Entrevistamos a Ricardo Ten Argilés, mucho más que un deportista de élite. Es un ejemplo de superación y perseverancia. Este atleta valenciano, quien perdió ambas manos y una pierna a los 8 años debido a un accidente, ha convertido las adversidades en su mayor motor de crecimiento. Ten ha brillado en dos disciplinas deportivas. Primero, como nadador paralímpico, disciplina en la que se proclamó 13 veces campeón de Europa, 7 veces del Mundo y en la que sumó siete medallas (tres de oro, una de plata y tres de bronce) entre los Juegos Paralímpicos de Atlanta 1996 (Estados Unidos), Sídney 2000 (Australia), Pekín 2008 (China) y Londres 2012 (Reino Unido). Y más tarde, como ciclista, alcanzando éxitos que lo han posicionado como uno de los grandes referentes del deporte adaptado. Entre ellos, una plata y dos bronces en ciclismo en pista entre Tokio 2020 (Japón) y París 2024 (Francia), y el oro en ciclismo en ruta en el país galo.
En esta entrevista, exploramos el camino de Ricardo hacia el triunfo, su mentalidad resiliente y las lecciones que ha aprendido en su vida y carrera deportiva. Nos abre las puertas a su mundo, compartiendo cómo ha enfrentado desafíos físicos y emocionales, transformándolos en una fuente de inspiración y quien demuestra que los límites existen solo si tú los permites. De ahí su lema 'Vivir superando límites'.


“Intento compartir todos esos valores que me ha transmitido el deporte y que ya no solo me han servido en mi vida deportiva, sino en mi vida cotidiana. Son valores que vamos aprendiendo con el tiempo y que nos hacen ir hacia adelante. Y es muy importante. Ver que los problemas, si tienen solución, pues no son tan problema”.
¿Cómo fue tu experiencia más reciente en los Juegos Paralímpicos de París?
Ha sido algo increíble. Estamos súper emocionados de que todo haya salido tan bien. Éramos optimistas porque en todo el periodo anterior a los Juegos veníamos teniendo una trayectoria de competiciones muy buenas y, por suerte, hemos podido culminar en los Juegos con excelentes resultados con esas tres medallas. Una de oro, una de plata y una de bronce, que para nada esperábamos traernos ese botín. Así que muy contento y muy satisfecho.
En ciclismo en ruta y en pista
Este año habíamos enfocado todo de cara a la crono, en la ruta. Pero sabíamos que esa preparación que estábamos haciendo para la crono nos iba a venir también muy bien para la pista. Una prueba como es los tres kilómetros de persecución y tuvimos la gran suerte también de poder ser la primera medalla del equipo paralímpico español en los Juegos de París. Muy, muy contento de tener todos esos resultados.
Te has labrado una carrera y una trayectoria deportiva maravillosa. Has participado en siete Juegos Paralímpicos y ganado 11 medallas. ¿Qué supone para un deportista de alto rendimiento?
Imagínate. Es increíble cuando uno empieza en el deporte. Para nada pensaba que iba a tener una trayectoria tan larga, tan dilatada y menos con tantos éxitos. Cuando uno empieza lo hace con objetivos pequeños y quieres ir progresando. Pero poco a poco, cada vez te involucras más. Y entras en un círculo en el que cada vez te vuelves más ambicioso. Esa trayectoria deportiva, primero en natación y después en ciclismo, para mí supone un gran orgullo.
¿Cómo se produjo ese cambio, esa transición de natación a ciclismo?
Ya veía que mi carrera como nadador estaba llegando a su fin. Como cualquier deportista, sabes que hay una curva ascendente en el que no paras de progresar y después llegas a una cima en la que es difícil mantenerte. Y al final, ese estado de forma, esa motivación o ambición que hacen falta para seguir estando ahí la vas perdiendo poco a poco. La gente joven también va pidiendo paso y decidí, después de esos 20 años y cinco Juegos, colgar el bañador. Pero es que disfruto tanto con el deporte y me ha brindado tanto que no quería dejar pasar la oportunidad de seguir disfrutando del deporte, además en ciclismo, un deporte que ya venía practicando, incluso antes de mi etapa como nadador.
La bicicleta no era una desconocida para mí y me lo tomé a ver hasta dónde era capaz de llegar. Me sorprendió muchísimo la rápida adaptación a la competición porque no es lo mismo salir con los amigos que meterte en un pelotón con tanta gente y el nivel de sufrimiento. Había que estructurar también y acoplar un poco el cuerpo a esa nueva disciplina en la que ya llevo dos ciclos enteros. En Tokio y luego en París como ciclista y también con muchísimos éxitos. Es como si estuviera en una segunda juventud.
Hablamos de esfuerzo, de talento y una parte primordial que mencionabas que es la motivación. ¿Qué próximos retos te marcas?
