La Unidad de Lesionados Medulares del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria ha hecho historia al convertirse en la primera de España en obtener con nivel Excelente la Certificación de Buenas Prácticas de Humanización en Lesión Medular del Proyecto HU-CI y AENOR. El reconocimiento sitúa a este servicio de referencia autonómica entre las unidades destacadas internacionalmente por su modelo de atención centrado en las personas con lesión medular y sus familias.
El reconocimiento, concedido en el marco del Proyecto HU-CI y con la participación de auditores de AENOR, pone en valor un modelo asistencial que busca situar las necesidades de las personas con lesión medular y sus familias en el centro de todo el proceso de atención.
La consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón, participó en el acto de entrega junto al director gerente del Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil, José Blanco; el jefe de la Unidad de Lesionados Medulares, José Luis Méndez; el coordinador de Certificaciones de Proyecto HU-CI, José Manuel Velasco; el director de AENOR en Canarias, Javier Lantigua, y Eduardo Martínez, paciente de la unidad.
La Unidad de Lesionados Medulares del Hospital Insular, referente en humanización
La certificación es resultado de un proceso de trabajo desarrollado por los profesionales de la unidad para mejorar tanto la experiencia de las personas atendidas como la calidad de la asistencia prestada a pacientes y familiares durante un proceso tan complejo como una lesión medular.
La evaluación se ha realizado siguiendo el Manual de Buenas Prácticas de Humanización en Lesión Medular y contempla nueve líneas estratégicas. Entre los aspectos analizados se encuentran el bienestar de pacientes y familiares, la comunicación, el cuidado de los profesionales, la planificación del alta y la continuidad asistencial.
Esther Monzón destacó que el reconocimiento es fruto de un trabajo integral que no se limita al bienestar de las personas atendidas, sino que alcanza también a la organización y coordinación de los equipos multidisciplinares.
Entre los elementos fundamentales señaló la atención integral, la toma compartida de decisiones y la formación e investigación desarrolladas en la propia unidad.
Solo tres unidades en el mundo cuentan con este reconocimiento
El coordinador de Certificaciones de Proyecto HU-CI, José Manuel Velasco, destacó el alcance de la certificación conseguida en Gran Canaria.
Según explicó, la unidad se convierte con este reconocimiento en un referente mundial de un modelo de atención humanizada que se ha conseguido trasladar a la práctica y verificar mediante el proceso de certificación.
Velasco señaló, además, que solo tres unidades en el mundo cuentan con este reconocimiento.
Por su parte, el director de AENOR en Canarias, Javier Lantigua, incidió en la importancia de incorporar la humanización como una parte esencial de la asistencia sanitaria, poniendo a las personas en el centro y ofreciendo una atención cercana, respetuosa y adaptada a las necesidades de pacientes y familias.
La experiencia de los pacientes, parte fundamental de la atención
Durante el acto también intervino Eduardo Martínez, paciente atendido en la Unidad de Lesionados Medulares, quien puso palabras al impacto que puede tener este acompañamiento durante una etapa especialmente compleja.
Martínez destacó que la unidad ofrece esperanza y proporciona las herramientas necesarias para afrontar una nueva etapa vital, con apoyo tanto físico como emocional.
La atención, además, no termina cuando la persona abandona el hospital, ya que se mantiene el seguimiento y la prevención de las posibles patologías asociadas a la lesión.
Más de 1.250 pacientes atendidos desde el año 2000
La Unidad de Lesionados Medulares inició su actividad el 17 de noviembre de 2000 en el Hospital Universitario Insular de Gran Canaria.
Desde entonces ha atendido a 1.250 pacientes y actualmente recibe una media de unas 60 personas cada año.
La unidad se ocupa de la asistencia y hospitalización de pacientes con una lesión medular aguda y de personas que presentan complicaciones derivadas de una lesión previa y requieren ingreso especializado.
Su intervención incluye también rehabilitación, valoración de la discapacidad, prescripción y adaptación de productos de apoyo, fisioterapia y terapia ocupacional.
Una vez producido el alta, se mantiene la continuidad asistencial mediante la coordinación de los profesionales de la unidad con los centros de Atención Primaria del Servicio Canario de la Salud.
Apoyo más allá de la rehabilitación física
El modelo de atención contempla diferentes dimensiones de la vida de las personas con lesión medular.
Los pacientes disponen de atención específica en sexualidad y fertilidad, reeducación vesical e intestinal, adaptación del hogar, apoyo psicológico y psicoterapéutico y programas de formación dirigidos tanto a la propia persona como a su familia.
También se realiza cirugía del miembro superior en personas con tetraplejia cuando está indicada.
Para facilitar los autocuidados después del alta, los profesionales del Complejo Hospitalario han elaborado además un Manual de Autocuidados del Lesionado Medular, que se entrega a pacientes y familiares con recomendaciones destinadas a prevenir complicaciones como las úlceras por presión o los problemas genitourinarios.
Las caídas, primera causa de lesión medular en Canarias
El perfil de las personas atendidas ha cambiado desde la creación de la unidad.
Durante sus primeros años, una parte importante de los pacientes eran personas jóvenes que habían sufrido accidentes de tráfico. La reducción de este tipo de accidentes ha modificado progresivamente esta realidad.
En los últimos años se ha producido un incremento de las lesiones traumáticas provocadas por caídas en personas mayores de 60 años.
Actualmente, las caídas constituyen la primera causa de lesión medular en Canarias, seguidas por los accidentes de tráfico —de coche y motocicleta— y, en tercer lugar, por las zambullidas.
Tecnología para mejorar autonomía y rehabilitación
La incorporación de nuevas tecnologías también forma parte de la evolución de la Unidad de Lesionados Medulares.
Desde 2023 dispone de un exoesqueleto robótico destinado a la rehabilitación de pacientes con lesión medular. Esta tecnología permite trabajar aspectos relacionados con la movilidad y la autonomía y puede aportar beneficios sobre la circulación sanguínea, la salud ósea y el bienestar psicológico.
Canarias se convirtió así en la tercera comunidad autónoma en disponer de esta tecnología, también presente en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo y en el Instituto Guttmann de Barcelona.
La unidad cuenta además con gafas de realidad virtual, movilizadores con estimulación eléctrica funcional (FES) y electroestimulación percutánea para complementar los procesos de rehabilitación física.
Un equipo multidisciplinar de 62 profesionales
Detrás de la atención que presta la unidad se encuentra un equipo formado por 62 profesionales de diferentes disciplinas.
La plantilla incluye especialistas en Rehabilitación y Medicina Física, Enfermería, Psicología, Terapia Ocupacional, Trabajo Social, Logopedia, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, celadores y personal administrativo.
Un modelo multidisciplinar que, más de 25 años después de la puesta en marcha de la unidad, recibe ahora un reconocimiento que sitúa al Hospital Universitario Insular de Gran Canaria como referente nacional en la humanización de la atención a las personas con lesión medular.

