La Fundación Canaria Pequeño Valiente celebró la novena edición de su Campamento anual, una experiencia cargada de emoción, naturaleza y convivencia, que este año se trasladó al Lomo Jurgón, en el municipio de Arucas. La edición de este año rinde homenaje al recordado botánico David Bramwell, impulsor de esta entrañable iniciativa que desde 2014 ha ofrecido a niños y niñas con cáncer un espacio de desconexión, juego y conexión con la naturaleza.
Durante cinco días, 32 menores entre 7 y 12 años participaron en una programación pensada para disfrutar al aire libre, con actividades organizadas por el equipo de la empresa Nómadas, especializada en dinamización infantil. Juegos cooperativos, excursiones por el entorno rural y talleres creativos forman parte del calendario de experiencias que fomentan la socialización y el bienestar emocional de los y las participantes.
El campamento, considerado uno de los pilares del calendario anual de la Fundación, se venía celebrando tradicionalmente en la finca de Osorio, en Teror. Sin embargo, debido a reformas en la instalación, la organización ha optado este año por el entorno privilegiado de Lomo Jurgón, sin perder la esencia del proyecto: un espacio seguro, afectivo y natural, donde las familias también encuentran apoyo y compañía.
Con esta edición, Pequeño Valiente no solo mantiene viva la memoria de Bramwell, sino que reafirma su compromiso con la mejora de la calidad de vida de la infancia afectada por el cáncer, apostando por una atención integral que trasciende lo clínico y se adentra en lo humano y lo esencial.

