Una jornada reúne a expertos, administraciones y entidades para analizar el potencial de las cooperativas de vivienda colaborativa como respuesta a los retos del acceso a la vivienda y el envejecimiento
La vivienda colaborativa se abre paso en Canarias como una alternativa para favorecer la autonomía personal, combatir la soledad no deseada y facilitar nuevas fórmulas de acceso a la vivienda. Con este objetivo, el Gobierno de Canarias celebró una jornada de trabajo en la que participaron representantes institucionales, expertos y entidades especializadas de diferentes puntos del país.
La iniciativa, organizada por la Viceconsejería de Bienestar Social, buscó generar un espacio de diálogo para analizar las posibilidades de este modelo residencial basado en la convivencia, el apoyo mutuo y la gestión colectiva de los espacios comunes.
Durante la apertura de la jornada, el viceconsejero de Bienestar Social, Francisco Candil, destacó la necesidad de explorar nuevas fórmulas que permitan responder a los desafíos actuales relacionados con la vivienda y el envejecimiento de la población.
“Se trata de impulsar proyectos de convivencia que permitan a las personas mantener su independencia en entornos colaborativos, favoreciendo la autonomía y el apoyo mutuo”, señaló.
La vivienda colaborativa como alternativa al modelo tradicional
La vivienda colaborativa en cesión de uso plantea un modelo diferente al de la propiedad convencional. En este sistema, una cooperativa mantiene la titularidad del inmueble y cede el uso de las viviendas a sus socios mediante una aportación inicial y una cuota mensual vinculada a los costes reales de mantenimiento y gestión.
Este modelo evita la especulación inmobiliaria y favorece la creación de un parque de vivienda asequible a largo plazo, además de promover la participación social y la vida en comunidad.
En el caso de las personas mayores, la vivienda colaborativa se presenta como una herramienta para prolongar la autonomía personal, facilitar el envejecimiento en comunidad y reducir situaciones de aislamiento y soledad no deseada.
Canarias destina tres millones de euros a proyectos de vivienda colaborativa
El Gobierno de Canarias ya trabaja en el desarrollo de esta fórmula residencial mediante una inversión de tres millones de euros procedentes de los fondos Next Generation EU.
Estos recursos permitirán impulsar once proyectos de vivienda colaborativa en Gran Canaria, Tenerife y La Palma, contribuyendo a consolidar nuevas alternativas habitacionales vinculadas a la inclusión social, la convivencia y la desinstitucionalización.
Experiencias y retos para consolidar el modelo
La jornada permitió conocer experiencias desarrolladas en comunidades como Navarra, Cataluña y Euskadi, donde este tipo de proyectos cuentan con una trayectoria más consolidada.
A lo largo de cuatro mesas de trabajo se abordaron cuestiones relacionadas con la colaboración entre administraciones públicas y entidades cooperativas, el acceso a la vivienda, los cuidados, la salud comunitaria y el papel de estos modelos residenciales en la prevención de la exclusión social.
Además, representantes de cooperativas y entidades canarias analizaron la situación actual de la vivienda colaborativa en el Archipiélago y los principales retos que aún deben afrontarse para facilitar la puesta en marcha de nuevos proyectos.
Un modelo vinculado a la autonomía y la vida en comunidad
Los participantes coincidieron en señalar que la vivienda colaborativa puede convertirse en una herramienta útil para responder a desafíos sociales como el acceso a la vivienda, el envejecimiento de la población, la soledad no deseada y la necesidad de desarrollar entornos más inclusivos y sostenibles.

