La Asociación Salud Mental La Palma lleva desde 1998 trabajando en la mejora de la calidad de vida de las personas con problemas de salud mental y sus familias. Hoy en dÃa, su foco está puesto en la prevención de los problemas de salud mental. Asà nos lo explica su gerente, MarÃa de La Paz Magdalena Pérez, en esta entrevista en la que también conversamos acerca de la evolución, objetivos y retos futuros de la entidad.Â
¿Qué es la Asociación Salud Mental La Palma?
Somos una asociación con 28 años de trayectoria que actualmente está enfocada en trabajar la prevención de los problemas de salud mental. En un principio, trabajamos la rehabilitación psicosocial a través de un programa del Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane, pero hemos cambiado nuestro objetivo de trabajo.Â
¿Por qué es importante poner la prevención en el centro de sus acciones?
La prevención es nuestro pilar de actuación y la entendemos como toda aquella información que tenemos que transmitir a la población para que conozcan lo que son realmente los problemas de salud mental. Â
Es un tema transversal que abarca todas las áreas de la vida y es necesario fomentar la salud mental en todos los perfiles de edad. No obstante, es muy preocupante el suicidio entre los jóvenes porque se ha convertido en la primera causa de muerte no natural. En muchas ocasiones, se trata de personas con problemas de salud mental que no se encuentran con capacidad suficiente para determinar qué quieren hacer con sus vidas.
Siempre pongo de ejemplo que la salud mental es como la salud bucodental. Si no prevemos el cuidado de los dientes, al final tendremos caries. En salud mental es lo mismo. Tenemos que hacer campañas de prevención y de fomento de hábitos saludables como el trabajo comunitario, la interacción social o romper con el aislamiento, porque evita desarrollar un problema de salud mental.Â
Desde la asociación trabajamos con un enfoque amplio, dinámico y multifactorial. Puede sonar algo etéreo pero es que la salud mental no se trata solo con un psicofármaco o yendo al psiquiatra o al psicólogo, sino también con otros muchos mecanismos comunitarios.
¿Qué servicios prestan desde la asociación?
Apostamos por actividades y servicios comunitarios, como puede ser el servicio dirigido a la población infantil y juvenil. Damos refuerzo y seguimiento académico y trabajamos la prevención en edades tempranas, lo que permite que menores con un diagnóstico de salud mental puedan desempeñar su vida con total normalidad.Â
También hacemos campus en los perÃodos vacacionales dirigidos a niños y niñas con y sin diagnóstico de salud mental. Todos tienen cabida y buscamos normalizar el perfil de las personas con las que trabajamos en nuestro dÃa a dÃa.Â
Por otro lado, desarrollamos un proyecto en el Centro Penitenciario de Santa Cruz de la Palma, porque la salud mental en estos espacios tiene que ser cuidada. También porque, en muchas ocasiones, las personas privadas de libertad son las grandes olvidadas.
¿Qué otros proyectos desarrollan actualmente?
Hace un año y medio comenzamos con el proyecto ‘Alas de Mariposa’, que es un grupo de ayuda mutua dirigido a mujeres. Es muy común que sean ellas las que asumen el papel de cuidadoras y acarrean importantes problemas de salud mental. Con las participantes del proyecto elaboramos productos artesanales que ponemos a la venta en diferentes espacios, como el mercadillo de Los Llanos de Aridane.Â
Es un proyecto muy bonito que da una visión distinta de la salud mental y que sirve de ejemplo para otras mujeres y personas con problemas de salud mental, que pueden ver cómo luchan por salir adelante.Â
En salud mental nos fallan muchÃsimo los ejemplos porque todavÃa se piensa que las personas con problemas de salud mental son personas limitadas o peligrosas. Es algo que tenemos que romper y que le puede pasar a cualquier persona.Â
En este sentido, desarrollamos un movimiento en primera persona, en el que una de las personas usuarias de la asociación es nombrada portavoz. Formamos parte de la Confederación Salud Mental España y cuando, por ejemplo, hay que hacer campañas a nivel estatal, se reúnen los portavoces de cada territorio para dar su opinión a través de su propia experiencia.Â
¿También realizan charlas de sensibilización?
Tenemos campañas en los centros educativos y están dirigidas, sobre todo, a adolescentes. El proyecto se llama ‘Hablar es la solución’ y nos enfocamos en el suicidio.Â
No podemos perder de vista la realidad del valle de Aridane, que todavÃa sufre las secuelas económicas y emocionales de la erupción del volcán Tajogaite. Muchas familias han enfrentado la pérdida de residencia, de tierras agrÃcolas o de trabajos. Todo se pulverizó y muchas veces los cuidadores principales no encuentran las herramientas para dar respuestas a sus hijos, pero tampoco a ellos mismos.Â
Me gustarÃa recalcar que no se trata de patologizar un proceso natural como la erupción de un volcán, sino de que no podemos olvidar que nuestra economÃa está afectada y esto tiene repercusiones en nuestra salud mental.Â
En relación a esta situación, hemos creado una comunidad de aprendizaje a nivel nacional junto con la Fundación Vicente Ferrer y los compañeros de Lorca y Valencia, que también han sufrido catástrofes naturales recientemente. Nos enfocamos en las catástrofes ya vividas pero también en las que están por llegar.Â
Al final la destrucción no termina cuando se termina la riada o finaliza la erupción. Va más allá y por eso es muy importante el trabajo comunitario que fomentamos desde la asociación. Cada vez vivimos en entornos más individualizados y cuesta llegar a las personas, pero tenemos que entender que es mejor si trabajamos en comunidad.Â
La asociación empezó su andadura en 1998, ¿qué ha cambiado desde entonces?
Cuando comenzamos solo habÃa un psiquiatra en La Palma. Ahora, la realidad es distinta y tenemos más especialistas y recursos de distinta naturaleza.
Por otro lado, un problema incipiente en la actualidad es el trastorno dual, que se manifiesta cuando una persona con problemas de adicción convive con un problema de salud mental. No está claro qué va primero pero sà estamos viendo que en Canarias existe una carencia generalizada de recursos especÃficos para estas realidades.Â
¿Qué demandas tienen actualmente como asociación?
Creo que en muchas ocasiones la atención a personas con problemas de salud mental está encaminada al internamiento en centros. Esto es claramente un retroceso y se debe apostar por el trabajo comunitario.
Creo que los polÃticos se olvidan en muchas ocasiones de esto y siempre les pregunto si les gustarÃa verse a ellos mismos o a sus familiares en esos centros o querrÃan verlos integrados en la comunidad. Desde el tercer sector necesitamos que la salud mental esté incluida en la agenda polÃtica y en los presupuestos de las diferentes administraciones.
También se tiene que fomentar la inclusión de profesionales de referencia en centros educativos, que es donde están los niños de hoy y los adultos de mañana, para poder dar respuesta a las familias y docentes. Además, son necesarias las campañas de prevención.
¿Qué objetivos se marcan a futuro?
Nos gustarÃa seguir trabajando en comunidad y apostando por un enfoque diverso y cercano porque creemos que la sociedad va encaminada a romper ese aislamiento y esa sintomatologÃa asociada a la soledad no deseada.