Me muevo mucho por esas sensaciones. Sí que es cierto que lo que me ha enseñado el deporte es que tienes que tener la llama encendida, con algo que te atraiga mucho para poder sobrellevar el nivel de esfuerzo y sacrificio que hace falta para poder estar ahí. Y yo cuando me lo propongo, voy a por ello y me encanta. Ahora mismo, en ciclismo me encuentro muy a gusto. Sigo disfrutando muchísimo tanto en la pista como en la carretera y siempre me han encantado todo tipo de deportes. Actualmente no me planteo competir, pero sí que en los deportes de invierno tengo una espinita clavada de una etapa que hice ya hace muchos años.
En 2003 y 2004 estuve haciendo esquí alpino y me gustaría volver a esquiar. Ahora que han pasado los Juegos y que este año tengo un poquito de tranquilidad, puedo practicar esquí alpino, que también me encanta.
Disfrutas de Gran Canaria pedaleando por sus carreteras, conociendo sus paisajes y descubriendo este continente en miniatura
Ya conocía Gran Canaria. Había estado, pero no lo había podido disfrutar con la bici. Es la primera vez que vengo con la bici y la verdad que la isla es una pasada. Este tipo de eventos como la Gran Canaria Bike Week es el final perfecto de la temporada o de la pretemporada casi, ¿no?. Es seguir motivado por un objetivo y venir a la Gran Canaria Bike Week, el poder disfrutar de la isla con esa prueba tan emblemática como Gran Fondo Pico de las Nieves. Una prueba que sufrimos porque no nos esperábamos tanto calor. Una prueba dura, pero en un ambiente fantástico. Compartir carretera con aficionados y con mucha gente es una gozada y la isla tiene muchísimos rincones para ver y los estamos disfrutando.
Impartes una charla titulada ‘Vivir superando límites’ que es un testimonio de vida
Sí. Comparto un poco lo que es mi vida. Intento compartir todos esos valores que me ha transmitido el deporte y que ya no solo me han servido en mi vida deportiva, sino en mi vida cotidiana. Son valores que vamos aprendiendo con el tiempo y que nos hacen ir hacia adelante. Y es muy importante. Ver que los problemas, si tienen solución, pues no son tan problema.
Con esta charla busco que los y las asistentes salgan motivados y que vean que los problemas hay veces que no son tales.
La importancia del deporte
Sin lugar a dudas, el deporte es una herramienta bestial para el mundo de la discapacidad. Porque ya no solo el deporte que practico yo, que es el deporte competitivo, sino también su parte lúdica y social nos ayuda muchísimo a integrarnos en unas rutinas que al final nos hacen salir de esa burbuja muchas veces que nos hace la familia y que nos hace un poco más personas con discapacidad. Hay que tener en cuenta que la gente que nos quiere, nos quiere cuidar mucho, pero hay veces que si nos cuidan en exceso no es lo mismo, y el deporte es una herramienta muy grande para solucionarlo.
¿Qué opinas sobre este trato condescendiente que existe muchas veces hacia la discapacidad?
Creo que estas charlas también van muy bien para dar a conocer el mundo de la discapacidad. Porque también hay que ser conscientes desde el mismo punto de vista de las personas con discapacidad, que la gente que no tiene ningún tipo de contacto con la discapacidad que nos puede mirar un poco así y después desde el punto de vista nuestro.
Tenemos que ser conscientes de eso. De intentar ser por lo menos, desde mi punto de vista, lo más autónomos posible, que no nos dé vergüenza tampoco pedir ayuda si la necesitamos. Pero siempre intentar ser lo más autónomos posible y lo más resolutivos. Porque yo una de las cosas que digo mucho en las charlas es que para mí la discapacidad no es una incapacidad, sino es una manera de hacer diferentes.
Tenemos que intentar adaptar a nuestra nueva situación y, aunque no es fácil y tengamos que hacer un sobreesfuerzo, podemos llevar una vida muy plena.
Tu exitosa carrera deportiva y ser uno de los deportistas españoles más laureados, ¿consideras que sirve para visibilizar y que la sociedad se conciencie?
Sí. Llevo muchísimos años en el mundo del deporte y sí que he notado esa evolución que hemos tenido a lo largo del tiempo. Debuté en Atlanta 1996, o sea que ha pasado muchísimo tiempo. Y el deporte de la discapacidad, de ser personas con discapacidad que practican deporte, ahora cada vez más ya se nos considera deportistas y tenemos una imagen más sólida.
En el mundo de la discapacidad somos referentes para otras personas que quieren practicar deporte y que, muchas veces, también quieren competir. Eso hay que tenerlo en cuenta y ponerlo en valor gracias también a la visibilidad en redes sociales y en los medios de comunicación, quienes cada vez nos apoyan más y eso es importante. Como lo son las charlas para que la gente más joven, cuando tengan cerca a una persona con discapacidad, no piensen que somos extraterrestres. Sino que vean que es una persona como ellos y que pueden ser amigos, y esto es maravilloso.

