El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha instado al Consejo de Europa a que preserve los derechos de las personas con discapacidad psicosocial y a que se abstenga de adoptar ningún tipo de convenio o acuerdo internacional que amenace su libertad e inclusión.
El CERMI se une así a la campaña de incidencia #RetiradaDeOviedo que en el plano europeo están realizando Salud Mental Europa y el Foro Europeo de la Discapacidad contra la coerción y la privación de libertad en la atención de la salud mental.
Tras un largo periodo de inactividad, por las presiones recibidas desde la sociedad civil, el Consejo de Europa está a punto de avanzar con el borrador del Protocolo Adicional al Convenio de Oviedo, que admitiría el tratamiento y el ingreso involuntarios en centros de atención de la salud mental para personas con discapacidad.
De aprobarse el borrador del Protocolo Adicional, que en estos momentos tramita el Consejo de Europa, amenazas para los derechos humanos de las personas con discapacidad psicosocial como la coerción y la institucionalización, se consolidarían agravando las violaciones que este sector viene soportando estructuralmente.
En sus escritos a los miembros españoles de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, el CERMI alerta de las consecuencias terribles de esta decisión, si se adoptara, que claramente entra en contradicción con los mandatos de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad que prohíbe terminantemente tanto la coerción como los ingresos involuntarios.
El expediente se encuentra ahora mismo en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa para su dictamen. Si bien no es jurídicamente vinculante, el dictamen puede tener un impacto considerable en el resultado del borrador del Protocolo, por lo que el CERMI exige a los representantes españoles que se opongan firmemente a estas pretensiones violatorias de derechos humanos.

