La Asociación Innsurff lleva desde 2021 fomentando el deporte inclusivo en Canarias. Su fundador, Nicolás MartÃn, natural de Sevilla, comenzó el proyecto en Tenerife y desde hace cuatro años lo desarrolla en Fuerteventura. En esta entrevista conocemos la labor que desempeña la entidad, asà como su apuesta decidida por la inclusión real en el deporte.
¿Qué labor desarrolla la Asociación Innsurff?
Nos dedicamos a fomentar la inclusión de todas las personas en ambientes deportivos y de ocio. Organizamos actividades que no son especÃficas para personas con discapacidad, sino abiertas a todo el mundo, independientemente de las circunstancias, retos y desafÃos de cada persona.Â
Nuestro objetivo es ir siempre un poco más allá e intentar que todas las personas puedan disfrutar de nuestras actividades deportivas. Es complicado porque entendemos que cada persona es diferente pero es un reto que nos marcamos desde el principio. No queremos segregar, queremos incluir en la sociedad.Â
¿Qué tipo de deportes podemos encontrar en sus actividades?
Hemos hecho un poco de todos los deportes, pero los que más hemos estado realizando son fútbol, surf, paddle surf y surfskate. De este último, por ejemplo, estamos recibiendo mucha demanda últimamente. Es como surfear pero con un skate, con lo que es más accesible que un deporte como el surf, en el que las medidas de seguridad son mayores.
También solemos hacer paddle surf porque tiene la ventaja de que las tablas son más rÃgidas y estables, asà que nos facilita el poder ir sentados, de rodillas o de pie. Esto hace que las personas se sientan más seguras y es un deporte que funciona bastante bien.
Además, hemos hecho surf de iniciación, con ese primer contacto con la tabla y para saber leer el mar, las normas de seguridad o cómo entrar y salir del agua.
También es cierto que estas actividades son de iniciación, no somos instructores especÃficos de cada uno de los deportes, y nuestro enfoque tiene que ver más con hacer el primer contacto y de manera accesible a cada persona. Nos adaptamos a sus circunstancias, a su ritmo y es una oportunidad para saber si le gusta o no ese deporte. Hay personas que vienen y no han hecho la actividad deportiva pero sà que han socializado y disfrutado, que también es una parte importante de nuestros encuentros.Â
Nombrabas también el fútbol, ¿siguen realizando actividades relacionadas con este deporte?
Ahora mismo lo tenemos un poco aparcado. Soy entrenador de fútbol y toda la vida he jugado a este deporte, pero sà creo que es uno de los deportes menos inclusivos que existen en España.
Hace un tiempo, entrenábamos a un equipo conformado por mujeres y hombres de diferentes edades, y los propios jugadores y jugadoras nos pidieron competir en la liga regional de Fuerteventura. Sin embargo, nos encontramos con muchos impedimentos a la hora de inscribir al equipo por la propia normativa de la federación y, al final, creo que asà no fomentamos un deporte para todo el mundo.
Ahora es cierto que se está haciendo la Liga Genuine para personas con discapacidad intelectual. Es una iniciativa muy buena porque promueve el deporte, pero queremos ir más allá porque, por un lado, deja a personas con otras discapacidades fuera, y, por otro, tampoco se fomenta la inclusión.
También creo que el fútbol es un deporte que está rodeado de mucha agresividad. No me gusta generalizar pero me refiero a esas agresiones que a veces hay en los partidos de fútbol y que han saltado a los medios. Hay que fomentar el deporte como juego y trabajar en mejorar la educación en el campo de fútbol. La competitividad es importante pero sin que llegue a extremos donde haya violencia.Â
¿Han trabajado o colaborado con otras entidades?
SÃ, una de ellas es la Fundación Canaria de Apoyo a los Trastornos del Neurodesarrollo (FUNTEAC), con la que el verano pasado sacamos adelante un campamento inclusivo, entre otros proyectos.
El campamento del año pasado nos sirvió como prueba para ver cómo funcionaba y, claro, hubo mucha gente que se quedó fuera porque éramos pocos monitores. Este año queremos llevarlo por toda la isla para intentar llegar a más gente y no solo a menores, también queremos reservar una semana para hacer un campamento dirigido a personas adultas.
Nuestro objetivo es que sea un campamento inclusivo pero daremos prioridad a las personas que tengan más necesidad de apoyo.
¿Cuál es la importancia de que el deporte camine hacia una mayor inclusión?
La gran demanda que existe. Tenemos personas que llegan de otros clubes, escuelas, asociaciones que no han encajado por diferentes motivos. Por eso, como decÃa antes, intentamos que nuestras actividades sean 100% inclusivas y buscamos la manera de que todo el mundo pueda disfrutar de ellas.Â
¿Dónde hay que poner el foco para que Fuerteventura sea una isla más accesible e inclusiva?
Por un lado la sensibilización. Muchas veces hablamos de barreras fÃsicas, pero se nos olvidan las barreras de la sociedad, de las personas. Un gesto o una mala mirada pueden penalizar más que una barrera fÃsica o de comunicación. Si todos nos ponemos las pilas conseguiremos una sociedad más inclusiva.
También otro punto importante es tener una red de asociaciones más clara y conocer todo lo que se hace en la isla. Muchas veces no nos enteramos de todas las actividades e iniciativas que se hacen en Fuerteventura y creo que tenemos que encontrar la manera de que las asociaciones tengan una mayor difusión.
Por otro lado, creo que es fundamental que las instituciones públicas se coordinen mejor porque a veces se organizan las mismas actividades en diferentes municipios. Creo que con una mejor coordinación se podrÃa llegar más lejos y siempre con el enfoque de que no son las personas las que se tienen que adaptar al entorno, sino el entorno a las personas.
¿Te gustarÃa añadir alguna idea o reflexión final?
Me gustarÃa dejar claro que sin el apoyo de todas las personas que se han sumado al proyecto, no serÃamos nada. Nos sentimos muy agradecidos con todas las personas que vienen, nos apoyan desinteresadamente y nos permiten hacerlo todo más a lo grande.Â
Son personas de Fuerteventura, pero también de Sevilla, Lanzarote y Tenerife, donde empezó el proyecto. Muchas son anónimas y otras son amistades, escuelas o tiendas de surf, que nos han donado mucho material o tablas de surf que ya no usan. Es un material caro y sin su ayuda no serÃa posible hacer lo que hacemos.Â
Al final esto es como una cadena que cada vez se va haciendo más grande. Uno solo no puede cambiar el mundo, pero en tu entorno más cercano, sumando con tu granito de arena, se puede conseguir un entorno mucho más favorable y bonito.Â

