El diseño del logotipo del 90 aniversario de la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) ha estado a cargo de Gerardo Torres, delineante de profesión que ha encontrado en el diseño gráfico un lugar donde visibilizar a la comunidad sorda. Miembro de la Asociación Provincial de Personas Sordas de Granada (ASOGRA), le hemos entrevistado para conocer cómo ha sido el proceso creativo de este diseño, así como su recorrido en esta área.
Eres el responsable del diseño del logotipo del 90 aniversario de la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE), ¿cómo desarrollaste la idea?
Para desarrollar el logotipo del 90º aniversario de la CNSE partí de un proceso de investigación y búsqueda de información sobre la entidad y su trayectoria. Tenía claro que quería crear un diseño sencillo y limpio, evitando algo recargado o con demasiados elementos. Trabajé durante varios días realizando diferentes bocetos a lápiz hasta encontrar una propuesta que reflejara adecuadamente los 90 años de historia de la CNSE. Finalmente llegué a un diseño que combina el número 90 con elementos simbólicos relacionados con la lengua de signos y la identidad de la organización.
¿Qué pretendes reflejar con este logotipo?
El logotipo gira en torno al número 90. El cero representa la letra “C” de CNSE y del número 9 surge una estela de líneas curvas que simboliza la lengua de signos y el recorrido de la Confederación a lo largo de estos 90 años. Además, el diseño utiliza los tres colores del logotipo original de la CNSE para mantener la continuidad visual y su identidad corporativa. El amarillo representa a las personas sordas, el verde a las personas oyentes y el naranja simboliza el puente que conecta ambas comunidades. Todos los elementos aparecen unidos, transmitiendo la idea de unión, continuidad y movimiento del trabajo de la CNSE.
¿Cómo se dio esta colaboración con la CNSE?
La colaboración surgió a través de la vicepresidenta de la CNSE, Guadalupe Cuerva, a la que conozco desde hace años de cuando ella era presidenta de la Asociación Provincial de Personas Sordas de Granada (ASOGRA), donde yo colaboraba realizando distintos diseños. Ella pensó en mí para este proyecto y se puso en contacto conmigo para proponerme diseñar el logotipo del 90º aniversario. Para mí fue un orgullo recibir esta propuesta, ya que la CNSE es una entidad muy importante dentro del movimiento asociativo de personas sordas.
¿Ya habías trabajado con la CNSE en proyectos anteriores o es la primera vez que hacen un trabajo conjunto?
Sí, habíamos trabajado juntos anteriormente. Precisamente, diseñé el logotipo de la concentración de la comunidad sorda organizada por la CNSE el 28 de octubre de 2023 en la Plaza de Callao de Madrid, bajo el lema ‘Avanzamos en Derechos, avanzamos en dignidad’. Fue un encuentro que reunió a miles de personas para celebrar la aprobación del Reglamento de la Ley 27/2007. Esta experiencia previa, hizo que ya existiera una relación de confianza y facilitó que volviera a colaborar con la CNSE en el diseño del logotipo de su 90º aniversario.
¿Qué relación tienes con el diseño gráfico?
Aunque el diseño gráfico no es mi profesión principal, mantengo una relación cercana con este ámbito. En mi trabajo utilizo habitualmente herramientas informáticas y programas de diseño, lo que con el tiempo me ha permitido desarrollar habilidades que aplico en diferentes proyectos, especialmente vinculados con la comunidad sorda.
Como he señalado antes, una parte importante de estos trabajos los realizo en colaboración con ASOGRA, participando en la creación de carteles, maquetaciones y distintos materiales gráficos destinados a campañas, actividades y proyectos de la asociación.
¿Qué te llevó a interesarse por el diseño gráfico?
Para mí, el diseño es una forma de visibilizar a la comunidad sorda. Lo que más me interesa es la calidad del diseño y que impresione a las personas que lo ven. No puede ser un diseño cualquiera: tiene que ser destacable. No algo tradicional, sino original, con mucho contraste y que sea diferente.
¿Cómo ha sido tu recorrido profesional?
Mi formación es en delineación, una disciplina que también guarda relación con la maquetación y el trabajo estructurado con diseños y planos. Desde el inicio de mi carrera he trabajado principalmente con ordenador, utilizando programas como AutoCAD, Photoshop, Illustrator y herramientas de maquetación para distintos proyectos.
La delineación me ayudó a desarrollar una forma de trabajar muy organizada, basada en la planificación y en estructuras claras. No soy una persona que improvise sin orden; me gusta planificar bien los proyectos y cuidar los detalles del proceso.
Comencé trabajando como delineante y maquetador, lo que me permitió adquirir experiencia con diferentes programas de diseño. Con el tiempo también fui ampliando mis conocimientos mediante cursos online y formación presencial relacionados con el diseño gráfico, lo que me ayudó a mejorar mis habilidades y ampliar mis capacidades profesionales.
Mi relación con ASOGRA comenzó de forma natural, como socio de la asociación. En un momento dado realicé un diseño para mi mujer, que formaba parte de una comisión de ASOGRA. El resultado gustó mucho y empezaron a pedirme más diseños.
