El Club Ilja Sport es un equipo de taekwondo que nació en Las Palmas de Gran Canaria en 2009 y, desde entonces, no ha perdido de vista su objetivo principal: fomentar el taekwondo inclusivo. Miguel Medina, su director, cuenta a TitularÃsimos el recorrido del club, su visión y la importancia de la inclusión en el deporte.


"Nuestra filosofÃa se basa en la inclusión. Desde el principio, siempre hemos trabajado por incluir, no por segregar, y por eso en nuestras clases hay personas con y sin discapacidad"
¿Cuándo comienza a andar el Club Ilja Sport?
Alrededor del 2005, me encontraba dando clases extraescolares de taekwondo en un colegio y poco a poco fuimos creciendo. Ya en 2009 contábamos con un buen número de alumnos y junto con los padres, decidimos hacer un club independiente. Fue ahà cuando se fundó el club y empezamos a entrenar en las instalaciones del Colegio León y Castillo, en La Isleta. En el 2012 nos mudamos a un local propio y ya después de la pandemia nos movimos al polideportivo JardÃn de Infancia, también en el barrio, gracias al apoyo del Instituto Municipal de Deportes del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.
Tienen el proyecto ADAPTAekwonDO, ¿cuál es la idea detrás de este proyecto?
Nuestra filosofÃa se basa en la inclusión. Desde el principio, siempre hemos trabajado por incluir, no por segregar, y por eso en nuestras clases hay personas con y sin discapacidad. Quizás serÃa más fácil separarlos pero ese no es el objetivo. Es de ahà de donde surge la idea de ADAPTAekwonDO, que consiste en adaptar el taekwondo convencional en contenidos y material a personas con discapacidad. Todo ello con la ayuda de los demás alumnos.
¿Cuándo se inicia?Â
Desde el principio siempre trabajamos con niños y niñas con discapacidad. En el colegio donde empezamos habÃa un Aula Enclave y era un Centro Preferente para alumnado con discapacidad auditiva, y venÃan muchos alumnos con sordera y algunos tenÃan implante coclear. Luego, cuando se incorporó Davinia, que es un pilar fundamental del club, vimos que habÃa un vacÃo y que muchas personas no tenÃan la posibilidad de acceder a la práctica de este deporte. Ahà fue cuando abrimos el abanico y lo empezamos a ofertar. Esto fue cerca de 2012 y hoy en dÃa tenemos alumnos de todas las edades, sobre todo, con discapacidad intelectual, pero también con discapacidad fÃsica.
Crecimos también cuando, en 2016, el Instituto Insular de Deportes de Gran Canaria nos contactó para el proyecto ‘JuegosDvida’, para acudir a las Aulas Enclave y a los centros ocupacionales a impartir actividades. Ya habÃamos impartido talleres de taekwondo adaptado pero a raÃz de esto fuimos ganando cada vez más alumnos.Â
Nuestra idea inicial era crear un equipo de parataekwondo pero no con el fin competitivo en sÃ, sino para participar en eventos. El problema es que el reglamento internacional es muy restrictivo y muchas personas se quedan fuera. Llevamos años luchando para que puedan participar tanto los deportistas que están dentro del reglamento como los que no.Â
¿Y se han dado pasos en este sentido?
SÃ, existe ese reglamento internacional, después el nacional, que se rige por el anterior, y en 2021 elaboramos uno más adaptado a la realidad de Canarias desde el departamento de Parataekwondo de la Federación Canaria, del que fui director. Ahà dimos los primeros pasos y conseguimos la bonificación de las licencias de parataekwondo para deportistas con discapacidad e intenté que fuese todo más flexible.
Ahora ya no me encuentro en ese cargo pero sà en la Federación Insular de Gran Canaria y los eventos que hacemos siguen esta lÃnea y no son tan estrictos. Por ejemplo, si los deportistas necesitan ayuda en algún momento determinado de la competición, el entrenador puede acercarse y darles apoyo. Al final la cuestión es que los deportistas puedan ir y pasar una mañana con personas con y sin discapacidad, en igualdad de condiciones y fomentando la inclusión.
¿Qué demandas tienen como club?
Siempre diferencio entre parataekwondo, que está más enfocado a competiciones, y taekwondo adaptado o inclusivo. En el primer caso, la mayorÃa de deportistas son personas con discapacidad fÃsica y, sin quitarles mérito, es un entrenamiento quizás más fácil que el de una persona con discapacidad intelectual, que suelen ser más numerosos en el taekwondo adaptado.
Lo que da medallas es el parataekwondo y hay clubes que rechazan a alumnos con discapacidad intelectual y lo mandan a nuestro club porque saben que aquà entrenamos a todo el mundo. Este es un entrenamiento que requiere tiempo, esfuerzo y eso es lo complicado, pero es el camino que hemos elegido. Al final, cuando ves la evolución del deportista, vale más que mil medallas. Hay alumnos con trastorno del espectro autista, por ejemplo, que, en algunos casos, poder hacer 10 minutos de clase con ellos es todo un éxito.
¿Te gustarÃa finalizar con alguna idea?
El concepto de nuestro club es el que comenté antes y tiene que ver con la inclusión. No todos los deportes son inclusivos y nosotros tratamos de resolver eso. En nuestros entrenamientos nadie excluye a nadie, tampoco se elige con qué compañero entrenar. Hoy toca con uno y mañana con otro, y asà aprenden mutuamente.Â

