La Agenda Política Paralímpica 2025-2028 plantea diez medidas clave para garantizar la igualdad de oportunidades en el acceso, la práctica y la gobernanza del deporte por parte de las personas con discapacidad
El Congreso de los Diputados acogió este martes la presentación oficial del Decálogo de la Agenda Política Paralímpica 2025-2028, una iniciativa conjunta del Comité Paralímpico Español (CPE) y del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), con el respaldo del Consejo Superior de Deportes (CSD). El objetivo es situar el deporte de las personas con discapacidad como asunto de interés creciente de las políticas públicas.
En la apertura institucional, intervinieron Alberto Durán, presidente del CPE y secretario general del CERMI; Luis Cayo Pérez Bueno, presidente del CERMI; y José Manuel Rodríguez Uribes, presidente del CSD y secretario de Estado para el Deporte. “El deporte es una poderosa herramienta de reenganche a la vida; cuando lo practicamos, visibilizamos, transformamos y hacemos mejor a la sociedad”, expresó Durán. “Nadie puede quedar excluido del acceso a un bien social de primera magnitud como es el deporte”, añadió Pérez Bueno.
Luis Leardy, director de Comunicación del CPE y coordinador del Libro Blanco del Deporte de Personas con Discapacidad, fue el encargado de presentar el contenido del Decálogo, que parte de una realidad alarmante: solo el 0,33 % de las personas con discapacidad tienen licencia federativa, frente al 7,7 % de la población general, y menos del 20 % de las instalaciones deportivas son plenamente accesibles. El Decálogo plantea 10 medidas estratégicas en ámbitos normativos, económicos, educativos y de accesibilidad para revertir esta situación.
La primera mesa redonda de la jornada abordó las principales barreras: la falta de accesibilidad, el coste del material específico y la financiación. “Hoy en España una persona con discapacidad no puede practicar deporte donde quiere. Ese es un hecho”, denunció Alberto Jofre, es director generante del CPE. María Teresa Verdú, representante del ministerio de Viveinda y Agenda Urbana, anunció reformas normativas en accesibilidad; Aitor Canibe, subdirector general de Alta Competición del CSD consideró el Decálogo como un plano y guía compartido; Violante Tomás, diputada en el Congreso por el Grupo Popular, subrayó que “no podemos hacer nada para las personas con discapacidad sin contar con ellas”, y Yolanda Erburu, de Fundación Sanitas, recordó que “hacer accesible la salud también es una cuestión de justicia”.
La segunda mesa redonda, moderada por la judoka paralímpica Marta Arce, trató la inclusión en todos los niveles del deporte. Participaron Santiago Amaro, director general de Jóvenes y Deportes de la Junta de Extremadura; Emilio Sáez, diputado en el Congreso por el Grupo Socialista; Marta Valencia, representante de Cocmefe, CERMI Aragón y CERMI Mujeres, Enrique Álvarez, presidente Federación Española de Deportes de Personas con Discapacidad Física; José Hidalgo, presidente Federación Española de Triatlón y presidente de ADESP y Raúl Reina, profesor universitario y coautor-colaborador del Libro Blanco del Deprote de Personas con Discaapcidad, quienes destacaron la urgencia de ampliar la práctica deportiva para mujeres con discapacidad, en el medio rural y para personas con grandes necesidades de apoyo. También se propusieron acciones como un observatorio de la inclusión, nuevos sellos de accesibilidad, y la formación obligatoria de técnicos en discapacidad.
En el cierre institucional, la directora ejecutiva del CERMI, Pilar Villarino, afirmó que el Decálogo “es un plano y guía político, ética y social. Si queremos una sociedad inclusiva, el deporte tiene que formar parte de ella desde la base”. Alertó de que la accesibilidad sigue siendo una condición previa esencial para ejercer cualquier otro derecho y llamó a convertir cada medida en hechos concretos y presupuestos reales.
Por su parte, el director general del CPE, Francisco Botía, presentó cinco grandes ejes derivados del Decálogo: normativa inclusiva, accesibilidad y soporte material, sostenibilidad financiera, fomento del deporte base y atención a la doble vulnerabilidad. “La transversalidad y la acción positiva deben guiar toda política deportiva que aspire a ser universal y justa”, concluyó.
Alberto Durán agradeció el trabajo conjunto y pidió extender esta colaboración más allá de las “cúpulas”. También llamó a las fuerzas políticas a dejar de lado el “calculismo” y aprobar el Acontecimiento de Excepcional Interés Público, clave para la financiación paralímpica.
En la clausrura, Jesús Martín Blanco, director general de Derechos de las Personas con Discapacidad, cerró la jornada afirmando que “el patriotismo se demuestra respetando los derechos humanos de todos” y defendió que el deporte inclusivo debe formar parte de una política pública ambiciosa, estable y estructural. “Necesitamos cambiar el relato de la superación por el de las oportunidades”, afirmó.
Acceso al decálogo en formato accesible CERMI

