Lecturia es una editorial especializada en literatura clásica y contemporánea adaptada a lectura fácil. Entre su catálogo se encuentran tÃtulos como ‘Trafalgar’, de Benito Pérez Galdós, o ‘Cuentos de la Alhambra’, de Washington Irving, pero también obras actuales como ‘Bevilacqua y Chamorro’, de Lorenzo Silva, o ‘Tierra sin nombre’, de Inma Chacón. Entrevistamos a su fundador, Javier Alcázar, para conocer el recorrido de una editorial que tiene como objetivo llevar el placer de la lectura a todas las personas.
¿Cómo definirÃas Lecturia?
Lecturia es una editorial especializada en publicar literatura adaptada a lectura fácil para que cualquier persona con dificultades de comprensión lectora pueda, primero, entender la literatura y, luego, disfrutarla.Â
Creo que cuando uno no puede entender lo que lee, no puede disfrutar leyendo y leer es una de las formas más maravillosas de disfrutar que existen. Esta es la visión que tratamos de seguir en la editorial.Â
¿Qué lÃnea sigue la editorial?
Empezamos publicando clásicos, pero tenÃamos muy claro que si queremos que la gente disfrute leyendo, también tenemos que ofrecer obras contemporáneas.
Por un lado, es importante que los clásicos sigan haciéndose accesibles para todos y vamos a seguir adaptando clásicos siempre con este formato de edición que tenemos: cuidando mucho las ilustraciones, el formato y el papel.Â
Por otro lado, y al mismo tiempo, vamos a seguir ampliando la colección de autores actuales. Acceder a los clásicos es un derecho, pero es verdad que si queremos que la gente con dificultades de comprensión lea por placer, pues no siempre va a apetecer leer ‘Romeo y Julieta’ o ‘Crimen y Castigo’. A veces apetece una novela negra, romántica o histórica y creo que tenemos que trabajar también en esa lÃnea.
Ahora mismo estamos adaptando obras de autores contemporáneos como Javier Sierra, Christian Gálvez e Isabel Sanz Sebastián. Al igual que nuevos clásicos como Kafka e Irène Némirovsky.Â
¿Cuándo surge Lecturia?
Fue un cúmulo de circunstancias. Primero, estudié biblioteconomÃa y documentación y trabajé como librero durante bastante tiempo. Al mismo tiempo era voluntario en una asociación de ocio y tiempo libre de personas con discapacidad intelectual, con la que habÃa empezado cuando tenÃa 15 años.
Hubo un momento en que decidà dejar el mundo del libro y estudiar trabajo social para dedicarme a trabajar más activamente en el mundo de la discapacidad. Después, fui profesor de adultos para personas con discapacidad intelectual en la Universidad de Comillas, en el programa Tecnodemos.Â
Ahà intenté transmitir a mis alumnos el amor por la lectura pero me di cuenta de que nunca leÃan porque a pesar de que eran adultos, los libros que les compraban casi siempre eran infantiles.Â
En ese momento me topé con la lectura fácil en unas jornadas en Baeza. Fui para allá y quedé fascinado por todas las posibilidades que ofrecÃa. Me empecé a formar y comencé a adaptar no solo los materiales de estudio de mis alumnos, sino también libros para algunas editoriales o documentos para administraciones públicas. Ya en 2023 fue cuando decidà dar el salto y montar la editorial.
¿Qué puertas abre la lectura fácil?
Depende en qué ámbito, pero creo que abre muchÃsimas puertas a muchas personas. En el literario, que es donde trabajo, permite el acceso a nuevas historias, a desarrollar la imaginación, la empatÃa y todos los beneficios que la lectura aporta. Además se ofrece como una nueva forma de ocio que, hasta ahora, era inaccesible para las personas con dificultades de comprensión.
Después abre un montón de puertas cuando se adaptan las leyes, los formularios y los trámites administrativos. Todas estas cosas rigen nuestra vida y estamos obligados a cumplirlas pero si no somos capaces de entenderlo, nos moveremos por el mundo con una desventaja enorme. Creo que la lectura fácil abre un mundo de oportunidades y, sobre todo, garantiza el derecho de decisión de las personas. Si entiendo a lo que me enfrento puedo decidir si lo hago o no.
¿Crees que la lectura fácil es cada vez más conocida?
Durante mucho tiempo la lectura fácil ha estado muy metida dentro del mundo asociativo, en las fundaciones y en las residencias de mayores. Creo que lo que falta es que la lectura fácil se abra al mundo y a los diferentes ámbitos donde es necesaria. Es fundamental conseguir hacerla visible y que la gente entienda su importancia.Â
Cuando voy presentando el proyecto de Lecturia, no voy tanto vendiendo los libros sino ‘evangelizando’ sobre qué es la lectura fácil, para qué sirve y por qué es importante. Ya el vender libros vendrá después, pero primero la gente tiene que ver la necesidad de que esto exista.Â
¿A dónde te gustarÃa llegar con la editorial?
Me gustarÃa que Lecturia lleve la lectura fácil a más sitios, se conozca más y pueda abrir el camino a que cada vez más autores, sobre todo actuales, quieran que sus obras estén adaptadas.
Una desventaja de la lectura fácil es que es muy desconocida en todos los ámbitos, en el literario e, incluso, en el educativo, donde podrÃa ser una herramienta muy valiosa para mejorar procesos de aprendizaje.
En realidad, el objetivo maravilloso serÃa que Lecturia un dÃa dejara de hacer falta y que todas las editoriales ya hubiesen entendido que, cada vez que sacasen un libro, deberÃan publicar una edición adaptada. Ahà no harÃan falta las editoriales especializadas.Â
Por otro lado, y siendo un poco más realistas, en la editorial publicamos autores españoles pero me gustarÃa poder adaptar obras internacionales como ‘Harry Potter’, ‘Los Pilares de la Tierra’, ‘El Señor de los Anillos’ o la obra de Stephen King.Â
¿Te gustarÃa finalizar con alguna idea o reflexión?
Siempre digo que a quien a quien escucha hablar de lectura fácil, quizás no la necesita, pero es bastante probable que a su alrededor sà que haya alguien que la necesite. Por eso invito a que le hable a esa persona del proyecto y de qué es la lectura fácil.
Animo a todo el mundo a que lea al menos un libro en lectura fácil para que entienda en qué consiste, para que vea que es una literatura muy cuidada y que también se puede disfrutar. Al final la clave de que la lectura fácil siga llegando más lejos es que más gente la conozca y ayude a difundirla.