Más adelante realicé de forma oficial un diseño muy importante para ASOGRA con motivo del Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas. El trabajo tuvo muy buena acogida y, desde entonces, la asociación cuenta conmigo de forma habitual como diseñador gráfico para diferentes proyectos.
¿Qué otros proyectos has desarrollado y para qué entidades?
Trabajé en una empresa de construcción como delineante y maquetador, donde además realizaba algunos diseños relacionados con el propio trabajo. Sin embargo, la mayor parte de mi trayectoria en diseño gráfico ha estado vinculada a proyectos desarrollados junto a ASOGRA.
A lo largo de estos años he participado en numerosos trabajos de diseño y maquetación para diferentes iniciativas y entidades. Entre ellos se encuentran proyectos para diputaciones, guías relacionadas con la comunidad sorda y diversos materiales informativos y divulgativos.
También he trabajado en proyectos muy variados dentro de ASOGRA, como iniciativas relacionadas con la mujer, proyectos sobre el ámbito rural de Granada, la maquetación del libro del 50º aniversario de la asociación, así como carteles para el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas y el Día Internacional de las Personas Sordas, además de muchas otras maquetaciones y materiales gráficos vinculados a las actividades de la entidad.
Han sido tantos proyectos que, en ocasiones, incluso me cuesta recordarlos todos. Muchos de estos trabajos pueden consultarse en la página web de ASOGRA.
Como persona sorda, ¿te has encontrado con barreras a la hora de desarrollar tu labor profesional?
Sí, principalmente barreras de comunicación. Por ejemplo, cuando trabajaba en la empresa de construcción, al realizar diseños podía comunicarme con las personas oyentes en lo básico. Sin embargo, las dificultades aparecían cuando había que gestionar procesos como el envío de materiales a imprenta, por ejemplo para folletos o encuadernaciones.
En esos casos era necesario hacer llamadas telefónicas para explicar instrucciones técnicas, algo que para mí resultaba complicado. Por eso, muchas veces tenía que desplazarme personalmente para explicar con detalle aspectos como la maquetación, las medidas, los colores, los tamaños, los grosores del papel o los modelos de impresión.
Ante situaciones así suelo tener dos opciones: contar con una persona intérprete de lengua de signos, o acudir presencialmente para poder explicar el trabajo directamente.
En definitiva, la principal barrera que he encontrado en mi trayectoria profesional ha estado relacionado con el acceso a la comunicación, especialmente en contextos donde la información se transmite principalmente por teléfono o de forma oral.
¿Es el sector del diseño gráfico inclusivo para las personas sordas?
Debería serlo, porque una buena comunicación es fundamental para que el trabajo se desarrolle de forma eficiente. Cuando existe accesibilidad y una comunicación adecuada, es mucho más fácil mantener feedback, continuidad y fluidez en los proyectos, lo que permite que el trabajo avance más rápido, sea más eficaz y tenga mayor calidad.
En cambio, cuando no hay una comunicación accesible, el proceso se ralentiza. Aparecen pausas, malentendidos y dificultades que complican el desarrollo del trabajo.
Para mí, la lengua de signos es clave, porque permite una comunicación mucho más directa y rápida. Si no se utiliza, a veces hay que recurrir a la lectura labial o a otras estrategias que requieren un mayor esfuerzo y que pueden generar confusiones.
En algunas ocasiones se intenta comunicar mediante gestos, pero no me resulta una forma cómoda ni precisa de comunicación. Por eso considero que la lengua de signos es el elemento principal y fundamental para garantizar una comunicación realmente efectiva.
¿Tienes alguna idea o reflexión que te gustaría compartir?
Me encantaría seguir desarrollando campañas de sensibilización dirigidas a la sociedad, utilizando recursos visuales como carteles, animaciones en 3D o spots audiovisuales. De hecho, en otras ocasiones ya hemos realizado varios spots con motivo del Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas con ese mismo objetivo.
Lo más importante es que el mensaje tenga un gran impacto social, no solo para visibilizar a las personas sordas, sino también para dar a conocer el valor de la lengua de signos. Se trata de llamar la atención de la sociedad y promover campañas que ayuden a generar mayor conocimiento y sensibilidad.
Animo a las asociaciones y federaciones a realizar este tipo de iniciativas, ya lo hacen de hecho, y considero que es fundamental que los materiales sean accesibles para todas las personas. Por ejemplo, incluir subtítulos y voz permite que también las personas oyentes puedan acceder al contenido y descubrir la riqueza y el valor de la comunidad sorda.
En Granada, por ejemplo, se han realizado campañas para el Día Nacional de las Lenguas de Signos y el Día Internacional de las Personas Sordas utilizando paneles interactivos en la calle. Este tipo de acciones permiten acercarnos directamente a la sociedad y mostrar la importancia de la lengua de signos y de la inclusión de las personas sordas.
En definitiva, creo que las personas sordas podemos contribuir a conectar a la comunidad sorda y a la oyente, porque ambas forman parte de una misma sociedad.

