Lionell Sánchez, GRAN GUANCHE, recorrerá siete islas Canarias, de Lanzarote a La Palma, en ocho días, con 800 kilómetros y más de 10.000 metros de desnivel para recaudar fondos destinados a instalar bicicletas estáticas en los hospitales de Gran Canaria
Durante su tratamiento, una vieja bicicleta estática se convirtió en una herramienta fundamental para combatir el aislamiento, mantener la movilidad y afrontar física y psicológicamente la leucemia
La campaña solidaria ya está abierta en migranodearena.org para que cualquier persona pueda colaborar en financiar la adquisición de bicicletas estáticas para los pacientes con leucemia de los hospitales de Gran Canaria.
Hay momentos en los que una bicicleta se convierte en algo más que una bicicleta. Para Lionell Sánchez, una antigua bicicleta estática fue durante su tratamiento contra la leucemia una pequeña vía de escape frente al aislamiento, el cansancio y la incertidumbre. Ahora, casi cuatro años después de aquel diagnóstico, aquella experiencia está detrás de un reto que pretende que otros pacientes puedan disponer de la misma oportunidad.
El próximo 16 de septiembre, Lionell iniciará en Lanzarote GRAN GUANCHE, un desafío que les llevará a recorrer siete islas Canarias de Norte a Sur hasta culminar en La Palma el día 23. La ruta arrancará en Lanzarote y continuará por Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife, El Hierro, La Gomera y La Palma. Serán alrededor de 800 kilómetros y más de 10.000 metros de desnivel acumulado en ocho días, a razón de una isla y un trayecto en barco cada jornada, con un objetivo que va mucho más allá de completar una exigente aventura deportiva: recaudar fondos, junto a la Fundación Canaria Alejandro Da Silva contra la Leucemia, para dotar de bicicletas estáticas a los pacientes con leucemia ingresados en los hospitales de Gran Canaria.
A la rueda de presentación celebrada en la mañana de hoy asistieron el viceconsejero de la Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, Ángel Sabroso; la gerente de la Fundación Canaria Alejandro Da Silva contra la leucemia infantil, Mónica Santana y el creador del reto Gran Guanche, Lionell Sánchez.
El viceconsejero de la Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, Ángel Sabroso, destacó el carácter solidario e inspirador de Gran Guanche y la capacidad de Lionell para convertir su propia experiencia en una iniciativa para ayudar a otros pacientes. “Hay carreras que suman kilómetros y carreras que suman vidas”, afirmó. Sabroso subrayó además que el proyecto comparte el objetivo de la Consejería de unir deporte y salud y recordó la apuesta por la prescripción de ejercicio físico: «Los médicos ya recetan deporte, el mejor medicamento que hay». “Ahora vamos a colaborar para que los hospitales tengan mejor material deportivo y lo hacemos a través de la historia de Lionell”, concluyó. Por su parte, Mónica Santana destacó que Gran Guanche pretende que “cada kilómetro tenga un propósito: sumar nuevos donantes de médula ósea, recaudar fondos y contribuir a mejorar el día a día de las personas que están luchando contra la enfermedad. Un reto que convierte el esfuerzo deportivo en una oportunidad para sensibilizar y ayudar de forma directa a los pacientes”.
La idea nace directamente de la experiencia de Lionell. En noviembre de 2022 fue diagnosticado de leucemia y tuvo que afrontar largos periodos de aislamiento durante los tratamientos de quimioterapia. “Recuerdo muchos momentos de angustia e impotencia, tanto por el sentimiento de no poder luchar contra lo que me estaba pasando, como por el hecho de estar encerrado tanto tiempo”, apunta. En aquellos días, el deporte, dentro de las posibilidades que le permitía su estado, se convirtió en una herramienta para sobrellevar la enfermedad. “Me ayudaba mucho a distraerme, generar cansancio y apetito, que muchas veces se pierde por la quimioterapia”, explica. La bicicleta estática que encontró en el hospital le permitió además mantener, en la medida de lo posible, una actividad que para él tenía un significado especial: “Me ayudó a encontrar una alternativa al running, que luego al salir del hospital pude disfrutar plenamente al aire libre”.
Fue entonces cuando empezó a tomar forma una idea que hoy se ha convertido en GRAN GUANCHE. “Desde que me diagnosticaron leucemia y tuve que buscar opciones para mantenerme activo en el hospital, supe que el deporte era una prioridad para mi proceso, y pensé que si a mí me iba bien, ¿por qué no iba a ir bien para el resto?”, señala.
GRAN GUANCHE comenzó en una conversación con Fran, amigo de Lionell y, como él mismo lo define, “un loco de los deportes de resistencia”. La idea surgió después de conocer el intento de una ciclista extranjera de realizar un recorrido similar por el archipiélago. Lo que inicialmente iba a ser simplemente unas «vacaciones sobre ruedas» fue creciendo hasta convertirse en un reto solidario al que se sumó su otro gran amigo, Samuel. Sus dos compañeros le acompañarán en esta auténtica odisea deportiva y logística. “Tengo miedo, si te digo la verdad. Ninguno de nosotros se ha enfrentado anteriormente a tantos días consecutivos de desgaste sobre la bicicleta, aunque confíamos en la experiencia acumulada y, sobre todo, en el conocimiento que tenemos entre los tres”. Lionell afrontará los 800 kilómetros sobre una bicicleta de carretera de carbono de apenas ocho kilos y con un equipo de apoyo preparado para responder ante los imprevistos de ocho días atravesando el archipiélago.
