Representantes institucionales, cuerpos de seguridad y personal público participaron en la concentración convocada por la FECAM tras los asesinatos de dos mujeres en Tarragona y Santa Úrsula
Minuto de silencio violencia machista Santa Cruz. El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife se sumó este miércoles al acto convocado por la Federación Canaria de Municipios (FECAM) para condenar los últimos asesinatos machistas registrados en España.
La concentración tuvo lugar a las 11:00 horas ante la fachada de la Subdelegación del Gobierno en Canarias, siguiendo el Protocolo de Condena y Repulsa ante Asesinatos por Violencia de Género impulsado por la FECAM.
El acto sirvió para mostrar el rechazo institucional y social tras la muerte violenta de dos mujeres, una de 58 años en Tarragona y otra de 57 años en el municipio tinerfeño de Santa Úrsula.
En el minuto de silencio violencia machista Santa Cruz participaron el subdelegado del Gobierno en la provincia, Javier Plata; la concejala de Seguridad, Gladis de León; el concejal de Hacienda, José Alberto Díaz; y la concejala de Políticas Sociales, Charín González, junto a representantes de la corporación municipal y de la Subdelegación del Gobierno en Canarias.
También se sumaron trabajadores públicos y efectivos de la Policía Local de Santa Cruz, Guardia Civil y Policía Nacional.
Tras la confirmación de estos nuevos casos, el número de mujeres asesinadas por violencia de género asciende a 19 en lo que va de 2026 y a 1.360 desde que comenzaron a recopilarse estadísticas oficiales en 2003.
Asimismo, el número de menores asesinados por violencia vicaria contra sus madres se sitúa ya en 68 desde el año 2013.
Desde las instituciones se recordó la importancia de utilizar los recursos de atención y emergencia disponibles ante cualquier situación de violencia machista. En caso de emergencia, se puede contactar con el 112, la Policía Nacional (091) o la Guardia Civil (062).
Además, la aplicación ALERTCOPS permite enviar señales de alerta con geolocalización a las fuerzas de seguridad en situaciones de riesgo o cuando no sea posible realizar una llamada telefónica.
Las administraciones insistieron en que estos recursos pueden ser activados tanto por las víctimas como por cualquier persona del entorno que detecte o sospeche de un posible caso de violencia de género, subrayando la importancia de la implicación social para combatir esta lacra.

