El Servicio a Domicilio del Ayuntamiento de Arucas tiene como objetivo paliar la soledad no deseada en las personas que se encuentran en una situación de dependencia. Así lo destaca Jésica Guerra, concejala de Prestaciones Sociales y Participación Ciudadana del consistorio, que detalla en esta entrevista todas las novedades que recoge el recurso para los próximos años.
¿Qué aspectos recoge el Servicio de Ayuda a Domicilio del Ayuntamiento de Arucas?
Es un servicio dirigido a personas y familias que se encuentran en situación de especial necesidad e incluye acciones domésticas y de apoyo psicológico y rehabilitador, en aquellos casos que lo necesiten. Es un recurso que favorece que las personas puedan mantener su autonomía y permanecer el mayo tiempo posible en su entorno habitual.
¿Qué servicios recoge este recurso?
La ayuda a domicilio recoge la limpieza del hogar de la persona beneficiaria y tareas como sacar la basura. También, en caso de necesidad, fisioterapia y aseo para la persona. Además, como novedad hemos añadido las pequeñas reparaciones en el hogar. Hay personas mayores que, por ejemplo, no pueden cambiar un bombillo y nosotros nos encargamos.
En este recurso no contamos con servicio de comidas porque desde el Ayuntamiento tenemos nuestro propio servicio de comedor sobre ruedas, que es compatible con la ayuda a domicilio.
Es un servicio que busca promocionar la autonomía de las personas usuarias y contamos con un equipo formado por auxiliares de ayuda a domicilio, fisioterapeutas y trabajadores sociales, que harán un seguimiento por si la situación de vulnerabilidad cambia.
En muchas ocasiones, empezamos a trabajar con la persona usuaria con el servicio a domicilio porque no quieren ir a centros de día, pero al final se acaban animando a ir a estos recursos y, al final, se benefician de ambos servicios. Con este trabajo conseguimos paliar esa soledad no deseada.
¿A quién va destinado?
A personas que puedan estar en una situación de dependencia, que tengan menos movilidad o se encuentren en una situación de vulnerabilidad en un momento puntual de sus vidas.
¿Cómo es el procedimiento para solicitar este servicio?
La propia persona o su cuidador o cuidadora se tiene que acercar a la Concejalía de Servicios Sociales, donde serán atendidos por un trabajador social. Es necesario haber solicitado la dependencia del Gobierno de Canarias, aunque no es requisito tenerla concedida. Al final, el trámite con el Gobierno de Canarias puede tardar un tiempo y lo que hacemos los ayuntamientos es poner el servicio a disposición de la ciudadanía cuanto antes.
No obstante, desde Servicios Sociales sabemos que muchas situaciones son de extrema urgencia. Por eso, en algunos casos primero se presta el servicio y, luego, se tramita el expediente. Es un aspecto importante y pasa con todos los servicios sociales del ayuntamiento porque lo que necesitamos es atender lo antes posible a los ciudadanos.
Además, hemos ampliado las horas de atención a 23.000 y eso nos ha permitido reducir esas pequeñas listas de espera que se habían generado.
¿Tiene algún coste para la persona beneficiaria?
Sí, al ser servicios del ayuntamiento, que se rigen por una ordenanza de servicios sociales, la persona usuaria realiza un pago en función de su renta. No obstante, el ayuntamiento aporta alrededor del 90% del coste total del servicio, con lo que, incluso a personas con renta muy altas, no les supone un coste muy elevado. Así funcionan también los centros de día del ayuntamiento.
¿Tienen una estimación del número de personas que puedan atender con este servicio?
Alrededor de unas 90 personas al mes, pero depende de la intensidad que necesite cada persona usuaria. Por eso, siempre hablamos de horas de atención, porque hay personas que solo necesitan que les tiren la basura y, otras, que requieren de aseo y limpieza.
Nuestro objetivo es que la persona usuaria sea lo más independiente posible. Si puede limpiar y mantener la casa aseada, entonces vamos a fomentar que continúe haciendo esas tareas y le daremos apoyo en otras que necesite. No obstante, siempre haciendo un seguimiento por si la situación cambia.
¿Ya se venía desarrollando este servicio en el municipio?
Es un servicio con el que llevamos muchos años. Por ley, cada dos o tres años tiene que salir una nueva licitación que, además, tendrá nuevas características porque la situación del municipio varía bastante de un período a otro. En el anterior pliego ya habíamos mejorado bastante, pero ahora hemos apostado por un servicio completo, aumentando las horas que necesita el municipio.
¿Cuál es la situación de la dependencia en Arucas?
Realizamos un diagnóstico para conocer la realidad del municipio y lo que más preocupa a las personas mayores es la soledad no deseada. Cada vez aumentan más las personas mayores en esta situación y por eso tenemos que ir aumentando las horas de ayuda a domicilio. Pero también creando nuevas plazas en los centros de día y residencias del municipio para poder llegar a más gente.
En el municipio de Arucas tenemos solo dos residencias de personas mayores y cuando salga el nuevo plan de infraestructura sociosanitaria, la idea del Ayuntamiento de Arucas es ofrecer suelo tanto al Cabildo como al Gobierno de Canarias para poder sacar nuevas plazas residenciales.
También nos centramos en aquellas personas mayores que viven solas y no se encuentran en una situación de dependencia. Desde la Consejería de Servicios Sociales hemos querido ofrecer servicios a estas personas y en estos momentos nos encontramos elaborando una ordenanza de promoción de la autonomía personal, con el objetivo de que pueden ser recibir servicios de mantenimiento físico, acompañamiento, o para conversar un ratito por la tarde. Esto es algo que ya estamos prestando con el programa envejecimiento activo a través de las asociaciones de vecinos y colectivos, pero queremos hacerlo más amplio con esta ordenanza.
¿Hacia dónde camina la atención a la dependencia desde el ayuntamiento de Arucas?
La dependencia es un derecho y queremos que llegue a toda la ciudadanía, ya no solo en lo relacionado con los servicios municipales, sino los propios de la ley de dependencia. Por un lado, necesitamos aumentar la financiación en esta materia y, por otro, tenemos que cambiar el modelo asistencial a uno en que la persona pueda permanecer, si así lo quiere, el máximo tiempo posible en su casa. Esto implica también dar más apoyo a las personas cuidadoras y más servicios de ayuda a domicilio.

