La Confederación Española de Personas con Discapacidad FÃsica y Orgánica (COCEMFE) compartió hace unos dÃas en redes sociales el dato de que el 20,7% de las mujeres con discapacidad han sido vÃctimas de violencia, frente a un 13,8% de las mujeres sin discapacidad. Entrevistamos a Marta Valencia, secretaria de Organización y comisionada de Mujer e Igualdad de COCEMFE, para conocer con detalle cuál es la situación actual y cuáles son las acciones desarrolla la entidad para visibilizar y poner fin a estas violencias.
¿Cuál es la situación de las mujeres con discapacidad vÃctimas de violencia actualmente en España?
Hoy en dÃa se nos reconoce como colectivo vulnerable pero la accesibilidad de los recursos de atención a mujeres vÃctimas de violencia no acaba de avanzar, a pesar de que se están dando pasos. En el Pacto de Estado contra la Violencia de Género en España, por ejemplo, se reconoció la asistencia personal a las mujeres vÃctimas de violencia de género pero todavÃa no se ha puesto en marcha.
La situación de las mujeres con discapacidad ante la violencia está muy invisibilizada. También es una violencia que no es solo la de género. Muchas veces no viene desde la pareja o expareja, sino desde el entorno familiar. Muchas mujeres no saben que son vÃctimas de violencia porque es lo que han vivido toda su vida y lo tienen naturalizado. Por este motivo, desde COCEMFE y las entidades de mujeres con discapacidad tenemos que trabajar para visibilizar esta situación.Â
Ya sabemos que es muy difÃcil denunciar la violencia para cualquier mujer por las complicaciones que tiene, pero en nuestro caso, puede, además, existir una dependencia al cuidador. Esto lo hace todo más complicado e incluso se cuestiona la credibilidad de nuestra denuncia, de nuestro relato, tanto por los profesionales como por la sociedad. En este aspecto tenemos que trabajar todavÃa mucho.
¿Dónde hay que poner el foco hoy en dÃa?
Es importante ponerlo en varios frentes. Uno de ellos consiste en trabajar directamente con las mujeres con discapacidad para que detecten estas situaciones. Sin embargo, esta tarea no puede recaer solo en ellas, también en su entorno social y familiar para que le de apoyos en la detección y denuncia de estas violencias.
Desde la Confederación Estatal de Mujeres con Discapacidad (CEMUDIS), también reclamamos que el ámbito sanitario sea capaz de detectar estas situaciones. La detección temprana es fundamental y se tiene que dar formación especÃfica a los profesionales sanitarios acerca de la situación de las mujeres con discapacidad.
En relación a las demandas que hacemos a los polÃticos y al Pacto de Estado, se encuentra una macroencuesta sobre la situación de las mujeres con discapacidad ante la violencia para tener datos fiables. En 2019 se hizo un estudio pero no era lo suficientemente relevante, ya que contaron tan solo con unas 500 mujeres y no podemos tomarlo como referencia. Ya la hemos solicitado aunque todavÃa no se ha llevado a cabo.
Además, las administraciones públicas tienen que apostar por que todos los recursos y procesos existentes a la hora de denunciar una violencia sean accesibles universalmente.
¿En qué punto se encuentran estos recursos y procesos? ¿No son del todo accesibles?
El 016, número de teléfono de atención a mujeres vÃctimas de violencia de género, sà que es accesible ya para las mujeres sordas. Sin embargo, hay muchos recursos que no lo son, como, por ejemplo, los pisos y las casas de acogida.Â
Tampoco algunos protocolos que nos derivan a servicios sociales. Lo que necesitamos es atención psicológica y recursos especÃficos para mujeres vÃctimas de violencia, no que nos atiendan desde servicios sociales porque las necesidades son completamente diferentes. TodavÃa falta por trabajar en la accesibilidad universal y la formación de los profesionales.
CEMUDIS compartió el año pasado el dato de que 3 de cada 4 mujeres con discapacidad vÃctimas de violencia son mujeres con discapacidad intelectual. ¿Es un colectivo más vulnerable hacia estas situaciones?
SÃ, pero también las mujeres con problemas de salud mental y las mujeres con discapacidad fÃsica con grandes grados dependencia.
También en el ámbito rural se enfrentan a mayores situaciones de violencia porque suele haber muchos más prejuicios o se tiene más en cuenta el qué dirán. También en el medio rural es más complicado denunciar porque hay menos recursos, pero también, a la hora de acceder, por ejemplo, a una casa de acogida, las mujeres vÃctimas de violencia van a tener que salir de su entorno. Todo esto hay que tenerlo en cuenta, destaparlo y visibilizarlo.
En relación a la labor que realiza COCEMFE en materia de igualdad ¿cuáles son las principales lÃneas de actuación?
Lo primero, por supuesto, es la defensa de los derechos de las mujeres con discapacidad a través de reivindicaciones, campañas y visibilización de su realidad. También hacemos sensibilización para entidades sociales y para la ciudadanÃa, en general. Promovemos el conocimiento a través de charlas, formaciones y publicaciones, como el ‘Manual básico sobre género y discapacidad’. También en nuestro ‘Libro blanco de la discapacidad orgánica’ hay un apartado especÃfico sobre las mujeres. Es imprescindible que la perspectiva de la mujer esté presente en cada una de nuestras publicaciones.
Por otro lado, trabajamos en la mejora de la empleabilidad. Tenemos el proyecto con la Fundación La Caixa de fomento del empleo especÃfico para mujeres con discapacidad. El 65% de las mujeres con discapacidad en edad laboral están inactivas totalmente. El 35% restante está trabajando o buscando trabajo y tan solo el 20% de las mujeres con discapacidad son las que trabajan. Hay una gran cantidad de recursos humanos que se están perdiendo y, además, hoy en dÃa no puedes ser una persona autónoma si no tienes un empleo.Â
Además, en el caso de las mujeres con discapacidad hay mucha mayor sobreprotección. Si, por ejemplo, recibes una pensión lo que suele pasar es que la familia decide que te quedas en casa haciendo tareas domésticas. Es un problema grave y tenemos que movilizar recursos para que las mujeres trabajemos y podamos decidir por nosotras mismas.Â
¿Te gustarÃa añadir alguna idea o reflexión antes de finalizar la entrevista?
La situación de la mujer con discapacidad es peor que la del hombre con discapacidad y hay que trabajar para igualarlo, como mÃnimo. Pero también trabajar con el resto de mujeres sin discapacidad en la lÃnea de lo que he comentado a lo largo de la entrevista.Â
También me gustarÃa incidir en que la campaña de difusión acerca de la situación de las violencias hacia las mujeres con discapacidad que hemos llevado a cabo en redes sociales recientemente ha salido adelante gracias a la X Solidaria. Creo que hay que reivindicar también que sigan este tipo de programas en la que los contribuyentes deciden adónde van una parte de sus impuestos, ya que tienen un gran impacto.Â