El recorrido irá aumentando progresivamente en dificultad y serán las últimas cuatro islas (Tenerife, El Hierro, La Gomera y La Palma), las que concentren buena parte del desnivel. Pero los kilómetros y las pendientes no serán el único desafío. El equipo tendrá que coordinar cada jornada con los horarios de los barcos para poder desplazarse de una isla a otra, mientras un coche de asistencia acompañará al grupo durante todo el recorrido. “La organización previa está siendo complicada, ya que hay muchas variantes que no podemos controlar», explica Lionell. El vehículo será además una pieza esencial por motivos de seguridad y para poder resolver cualquier imprevisto durante las etapas: desde una avería mecánica o un pinchazo hasta la necesidad de reponer agua o comida.
Una bicicleta para 8 pacientes y cinco para 21. GRAN GUANCHE
Detrás de los números del desafío hay otros números que explican por qué Lionell ha decidido ponerse de nuevo a pedalear por una causa solidaria.Durante su estancia tanto en el Hospital Insular como en el Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín comprobó directamente la falta de recursos destinados a la actividad física de los pacientes con leucemia que permanecen aislados. Actualmente, el área de aislamiento del Insular cuenta con unas cinco bicicletas estáticas para 21 pacientes, mientras que en el Dr. Negrín hay una bicicleta para ocho pacientes. “Obviamente no salen los números”, afirma Lionell, que subraya que la importancia de la actividad física durante estos procesos no responde únicamente a una percepción personal. “La actividad física es indispensable, no lo digo yo, lo dicen los médicos”.
Para él, aquella bicicleta tuvo un papel fundamental durante su recuperación. Le ayudó a mantenerse ágil, combatir la rigidez muscular provocada por largos periodos encamado y reducir la pérdida de masa muscular. “Puede parecer un cambio minúsculo, pero cualquier actividad física mínima que se realice en estos puntos tan críticos puede marcar mucho la diferencia en el desarrollo del trasplante, tanto a nivel físico como psicológico”, explica.
Por eso, el objetivo de GRAN GUANCHE es muy concreto. Con una recaudación de 2.000 euros se podrían adquirir seis bicicletas estáticas clásicas y dos bicicletas semitumbadas, que permitirían ampliar las posibilidades de actividad física de los pacientes ingresados en las áreas de aislamiento de los hospitales de Gran Canaria. Para ello se ha habilitado además una campaña de donación a través de Migranodearena.org para que cualquier persona pueda contribuir a la adquisición de las bicicletas destinadas a los pacientes con leucemia de los hospitales de Gran Canaria.
“Es difícil visualizar lo que intento transmitir, porque es una realidad que solo se conoce una vez entras al hospital”, explica. El cáncer, recuerda, es una enfermedad cada vez más presente y «todos tenemos a alguien que ha pasado por ahí». La iniciativa busca también colaboración más allá de las aportaciones económicas. “El dinero nos ayudaría muchísimo, pero también la difusión. Compartir el proyecto en redes sociales o trasladar su mensaje a familiares y amigos también forma parte de la ayuda que necesitamos para que la iniciativa llegue a más personas”.
Cuando se le pregunta qué le diría hoy a aquel Lionell que en 2022 estaba ingresado, aislado y pedaleando sobre aquella vieja bicicleta estática, la respuesta resume el espíritu de GRAN GUANCHE: “Le diría que siga pedaleando. Que todo esfuerzo ha merecido la pena”.
GRAN GUANCHE ha ido sumando además una importante red de apoyos encabezada por la Fundación Canaria Alejandro Da Silva, pieza fundamental como nexo entre los pacientes, los hospitales y las instituciones. A la iniciativa se han incorporado el Instituto Canario de Hemodonación y Hemoterapia, la Viceconsejería de Deportes del Gobierno de Canarias y los ayuntamientos implicados en las distintas etapas del recorrido, entre ellos Haría, Yaiza, Agaete, Pájara —Morro Jable—, San Sebastián de La Gomera, Arona, Santa Cruz de La Palma y Valverde, además de colaboradores como Fred. Olsen Express, Bikila Canarias y Nduranz.
El propósito es aprovechar las salidas y llegadas para involucrar a la ciudadanía, animarla a acompañar a los ciclistas y reforzar el llamamiento a la donación de sangre y de médula ósea. Esta vertiente cobrará especial protagonismo el 19 de septiembre en Tenerife, coincidiendo con el Día Mundial del Donante de Médula Ósea, convirtiendo así cada pedalada no solo en una forma de recaudar fondos para los pacientes con leucemia que permanecen aislados, sino también en una oportunidad para concienciar sobre la importancia de donar.
Te puede interesar:

