Ana Ester Almenara es coordinadora de ‘A cada lado’ y ‘Acceso a la Justicia’, programas de Plena Inclusión Canarias para apoyar a las personas con discapacidad intelectual en los procedimientos judiciales. Trabaja en este tipo de proyectos desde hace 16 años y hace unos pocos se tituló como facilitadora procesal a través de la UNED. En esta entrevista hemos querido conocer un poco más acerca de la facilitación procesal, su importancia y el desarrollo que esta figura ha tenido en Canarias.
“La facilitación procesal es algo que muchas personas necesitan para entender un proceso judicial o policial y poder tomar decisiones”
¿Qué es un facilitador o una facilitadora procesal?
Un facilitador procesal es un profesional formado, que puede venir de diferentes áreas como el trabajo social, la psicologÃa u otras, y apoya a las personas con discapacidad para que puedan entender y ser entendidas en los procedimientos judiciales y policiales.Â
Se encarga de detectar las limitaciones y fortalezas de las personas con discapacidad en diferentes áreas como la comunicación o la atención. Todo ello se plasma en un informe que recoge los ajustes que necesita la persona para poder hacer valer su derecho de acceso a la justicia en igualdad de condiciones. Además, esta figura vela por que se apliquen todos esos ajustes por los operadores jurÃdicos o policiales.Â
¿En qué casos podemos ver esta figura?
La facilitación es necesaria en cualquiera de los roles que encontramos en los procedimientos judiciales: testigo, vÃctima o acusado. Es importante para que la persona pueda desarrollar su defensa o pueda declarar.
¿Nos podrÃas poner ejemplos prácticos de las funciones que desempeñas como facilitadora procesal?
Hay tantos ajustes de procedimientos como personas y, por eso, es preciso trabajar en esa detección de las necesidades de la persona que, en muchas ocasiones, tiene que ver con el sentido común.Â
Hace poco, en un procedimiento judicial, una persona estaba muy nerviosa porque tenÃa una entrevista con la jueza. La magistrada, que conocÃa la situación y discapacidad de la persona, se quitó la toga y se sentó a su lado. Ese gesto es ya un ajuste de procedimiento.Â
Creo que los más importantes tienen que ver con la comunicación y con poder generar un lenguaje que la persona pueda entender. Los procedimientos judiciales tienen un vocabulario complicado, se habla en un tono bajo y muy rápido. Adaptar eso y asegurarte de que realmente la persona comprende lo que dices es fundamental.Â
Otros ajustes pueden estar referidos al espacio y su adaptación. Pero también que las personas puedan ubicar quién es el fiscal, el juez o tu abogado, y donde se ubica la persona. Anticipar también ayuda mucho.
Un ajuste muy común tiene que ver con los horarios. Muchas personas con trastorno del espectro autista u otras discapacidades necesitan que los tiempos de espera no sean tan largos porque les genera una tensión extra. En estos casos, se ponen estos procedimientos a primera hora para que la espera sea menor.Â
¿Cuándo surge en Plena Inclusión Canarias la figura del facilitador procesal?Â
Surge cuando empezamos a apoyar a personas con discapacidad intelectual en centros penitenciarios y vemos que muchas no han entendido muy bien porqué han sido condenadas, ni en qué circunstancias. Muchas veces su discapacidad tampoco estaba detectada y vimos la necesidad de dar ese apoyo.Â
Cuando empezamos a entrar en los juzgados nos dimos cuenta de que no se garantizaban los derechos de las personas y es cuando se empieza a trabajar en esta figura.Â
¿Cuál es la situación de los facilitadores procesales en Canarias?
Ahora mismo, no hay un decreto que regule esta figura en las islas y derivan a las entidades del tercer sector para que realicen esta función. Nosotras estudiamos cómo podemos abordarlo pero es verdad que las entidades tenemos un lÃmite y, a veces, no podemos dar soporte. Al final es un derecho que tiene que prestar la administración pública.
No obstante, el año pasado se abrió consulta pública para desarrollar el decreto en Canarias que regule esta figura. El objetivo es que sea la propia administración la que provea esta figura de facilitador a las personas con discapacidad.
