El ensanche puente Miraflor GC-21 Teror ya cuenta con el proyecto definitivo tras culminar su redacción por parte del Cabildo de Gran Canaria, en coordinación con el Ayuntamiento de Teror.
La actuación permitirá eliminar el actual cuello de botella en esta vía clave, mejorando la seguridad tanto del tráfico como de los peatones.
Nueva infraestructura sin afectar al puente histórico
El proyecto contempla la construcción de una nueva estructura de hormigón independiente que se acoplará al puente centenario sin dañarlo, preservando su valor patrimonial.
La ampliación permitirá pasar de cinco a nueve metros de ancho, incluyendo:
- Dos carriles de circulación
- Arcén peatonal protegido
- Mejora del itinerario accesible
Mejora integral de la GC-21
La intervención se desarrollará en un tramo de unos 600 metros entre los puntos kilométricos 7,4 y 8 de la GC-21, a su paso por el barrio de Miraflor.
Además del ensanche del puente, se incluyen:
- Urbanización de márgenes
- Mejora de accesos a viviendas
- Nuevos pasos de peatones
- Acondicionamiento de paradas de guagua
- Mejora del drenaje
Declaraciones institucionales
El vicepresidente del Cabildo, Augusto Hidalgo, destacó que el proyecto permitirá completar la mejora de esta vía por la que circulan unos 8.000 vehículos diarios.
Por su parte, el alcalde de Teror, José Agustín Arencibia, subrayó que se trata de una solución a una demanda histórica vecinal.
Inversión y plazos
El proyecto cuenta con un presupuesto de 3,1 millones de euros.
Actualmente, se tramitan las expropiaciones necesarias para licitar las obras, que podrían iniciarse en 2027, con un plazo de ejecución estimado de 20 meses.
Alternativas de tráfico
Durante la ejecución de las obras será necesario cortar la circulación en este tramo de la GC-21 durante varios meses.
Como alternativa, se desviará el tráfico por la GC-211, carretera que será previamente mejorada.
Objetivo: seguridad y accesibilidad
El ensanche puente Miraflor GC-21 Teror permitirá mejorar la seguridad vial, facilitar el tránsito peatonal y adaptar la infraestructura a las necesidades actuales sin afectar al patrimonio histórico.

