22 personas usuarias de los Centros de Día de Rehabilitación Psicosocial participaron en un torneo que fomenta la autonomía, las relaciones sociales y el bienestar emocional
Las personas con problemas de salud mental de Gran Canaria participaron recientemente en el XXII Torneo de Ajedrez de los Centros de Día de Rehabilitación Psicosocial (CDRPS), una iniciativa que utiliza este deporte como herramienta para favorecer la rehabilitación, la inclusión social y el desarrollo de habilidades personales.
El encuentro reunió en Vecindario, en el municipio de Santa Lucía de Tirajana, a 22 personas usuarias de la red de Centros de Día de Rehabilitación Psicosocial de la isla.
El ajedrez, una herramienta para favorecer la recuperación
Más allá de la competición, el torneo busca promover la participación en actividades comunitarias que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas con trastornos mentales graves.
La práctica del ajedrez aporta beneficios en diferentes ámbitos, entre ellos:
- Estimula la memoria y la concentración.
- Favorece la toma de decisiones y la planificación.
- Mejora la gestión emocional.
- Refuerza las habilidades sociales.
- Potencia la autoestima y la autonomía personal.
Además, este tipo de iniciativas permiten que las personas participantes compartan experiencias y fortalezcan sus relaciones fuera del entorno sanitario.
Un torneo que promueve la inclusión social
La edición de este año contó con la participación de personas usuarias de diferentes Centros de Día de Rehabilitación Psicosocial de Gran Canaria.
El primer puesto fue para un participante del centro de Telde, mientras que el segundo y el tercer puesto correspondieron a personas usuarias de los centros de Casa del Mar y Vecindario, respectivamente.
La actividad se desarrolló en colaboración con el Club de Ajedrez Vecindario Gran Canaria y tuvo lugar en la sede de la Asociación de Vecinos Ansite.
Rehabilitación con participación en la comunidad
Los Centros de Día de Rehabilitación Psicosocial forman parte de los recursos sociosanitarios que atienden a personas con trastornos psiquiátricos severos, acompañándolas en su proceso de recuperación y promoviendo su participación activa en la sociedad.
Además del trabajo terapéutico, impulsan actividades abiertas al entorno comunitario con el objetivo de favorecer la convivencia, combatir el estigma asociado a la salud mental y fomentar una inclusión real.

