“Es parte intrínseca de la historia de la ciudad teldense, y un importante elemento cultural y de cohesión social”, destaca el consejero de Presidencia, Teodoro Sosa
La intervención ha permitido renovar la instalación eléctrica, repintar el salón de actos, arreglar el techo del patio central y reformar un baño
El emblemático Casino La Unión de Telde está mejor preparado para encarar los ciento veinte años de historia tras su fundación en 1908 después de culminar las obras de mejora en sus instalaciones gracias a las subvenciones concedidas por el Cabildo de Gran Canaria a través del Plan Estratégico de Subvenciones y por impulso de la Consejería de Presidencia que coordina Teodoro Sosa.
Los trabajos ejecutados, financiados con un total de 54.500 euros por parte del Cabildo, han posibilitado la renovación de la instalación eléctrica, el repintado del salón de actos, el arreglo del techo de aluminio del patio central y la remodelación del baño situado en la primera planta de la sede de esta sociedad recreativa enclavada en la Plaza de San Juan de la ciudad teldense, “de cuya historia es parte intrínseca, además de ser un importante elemento cultural y de cohesión social en la actualidad”, según destaca Teodoro Sosa.
El Casino Unión de Telde, cuyo edificio está protegido y catalogado dentro del Plan General, nació el 3 de enero de 1908 fruto de la fusión de las entidades Telde Instrucción y Recreo y La Unión. Tanto en Telde como en otros lugares de Canarias, estas sociedades se convertían en una de las escasas posibilidades para la promoción cultural y el esparcimiento de la población.
Su primer presidente fue Antonio Betancor Calderín. Muy pronto, el espacio se convertiría en espacio para la tertulia, la música, el teatro, los bailes, los juegos de mesa o la lectura de prensa, entre otras muchas actividades que hicieron de él un verdadero corazón de la vida en Telde. El Casino de Telde ha sido igualmente testigo, protagonista y reflejo de los cambios sociales en las últimas décadas.
Las ayudas que se conceden en el marco del Plan Estratégico de Subvenciones de la Corporación insular tienen por objeto fomentar e implementar el tejido asociativo de Gran Canaria, lo que llevará consigo incrementar la participación de la población en la convivencia, así como su implicación en las decisiones que afectan a su entorno y en las actuaciones que se desarrollan.
El cometido final del Plan es financiar proyectos, actividades o actuaciones que fomenten la promoción del movimiento asociativo, la convivencia ciudadana y la calidad de vida, así como la mejora de las instalaciones y servicios destinados a vecinos y vecinas de los municipios.
Su marco regulatorio se asienta también sobre la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local, donde se indica que las corporaciones locales tienen entre sus competencias “la prestación de servicios públicos que contribuyan a satisfacer las necesidades y aspiraciones de la comunidad vecinal”, la cual se llevará a cabo mediante la financiación de proyectos de interés general, que figuren de forma nominada en el presupuesto de esta Corporación o bien mediante concurrencia competitiva.

