El Cabildo de Gran Canaria ha reconocido con el Roque Nublo de ámbito social de 2026 a Envera por la labor que ha desarrollado en la isla desde que aterrizara en la década de 1980. De la mano de su directora territorial en el Archipiélago, Marta Cacho, conocemos de cerca el recorrido de la entidad, específicamente en Gran Canaria, así como los principales proyectos que desarrollan en la isla.
¿Cómo recibieron la noticia del Roque Nublo de ámbito social 2026?
Con muchísima alegría, como no puede ser de otra manera. Le agradecemos al Cabildo de Gran Canaria este reconocimiento, que casi coincide con nuestros 50 años de existencia.
Siempre es un honor que te reconozcan la labor que realizas. También, genera cierta responsabilidad porque pasas a ser un ejemplo de forma de trabajar o hacer las cosas. Este reconocimiento es como esa palmadita en la espalda que nos avisa de que vamos por el buen camino y que tenemos que seguir en esa línea.
Envera desarrolla su actividad en Gran Canaria y Tenerife, ¿cuándo llegaron a las islas?
Trabajamos en Canarias desde el año 1983. Nuestros orígenes están ligados a los trabajadores de Iberia con hijos con discapacidad y, por eso, en un inicio nuestra labor se centraba en dar apoyo escolar a esos menores. Con el tiempo, los hijos de nuestros socios pasaron a ser mayores de edad y las necesidades fueron cambiando. Todo ello impulsó la creación de los Centros Especiales de Empleo que tenemos en Gran Canaria y Tenerife, que era una de las principales demandas que nos hacían.
Si nos centramos en la labor que desarrollan en Gran Canaria, una parte importante tiene que ver con la formación. ¿Con qué estudios cuentan actualmente?
Llevamos haciendo acciones formativas desde el año 2001 porque nos dimos cuenta de que uno de los escollos para lograr la inserción laboral de las personas con discapacidad era la falta de formación. Si apoyábamos esa formación profesional para el empleo, mejoraba la empleabilidad de las personas.
Ya en el año 2011 sacamos adelante un centro de formación acreditado y actualmente tenemos 12 especialidades de nivel 1, 2 y 3, homologadas por el Servicio Canario de Empleo y de diferentes ramas como son administración y gestión, jardinería y agricultura, comercio y marketing y servicios a la comunidad.
Cada año solemos tener alrededor de cuatro acciones formativas de 11 o 12 meses de duración. La ventaja de nuestras formaciones es que nos permiten ampliar en un 20% la duración del contenido de cada módulo para mejorar las posibilidades de certificarlas.
Otro de los ejes fundamentales de Envera en Gran Canaria es su Centro Especial de Empleo, ¿qué servicios ofrecen?
Ahora mismo en Gran Canaria estamos dando empleo estable a 56 personas con discapacidad y nuestra actividad principal es la de manipulados de productos, que fue con la que empezamos.
Pero también nos presentamos a diferentes licitaciones y convocatorias a lo largo del año y, actualmente, nos encargamos de la apertura y cierre de los parques municipales de Ingenio, del mantenimiento de los jardines del Servicio Canario de Empleo o del registro de entrada y salida del almacén que tiene AENA en Gran Canaria, entre otros.
Como somos un Centro Especial de Empleo tenemos que contar, como mínimo, con un 70% de personas con discapacidad contratadas. Sin embargo, en Envera siempre estamos en torno al 98-99% de la plantilla.
También cuentan con un centro ocupacional en Carrizal, ¿cuándo empezó a andar?
El centro ocupacional es una de las actividades más recientes y comenzamos en 2019. Tenemos un convenio con el Instituto de Atención Social y Sociosanitaria del Cabildo de Gran Canaria y está destinado a personas con dependencia. El objetivo del centro es fomentar la autonomía de las 60 personas usuarias que atendemos hoy en día.
¿Hay alguna otra acción que desarrollen en la isla de Gran Canaria?
Sí, desde 2014 contamos con una agencia de colocación, que es un servicio de intermediación laboral entre las empresas y las personas con discapacidad que buscan empleo o mejorar el que ya tienen. Al final, todos aspiramos a ser productivos, independientes y autónomos y no hay otra forma de conseguirlo que a través de un empleo.
También, el año pasado empezamos con mucha ilusión el proyecto Empleo con Apoyo, que pretende conseguir un puesto de trabajo a personas con discapacidad intelectual y personas con enfermedad mental grave, que son los colectivos con más dificultades para su inserción laboral.
En este proyecto brindamos, por un lado, apoyo a la persona desde que consigue el empleo hasta que pueda desenvolverse de manera independiente, pero, también, realizamos acciones de concienciación en la empresa. Este año, por ejemplo, ayudamos a 54 personas a conseguir un puesto de trabajo.
Además, desde 2025, pasamos a formar parte del Gran Canaria Convention Bureau, que es una guía que ayuda a que los eventos, jornadas o congresos que organizan las empresas tengan realmente un impacto social.
¿Te gustaría terminar la entrevista con alguna idea o reflexión?
Ojalá algún día pudiéramos decir que las ONG como nosotras no hacen falta porque eso implicaría que la sociedad tiene asumida la inclusión. Pero hasta que eso no pase tenemos que seguir ayudando a las personas que lo tienen más difícil.
Aún así creo que la sociedad se va dando cuenta de la importancia de la inclusión. A veces pensamos que no podemos hacer nada por mejorar la sociedad, pero realmente todos, desde nuestro ámbito, podemos poner nuestro granito de arena. Aunque parezca que no, todo ayuda y veo que la sociedad lo va teniendo cada vez más claro. Poco a poco vamos dando pasos para ser una sociedad más tolerante, inclusiva y justa.

