Silvia Arbelo participó un año más en el concurso de disfraces adultos del carnaval capitalino con un diseño de Iván Artiles cargado de magia y humor.
El pasado 31 de enero, Silvia Arbelo volvió a subirse, un año más, al escenario del carnaval de Las Palmas de Gran Canaria para participar en el concurso de disfraces adultos, en la categoría individual. “Me gusta presentarme porque en esos tres minutos puedes ser tú misma, montar tu show, bailar o hacer humor”, resalta Arbelo.
Para esta ocasión contó con un diseño de Iván Artiles con la fantasía “Llega el espectáculo de la magia… Nada por aquí, nada por allá y no busques el conejo que lo tengo en salmorejo”. El show estaba cargado de humor y magia y Arbelo reconoce que en un principio le pareció arriesgada la idea que le propuso el diseñador, pero quedó “orgullosa de haber roto con el molde y hacer algo diferente”.
Ya en 2025 Arbelo se presentó al concurso de disfraces adultos con una fantasía creada por el mismo diseñador y le valió el segundo premio. “Me cogió por sorpresa porque es muy difícil llevarse un segundo premio en una gala que cada año sube de nivel”, matiza Arbelo. “Disfruté mucho cuando estaba en el escenario actuando y vi a la gente disfrutando y bailando conmigo” y reconoce que se volvió “loca” cuando dijeron su nombre como premiada.
Este 2026 no alcanzó el podio pero destaca que “siempre se gana algo, bien experiencias o visibilización” y resalta que “esto no me desanima y voy a seguir presentándome”. “Ya estoy pensando en la fantasía para el próximo año”, avisa Arbelo.
Se define como carnavalera de corazón y apuesta, como en otros aspectos de su vida, por visibilizar a las personas usuarias de silla de ruedas. “Me gusta mostrar que somos personas atrevidas y divertidas y animo a todo el mundo a presentarse a este tipo de galas, aunque al principio pueda intimidar”, añade.
Arbelo confiesa que su próximo reto es presentarse a la gala de la reina del carnaval. A los diseñadores siempre les transmite que quiere ir a por el premio o, por lo menos, tener las mismas posibilidades que el resto de candidatas. “Para mí no es inclusivo que un diseñador me haga un traje pequeño para que sea más fácil de llevar con la silla. Siento que me desvaloriza porque quiero participar al mismo nivel que el resto de candidatas”, matiza Arbelo.
Este año intentó presentarse a la gala de la reina pero por problemas con los diseñadores lo tuvo que posponer. No se rinde: “si no es este, será el siguiente, o el otro, pero yo sé que me voy a presentar”, destaca Arbelo.

