Desde hace unos meses, el CEIP PrÃncipe Felipe de Candelaria acoge la Escuela de Yoga en Lengua de Signos, promovida por la asociación Atletas Sin Fronteras. Itahisa Dubois es la instructora de estas clases y, a pesar de que el proyecto sea reciente, cuenta con una amplia experiencia en el desarrollo de actividades deportivas accesibles para personas sordas. En esta entrevista, Dubois cuenta a TitularÃsimos cómo se trabaja en esta escuela, asà como el impacto tan positivo que ha tenido desde que comenzaron las clases.
¿Cuándo comienza la Escuela de Yoga en Lengua de Signos?
Arrancamos en octubre de 2025, pero anteriormente habÃamos realizado algunas sesiones puntuales junto con la Asociación de Personas Sordas de Tenerife (ASORTE). También comenzamos con sesiones de yoga semanales pero por los horarios y la falta de participantes tuvimos que disolver el grupo.Â
Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo nos dimos cuenta de que habÃa muchas personas sordas que seguÃan con la necesidad de asistir a unas clases de yoga accesibles en lengua de signos (LSE). Muchas probaban en clases que no eran accesibles y se encontraban con alguna barrera. Por ejemplo, si una instructora daba las indicaciones de manera oral para montar una postura, las personas sordas asistentes no podÃan entender lo que estaba sucediendo.Â
Por este motivo, al ver tanta demanda, le propuse a Atletas Sin Fronteras crear una escuela de yoga en lengua de signos.
¿Cuántas personas acuden a la Escuela de Yoga en LSE?
Actualmente tenemos a seis personas sordas y esperamos que para el próximo curso, que empezará en septiembre, contemos con alguna más. Este 27 de junio, celebraremos una clase de yoga en lengua de signos al aire libre por el DÃa Mundial del Yoga. El objetivo es abrir la escuela a otras personas sordas que quieran probar y tendrá lugar en la playa de Punta Larga, en Candelaria.
¿Cómo es una clase de yoga en LSE?
En la Escuela de Yoga en LSE damos aquellas pautas o consignas que se utilizan en el Hatha Yoga. Trabajamos la respiración (pranayama), las posturas (asanas), la relajación y también hablamos de la filosofÃa del yoga.
En nuestras clases utilizamos el canal visual y gestual. Hacemos una serie de adaptaciones para conseguir unas clases accesibles como, por ejemplo, no damos las indicaciones al mismo tiempo que realizamos las posturas, como suele ocurrir en el yoga ordinario. Anticipamos primero lo que vamos a realizar para que cada persona tenga la referencia en su cabeza. Luego les acompaño a realizar la postura por si hay que hacer alguna corrección.
También aprovecho los recursos visuales, como pictogramas, ya que facilitan las explicaciones de algunas consignas, términos o el conteo de las respiraciones. Los mantras, por ejemplo, que se suelen usar con sonido, los explicamos con pictogramas y por escrito. Aprovechamos el sistema dactilológico de la lengua de signos para cantarlos.
Por otro lado, para los ejercicios de relajación en los que hay que cerrar los ojos anticipamos la información para qué pautas tienen que seguir. En este sentido, también pasamos un perfume de aceites esenciales por la clase para transmitir que ya deben comenzar a estirar. Además, en la sala tenemos una luz que se enciende de manera progresiva, de tal manera que cuando hacemos la relajación, apagamos la luz, y cuando hay que abrir los ojos, la luz se va encendiendo progresivamente. Asà evitamos una vuelta a la calma violenta, como puede suceder si utilizamos el tacto. Â
¿Cómo ha sido el proceso de realizar los ajustes y adaptaciones para hacer el yoga accesible a las personas sordas?
