?
Sí, gracias a asociaciones como Atletas sin Fronteras, la sociedad y los políticos han ido avanzando. En las islas mayores lo han logrado más rápido, pero en islas como La Palma se van dando pasos también. La última edición de la Transvulcania, por ejemplo, fue la más inclusiva porque hicieron un campeonato con sillas joelette. Además, lo hicieron junto con los deportistas convencionales en inclusión real.
¿Qué significa para ti el deporte?
Significa mucho porque gracias al deporte estoy como estoy. Sin él estaría en muletas o en sillas ruedas por todo lo que me ha pasado en los accidentes y con mi situación desde pequeño. El deporte para mí ha sido todo.

