‘Mi lugar seguro’ ofrece recursos prácticos y accesibles para ayudar a identificar las señales de abuso o maltrato y a conocer los pasos que puede seguir una mujer con autismo para protegerse si se encuentra en una situación de violencia de género
La Confederación también pone a disposición de familias y profesionales materiales para acompañar y apoyar a las mujeres con autismo víctimas de violencia de género
En España, se desconoce el número de mujeres con autismo que sufren maltrato o abuso por razón de género, ya que no existen datos oficiales. Pero desde Autismo España sí saben que son especialmente vulnerables ante las distintas formas de violencia: acoso y violencia sexual, violencia física y psicológica, violencia digital y coerción emocional.
Por eso, desde Autismo España llevan desde 2022 trabajando para ayudarles a prevenir y detectar de manera precoz este tipo de situaciones, así como para conocer cómo se articula la respuesta a sus necesidades desde la red de recursos de apoyo a víctimas de violencia de género.
En este contexto, coincidiendo con el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, ponemos a disposición de las mujeres adultas autistas la guía ‘Mi lugar seguro’, un recurso pensado para ayudarles a reconocer señales de abuso o violencia y fortalecer su bienestar y seguridad.
La guía, escrita en lenguaje claro, está dividida en dos partes, que se pueden trabajar de manera flexible al ritmo de cada persona:
• una introducción para ayudarles a comprender mejor cómo puede manifestarse la violencia de género
en mujeres con autismo.
• seis bloques temáticos con actividades prácticas, ejemplos y recursos de interés diseñados para
acompañarles paso a paso y aplicar lo aprendido en su vida cotidiana, con el objetivo de invitarles a reflexionar y fortalecer su bienestar y su autonomía. Entre los aspectos a trabajar, destacan la autoestima, la sexualidad o cómo pedir ayudar cuando son víctimas de violencia de género.
Recursos para profesionales y familias
El apoyo de sus familias y de las personas de su entorno cercano, así como del equipo de profesionales que les prestan apoyos especializados, es fundamental para aquellas mujeres con autismo que puedan ser víctimas de violencia de género.
Por ello, desde Autismo España ponen a su disposición una serie de recursos que les ayuden a reconocer señales de alerta y que les aporten pautas de intervención para actuar ante la violencia de género, apoyando y acompañando a las mujeres que la sufren:
• la “Guía para familiares y profesionales”, un recurso que les permite reconocer y actuar ante la violencia de género contra las niñas y mujeres con autismo, ya que les ofrece pautas de intervención y acompañamiento.
• La segunda edición del curso sobre “Autismo y violencia de género”, impartido de manera online en nuestro campus de formación. Esta formación tiene como objetivo capacitar a profesionales de todos los ámbitos (atención a personas con autismo, sanitario, servicios y redes de atención a víctimas de violencia de género, jurídico o policial) para que identifiquen, comprendan y respondan adecuadamente ante situaciones de violencia de género que afectan a niñas y mujeres con autismo.
Además, han editado una serie de Infografías que resumen de manera gráfica las principales conclusiones de todos estos materiales y recursos:
• “Violencia de género en niñas y mujeres con autismo”
• “Recomendaciones para la atención a mujeres víctimas de violencia de género”
• “Qué decir y cómo decirlo. Menores con autismo victimas de violencia de género”
Factores que aumentan la vulnerabilidad de las niñas y mujeres con autismo
Entre los factores que aumentan el riesgo de las niñas y mujeres con autismo a sufrir violencia de género, destacan:
• Su dificultad a la hora de identificar las emociones o intenciones de otras personas, lo que puede
dificultar el reconocimiento de comportamientos abusivos o manipuladores.
• El aislamiento social. En numerosos casos, las mujeres con autismo cuentan con redes de apoyo limitadas, lo que puede derivar en una mayor dependencia emocional o económica respecto a quien ejerce la violencia.
• La baja autoestima, que puede llevar a normalizar o tolerar conductas dañinas o a creer que “merecen”
ciertos tratos.
• Los prejuicios sociales. Con frecuencia, se cuestiona la capacidad de las mujeres con autismo para cuidarse o se minimizan sus necesidades, lo que puede conducir a que su testimonio sea puesto en duda incluso en situaciones de riesgo.
• Las barreras para acceder a los servicios de atención porque no están adaptados a sus necesidades
sensoriales o comunicativas (exceso de ruido, lenguaje complejo o escasa formación específica del
personal).
Las mujeres con autismo tienen derecho a sentirte seguras, respetadas y escuchadas. Y todos estos factores no solo incrementan la probabilidad de sufrir situaciones de violencia, sino que también complican la búsqueda de ayuda o la activación de mecanismos de protección.