¿Qué importancia tiene un facilitador o una facilitadora procesal?
Siempre digo que esto no es algo que nos hayamos inventado las personas con discapacidad, las asociaciones o las familias. Es algo que está en el ordenamiento jurÃdico. El acceso a la justicia viene regulado por la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad, en el artÃculo 13. Es un derecho y la facilitación procesal es algo que muchas personas necesitan para entender un proceso judicial o policial y poder tomar decisiones.Â
Lo primero es detectar a la persona con discapacidad, porque no todas van con su certificado en la mano y pueden no ser detectadas. Algunas vienen de entornos de vulnerabilidad y hay que detectarlos para poder darles los apoyos necesarios.Â
¿Cómo prevenir esta situación en que no se detecta la discapacidad intelectual de la persona?
Hay casos en los que la persona con discapacidad intelectual ha pasado todo su procedimiento judicial y no se recoge en ningún documento su discapacidad, con lo que no se ha hecho ningún ajuste.
Desde Plena Inclusión, a nivel nacional, hacemos muchÃsima sensibilización y formación con todos los operadores jurÃdicos y policiales para que sean capaces de detectar a una persona con discapacidad intelectual y, asÃ, poder derivar.
Muchas veces se confunde discapacidad intelectual, trastorno mental grave o problemas de adicciones y se mezcla todo. Con estas formaciones nos aseguramos de que los profesionales conocen lo que es la discapacidad intelectual y, si en algún punto del procedimiento se detecta algo, ya puede empezar toda la maquinaria para saber si la persona necesita apoyo. Porque sin esos apoyos se produce una falta de derechos importante.Â
La figura del facilitador procesal de Plena Inclusión Canarias se enmarca dentro del programa ‘Acceso a la justicia’, ¿cuándo surge este programa?
Empezó a andar hace aproximadamente 10 años y no solo tiene la facilitación procesal. También recoge los derechos como consumidores y consumidoras de bienes y servicios, o todo lo relacionado con la nueva Ley 8/2021, de 2 de junio, de las nuevas medidas de apoyo. Entre ellas se encuentra, por ejemplo, que ya no existe la tutela de las personas con discapacidad sino unos apoyos que permiten a la persona tener capacidad jurÃdica y están mucho más adaptados a sus necesidades.
Este programa busca, en definitiva, garantizar que la relación de la persona con la administración sea en igualdad de derechos.
¿Qué impacto tuvo la aprobación de la Ley 8/2021, de 2 de junio?
Desde que se aprobó la ley 8/2021, que incluye que las personas con discapacidad tienen derecho a contar con un facilitador procesal, ya pudimos entrar a los juzgados con un respaldo administrativo. Antes tenÃamos problemas para acompañar a las personas, pero ahora es distinto.Â
Esta ley vino a dar un soporte legal, jurÃdico y administrativo a algo que ya venÃamos haciendo. Ha garantizado un apoyo de calidad y ajustado a los derechos de las personas.
También se aprecia en los pequeños detalles, como por ejemplo, que un magistrado o una magistrada te pregunte si lo está haciendo bien. O, también, en los momentos de firma de una conformidad, donde la persona ya puede ir acompañada y recibe el apoyo que le permite saber que conformarse implica reconocer el delito o que te rebajen la pena.
Son pequeñas cosas que tienen un gran impacto en la vida de las personas y que cada vez se implica más a la administración, a los operadores y a la comunidad para hacer entornos mucho más accesibles.
Llevas 16 años trabajando en este tipo de programas, ¿has notado el cambio de modelo de atención y apoyo a las personas con discapacidad?
Sà y también ves cómo cambia también tu propia percepción. Abrazar el modelo social y de derechos te hace confiar en la persona y darle las herramientas para desarrollar su propia vida. La idea de ese profesional salvador, experto, que sabe lo que las personas tienen que hacer con sus vidas se borra y aparece esa persona que te acompaña y te apoya para poder desarrollar tu plan de vida. Trabajar desde esta perspectiva con las personas es muy gratificante.

