El pasado 28 de junio, José Guerra, jugador del Club Doble Bote, se alzó con el Campeonato de Gran Canaria Fundación DISA de Tenis en Silla 2026, en el cuadro individual mixto. Le entrevistamos para conocer cómo vivió la competición, pero también para adentrarnos en su recorrido en este y otros deportes con los que, como la vela, ha cosechado grandes logros a lo largo de su vida.
¿Cuándo descubres el tenis en silla de ruedas?
Empecé con el tenis hace tres años aproximadamente y me enteré por unos amigos que estaban comenzando con el deporte. Fue una iniciativa de un compañero, José MarÃa Sánchez, y un amigo entrenador que vieron que en Gran Canaria no habÃa tenis adaptado. Decidieron montar unas clases, probé y me encantó.Â
¿Qué fue lo que te llamó la atención de este deporte?
Hace 18 años tuve un accidente de moto de camino al trabajo y tuve una lesión medular. Antes del accidente, cuando niño probé el tenis y me gustó mucho pero, claro, hacÃa 25 años que no cogÃa una raqueta. Cuando volvà a una cancha de tenis me di cuenta de que no solo me seguÃa gustando sino que, además, se me daba bien. Eso fue lo que me enganchó, el poder darle fuerte a la pelota y ver que podÃa mejorar.Â
Vi que era un deporte muy exigente en todos los sentidos, fÃsica y psicológicamente, y que también me permitÃa competir. Esto es algo que me apasiona porque genera un enfrentamiento contigo mismo y te pone a prueba a nivel psicológico. Fue una mezcla de todo un poco y con la gente que encontré luego entrenando hemos formado un grupo muy bueno en el Club Doble Bote.
¿Cuál es la situación del tenis en silla actualmente en Canarias?
Llevamos poco tiempo comparado con el resto de comunidades autónomas pero, en estos tres años, ha mejorado todo muchÃsimo. Sobre todo, en lo que tiene que ver con unas canchas accesibles en las que poder entrenar, como son las pistas Carla Suárez.
Hoy en dÃa hay solamente dos clubes en Canarias: el Club IODA Tenerife, del sur de la isla, y, el Club Doble Bote, donde entreno. Nos juntamos en los campeonatos de Canarias una vez al año pero nos gustarÃa poder hacerlo más.
Por otro lado, en nuestro club tenemos un entrenador muy bueno que se ha comprometido muchÃsimo con el grupo desde el principio y todos hemos subido mucho el nivel.
Recientemente campeón de Gran Canaria, también has cosechado éxitos en otras competiciones a lo largo del año, ¿estás satisfecho con la temporada?
Haciendo valoración de este año, la verdad es que estoy muy contento porque he subido muchÃsimo mi nivel gracias a nuestro entrenador. Nos ayuda mucho a nivel táctico y a no perder la cabeza en los partidos.
Mi espinita de este año fue, sin duda, el campeonato de Canarias, que se celebró en noviembre, y me enfrenté al actual campeón Nicolás Lanquetin. Hemos jugado en otras ocasiones y me di cuenta de lo importante que es el factor psicológico en los partidos. No obstante, a nivel personal, estoy muy contento porque creo que hemos avanzado mucho.
¿Qué objetivos te marcas para lo que queda de año?
Ahora voy a hacer un pequeño parón los meses de verano porque tengo una lesión. El objetivo principal es estar bien fÃsicamente, jugar sin dolor y disfrutar, aunque es verdad que durante agosto estaré yendo al gimnasio para no perder la forma fÃsica.Â
En septiembre, ya empezarán los torneos y me gustarÃa volver a ser parte de la selección canaria para participar en la competición por comunidades autónomas que se celebra en octubre. Es algo que depende de la federación, pero me gustarÃa volver para demostrar todo lo que hemos avanzado este año. Este es un campeonato, además, muy difÃcil porque te enfrentas a jugadores con muchos años de experiencia y que están en el top 10 nacional.Â
¿Tienes alguna meta que te gustarÃa alcanzar con el tenis en silla?
Creo que este deporte demanda un nivel de exigencia muy alto y, siendo realistas, sé que nunca voy a llegar a Wimbledon ni a Roland Garros. Pero si me gustarÃa poder ser parte del Top 10 nacional. Es difÃcil pero si entrenamos más, podremos tratar de alcanzar esta meta.
