La sociedad civil organizada de las personas con discapacidad debe estar vigilante y ser beligerante en la defensa de los derechos humanos, ha de jugar un papel de avanzadilla en la protección y promoción y práctica de una cultura activa de derechos humanos, y más en estos momentos de hostilidades desatadas contra este baluarte de la civilización.
Así se ha expresado hoy el presidente del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), Luis Cayo Pérez Bueno, durante su intervención en el curso de verano de la Universidad Complutense de Madrid, que se celebra estos días en la localidad madrileña de San Lorenzo del Escorial, bajo el título “Cómo comunicar en derechos humanos”.
En su ponencia, dedicada al papel de la sociedad civil en la defensa y promoción de los derechos humanos, el representante de la discapacidad articulada ha expuesto las tareas que despliega el CERMI en tanto que mecanismo oficialmente designado por el Estado español en el seguimiento de la aplicación de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad en nuestro país.
Para el CERMI, las tareas que incumben a la sociedad civil en materia de derechos humanos pasan por la toma de conciencia, la generación de conocimiento social valioso sobre la materia, la denuncia en todas sus dimensiones (mediática, política y jurisdiccional), la incidencia política y la propuesta, así como la colaboración exigente con los poderes públicos democráticos y con otros actores relevantes.
Todo ello, dirigido a la autodefensa, a acompañar a las propias personas con discapacidad, titulares soberanos de los derechos humanos, para que se conviertan en los agentes de autoprotección y promoción de sus derechos.

