Así se ha expresado hoy el presidente del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), Luis Cayo Pérez Bueno, en la apertura del V Congreso de Daño Cerebral Adquirido, organizado por FEDACE, y que se celebra en Madrid durante las jornadas de hoy viernes y mañana sábado.
Para el responsable del CERMI, el daño cerebral adquirido representa hoy una “tormenta perfecta” en términos de políticas de discapacidad. Por una parte, es paradigmático del nuevo rostro de la discapacidad, el carácter sobrevenido, frente al originario, el predominante hasta hace unas décadas. Por otra, es de las discapacidades que más crecen en número, con una progresión incesante.
Además, es una de las discapacidades con mayor impacto en todas las esferas de la vida de la persona y de su entorno familiar, desencadenando enormes necesidades de apoyo sanitarias y sociales.
Frente a ello, señaló el presidente del CERMI, el ecosistema público y social de apoyos y acompañamiento es enormemente limitado, caracterizado por la precariedad, la insuficiencia y la discontinuidad. Podemos hablar del daño cerebral como una de las discapacidades que soporta mayores déficits de atención.
Todos estos aspectos, muchos de ellos lacerantes, sitúan necesariamente al daño cerebral en el centro del foco de las políticas públicas de discapacidad, para a partir de aquí plantea un nuevo modelo de apoyos y cuidados, precisó Pérez Bueno.
La acción pública en materia de discapacidad pasa como nunca antes por lo que hagamos o dejemos de hacer respecto del daño cerebral sobrevenido, zanjo el presidente del CERMI en su intervención.