Soy intérprete de lengua de signos y llevo bastantes años realizando actividades deportivas, de baile y de relajación para personas sordas. Desde hace más de 20 años que soy socia de ASORTE y me he familiarizado mucho con su realidad.Â
Las personas me han ido transmitiendo cuáles son sus necesidades y las he ido incorporando a todas las actividades y servicios que ofrecemos. Por eso, cuando comenzamos con la escuela de yoga, ya tenÃamos bastante bagaje y experiencia que hicieron que las sesiones de yoga se dieran con total normalidad.Â
Desde Atletas Sin Fronteras ya desarrollaban una Escuela de Yoga Adaptado, ¿a quién iba dirigida?
SÃ, la Escuela de Yoga Adaptado se puso en marcha en 2022 y yo entré como instructora en 2023, cuando terminé mi formación. Estas clases están dirigidas a personas ciegas, con movilidad reducida y con diversidad cognitiva.
Decidimos diferenciar las clases de yoga adaptado y las de lengua de signos porque la estructura de la lengua de signos y de la lengua oral es diferente. Al igual que se reciben clases de yoga en inglés, en italiano querÃamos ofrecer la posibilidad de darlo en lengua de signos española.
¿Cómo llegas a la lengua de signos?
Desde pequeña lo veÃa en la televisión o por la calle y me decÃa a mi misma que algún dÃa lo aprenderÃa porque, aunque no tuviera personas sordas en mi entorno cercano, sentÃa que que la lengua de signos era mi otra lengua materna.Â
Esta lengua me facilitaba mucho la comprensión y mi expresión personal. Cuando era niña inventaba gestos con mis manos para poder estudiar mejor y también utilizaba muchos apoyos visuales. Ya después en la universidad, cuando me estaba formando como maestra de educación fÃsica, salió un curso de lengua de signos y me apunté. Tres años después, en 2007, decidà formarme como intérprete de lengua de signos.
¿Es accesible hoy en dÃa la actividad deportiva para las personas sordas?
Actualmente hay deportistas sordos que forman parte de un club deportivo, están federados o forman parte de alguna asociación deportiva. Sin embargo, el problema que persiste es que hay eventos y competiciones deportivas en los que todavÃa faltan muchos recursos de accesibilidad o adaptación.Â
En algunas carreras de montaña o triatlón, por ejemplo, los participantes sordos se ven limitados porque las indicaciones no están adaptadas o cuando llegan al podio no hay intérpretes de lengua de signos.Â
Por eso, siempre trato de facilitar a otros compañeros y compañeras recursos y fomento que empiecen a implementar esas adaptaciones para las personas sordas y que, si pueden, aprendan lengua de signos.Â
Además, doy formaciones en accesibilidad en la comunicación en el movimiento, no solo para facilitar la toma de contacto con la lengua signos, sino también para transmitir otros apoyos o recursos que faciliten la accesibilidad universal.Â
También, las entidades públicas tienen que contar con servicios intérpretes para aquellas actividades que sean susceptibles de contar con la participación de personas sordas.Â
¿Te gustarÃa finalizar la entrevista con alguna idea o reflexión?
Me gustarÃa destacar que tanto las alumnas como yo estamos encantadas con la actividad. Hablo en femenino porque la mayorÃa somos chicas, pero también hay un chico en la escuela de yoga. Hemos creado un vÃnculo y entre todas nos cuidamos muchÃsimo.Â
Esto va más allá de facilitar que las clases sean accesibles y que puedan beneficiarse del bienestar que provoca cada sesión de yoga. También trata del clima y la energÃa que hemos generado. Son unas alumnas maravillosas que hacen que todo esto sea mucho más fácil.Â
También trasladar que nos han escrito personas sordas de otros puntos del archipiélago que les encantarÃa participar en las clases de yoga, pero por lo pronto solo estamos en Candelaria. También ha habido interés por parte de instructores de yoga que les gustarÃa poder impartir yoga accesible para personas sordas. Estamos muy contentas de que el impacto sea tan positivo con el poco tiempo que llevamos.Â