Esta es una lucha que tenemos actualmente con la Federación Canaria de Tenis porque estamos entrenando una hora dos dÃas a la semana. Es muy poco y para septiembre queremos ampliar a un dÃa más, o a más horas por dÃa. Todo el equipo está muy enganchado al deporte y queremos dedicarle más tiempo para mejorar.
Por otro lado, nos gustarÃa poder llegar a más gente, sobre todo, jóvenes. Desde el club vamos a los colegios a dar charlas y a invitar a que prueben el deporte. Al final, el futuro del tenis adaptado pasa por la juventud.
Actualmente, ¿practicas algún otro deporte?
No, siempre digo que soy monodeporte. En este caso sà que combino el tenis con el gimnasio, pero centrándome siempre en el tenis.Â
Ahora estamos empezando con el pádel, que cada vez va teniendo más aceptación y hemos ido en varias ocasiones a las canchas que se encuentran en Las Palmeras Golf, en Las Palmas de Gran Canaria. Nos gustarÃa fomentarlo desde el club porque no solamente practicamos tenis, sino cualquier deporte de raqueta. Queremos conseguir financiación y poder dar clases de iniciación al pádel.
A lo largo de tu vida has practicado otros deportes adaptados, como la vela adaptada, en la que has cosechado grandes éxitos. ¿Nos podrÃas contar tu recorrido por estas disciplinas deportivas?
Tras el accidente, lo primero que probé fue el baloncesto con el Econy Gran Canaria. No me enganchó tanto pero sà que me enseñó la importancia de la parte fÃsica en cualquier deporte. Eso me dio capacidad para afrontar los deportes que vinieron más adelante.Â
Por temas de estudios, me mudé a Madrid y con la Fundación También tuve la oportunidad de probar esquà adaptado y vela adaptada que, curiosamente, no existÃa en Canarias pero sà en un pantano de la capital.
Cuando volvà a las islas, hablé con el Real Club Náutico de Gran Canaria para ver si éramos capaces de montar vela adaptada aquà y poco a poco lo fuimos consiguiendo. Pudimos traer barcos, que nos cedió Iberdrola, que, en su momento, era patrocinador del equipo paralÃmpico español y empezamos a participar en un circuito nacional, con pruebas nacionales, europeas y mundiales.Â
En esos años fui subcampeón de España en varias ocasiones y, también, campeón de Canarias. En mi último mundial quedé octavo y, en 2016, llegué a ser suplente en los Juegos ParalÃmpicos de RÃo de Janeiro, que fueron los últimos en los que se incluyó a la vela adaptada. Ya luego, todo empezó a decaer y, al dejar de ser disciplina paralÃmpica, se fueron los patrocinadores y las ayudas. De hecho, a nivel nacional, Canarias es de las pocas comunidades autónomas que mantienen la vela adaptada y es algo que me llena de orgullo.
¿Qué importancia tiene el deporte en tu vida?
No me puedo considerar deportista porque nunca lo fui antes de tener una lesión medular. Trabajaba en una oficina pero hacÃa deporte como hobby. Sin embargo, a la hora de afrontar la lesión medular, me di cuenta de la suerte que tuve de poder tener al Econy. Son un grupo muy preparado para ayudarte y el poder ver y compartir con los compañeros, me permitió aprender un montón.Â
Para mi el deporte tiene una doble vertiente, la del deporte en sÃ, pero también la parte social. Te juntas con otras personas con discapacidad y te permite afrontar la vida desde otra perspectiva: mejorando y no quedándote quieto. Te hace salir de tu zona de confort, te ayuda a mantener una rutina, a mejorar fÃsicamente y a estar más activo en tu dÃa a dÃa.Â
Por todo esto, para mi el deporte es fundamental y no concibo mi vida sin él. Animo todo el mundo pero, sobre todo, a las personas jóvenes a que salgan de su zona de confort y prueben. Por suerte, a dÃa de hoy, el abanico de propuestas deportivas en Canarias es mucho mayor que hace unos años.
¿Te gustarÃa finalizar con alguna idea o reflexión?
Me gustarÃa reconocer a mi familia, que ha sido un apoyo fundamental. Tengo un hijo de 20 años y jugamos juntos al tenis. Él de pie y yo sentado.Â
Con mi entorno siempre buscamos la manera para que las personas con y sin discapacidad podamos hacer deporte juntos. También cuando hacÃa vela, mi familia fue un apoyo muy importante porque viajaba mucho. Sin ellos, nada de esto serÃa posible.

