La Fundación reunió a familias de varias islas en un encuentro de ocio, apoyo mutuo y solidaridad para reforzar los vínculos entre quienes afrontan la enfermedad
Las familias de niños, niñas y adolescentes con cáncer infantil disfrutaron el pasado sábado de una jornada de convivencia organizada por la Fundación Canaria Pequeño Valiente, un encuentro que este año tuvo un significado especial al coincidir con el 20 aniversario de la entidad.
Procedentes de diferentes islas de la provincia de Las Palmas, las familias compartieron un día de ocio, apoyo mutuo y convivencia en un ambiente pensado para fortalecer los lazos entre quienes viven una realidad marcada por la enfermedad.
Las familias de menores con cáncer infantil comparten una jornada de convivencia con Pequeño Valiente
Con una temática inspirada en México, la jornada estuvo diseñada para que tanto los menores como sus familiares pudieran disfrutar de un tiempo de respiro, convivencia y diversión.
El programa incluyó actividades para todas las edades, entre ellas juegos acuáticos, castillos hinchables, música de mariachis, animación con payasos, sesiones de DJ y un gran bingo con premios.
Uno de los momentos más esperados volvió a ser el tradicional concurso de postres, en el que las propias familias elaboraron tartas inspiradas en la temática del encuentro, demostrando, una vez más, su creatividad y su implicación.
Las familias, protagonistas del encuentro
Uno de los aspectos más destacados de esta convivencia es que las propias familias participan activamente en la organización y desarrollo de la jornada, convirtiéndose en las verdaderas protagonistas de una iniciativa que fomenta el apoyo entre iguales y el sentimiento de comunidad.
Para muchas de ellas, estos encuentros representan una oportunidad para compartir experiencias con otras personas que conocen de primera mano los retos que supone convivir con el cáncer infantil.
Veinte años acompañando a las familias
Coincidiendo con el vigésimo aniversario de la Fundación Canaria Pequeño Valiente, la entidad reafirmó su compromiso de seguir acompañando a los menores con cáncer y a sus familias más allá del ámbito sanitario.
Además del apoyo durante el proceso de la enfermedad, la fundación impulsa actividades que favorecen el bienestar emocional, la convivencia y la creación de redes de apoyo, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de quienes afrontan esta realidad.
La entidad agradeció la colaboración de las administraciones, empresas y organizaciones que hicieron posible esta nueva edición, así como la implicación de todas las familias participantes, cuya ilusión y entusiasmo volvieron a convertir la jornada en una celebración muy especial.

