Belén Reynés es intérprete de lengua de signos española en el IES Poeta Tomás Morales Castellano, centro preferente para alumnos con sordera en Las Palmas de Gran Canaria. En esta entrevista conversamos acerca de las peculiaridades de la interpretación de lengua de signos en el ámbito educativo, asà como de las principales demandas de un sector caracterizado, según comenta Reynés, por la inestabilidad.Â
¿Cómo descubriste que la interpretación de lengua de signos era tu vocación?
Desde muy jovencita, en mi grupo de amigos habÃa un niño con sordera y me llamaba la atención esa forma de hablar con gestos. Al tiempo vi en la televisión a una intérprete de lengua de signos y me di cuenta de que era una profesión. A partir de ahà me informé y fui a la universidad porque pensaba que, al igual que las lenguas orales, se estudiarÃa allà pero lo cierto es que son unos estudios que, en ese momento, no estaban equiparados.Â
Me dijeron que se estudiaba como Formación Profesional en técnico superior de interpretación de lengua de signos española en el CIFP Felo Monzón Grau-Bassas. Ahà estudié con la suerte de tener muy buenos profesores y muy buenas compañeras.Â
¿Cómo fueron los primeros años de profesión?
Empecé como intérprete yendo con personas sordas a citas médicas, al ayuntamiento, hacienda, al banco o a comprar un coche. Cualquier situación en que la comunicación tuviera que ser en igualdad total. Estuve mucho tiempo haciendo este tipo de servicios.Â
Cuando me titulé, hace unos quince años, éramos muchos intérpretes y habÃa muy poco trabajo. No me desligué del todo de la interpretación pero sà que trabajaba en otros sectores, al igual que el resto de compañeros y compañeras. Cada uno fue dedicándose a otros sectores y dejando la interpretación pero a partir de la Ley 27/2007, de 23 de octubre, en la que se reconocÃan las lenguas de signos españolas, se produjo un boom de demanda. TenÃa que haber intérpretes en la televisión, en los mÃtines polÃticos, en los carnavales o en las aulas. El problema es que ya no salÃan, ni salen, nuevos intérpretes porque el ciclo dejó de existir hace unos años y los que estábamos titulados ya nos dedicábamos a otras cosas.
En mi caso, fue a partir de la pandemia que ya me pude dedicar exclusivamente a la interpretación de lengua de signos y en 2022, por la inestabilidad del sector, entré como intérprete en el IES Poeta Tomás Morales Castellano, donde trabajo a dÃa de hoy.Â
¿Cómo se dio esa oportunidad de dedicarte a tiempo completo a la interpretación?
Siempre le agradezco muchÃsimo a Alicia, que es la coordinadora de ASOR Las Palmas, que un dÃa me contactó para un proyecto de nueve meses. No era nada estable pero en aquel momento no era nada feliz con mi trabajo, que no estaba relacionado con la interpretación de lengua de signos.Â
TenÃa mi sueldo y un trabajo estable pero mi vocación era la lengua de signos. Dije que sà a pesar de que era inestable y tenÃa fecha de fin, porque tristemente dependemos de subvenciones e, incluso en el ámbito educativo, depende del alumnado con sodera existente, hay contratación de intérpretes o no. Ahora tengo trabajo pero no sé si el próximo año seguiré trabajando.Â
Sin embargo tomé esa decisión porque necesitaba ser feliz y dedicarme a lo mÃo. Afortunadamente nunca me ha faltado trabajo desde el año 2021. Aunque no sé qué va a pasar en el futuro, asumo el riesgo y soy muy feliz todos los dÃas cuando me levanto y voy a trabajar.
Estás especializada en el ámbito educativo, ¿cómo es el trabajo en el aula?
El ámbito educativo no tiene nada que ver con, por ejemplo, los eventos o televisión, donde cada 20 minutos se cambia de intérprete. En las aulas, en cambio, estás tú sola interpretando el tiempo que dure la clase. Â
También es cierto que no estás toda la hora interpretando. Pero sà que estás pendiente no solo a lo que diga el profesor, sino a lo que digan los alumnos. Al final tienes que ser el puente a la igualdad. Si alguien ha dicho una broma, por ejemplo, tienes que interpretarlo.Â
¿Es asumible esta carga de trabajo?
Para mà es el ámbito más duro y peor pagado. Los intérpretes no dependemos de la ConsejerÃa de Educación sino de una empresa que nos contrata. En otros territorios del paÃs están contratados directamente por las consejerÃas de educación pero aquà no.Â
El ritmo de trabajo es llevable, sobre todo, si te gusta. Pero es verdad que sufrimos muchÃsimo de la espalda y no se nos reconocen enfermedades profesionales. Al final estamos sentados en una silla articulando de manera repetitiva y eso tiene su impacto en las cervicales. Es un ámbito duro, no lo voy a negar.
¿Se han dado pasos para mejorar la situación de los y las intérpretes en las aulas de las islas?
En principio se dieron los primeros pasos y la ConsejerÃa de Educación creó una bolsa de intérpretes en agosto del año pasado. Sin embargo, este curso no ha habido nombramientos. El único fue para una profesora sorda pero para alumnos todavÃa no se ha nombrado a nadie y ya llevamos mucho tiempo asÃ.Â
Otro tema también importante es en relación a los intérpretes en la educación no obligatoria como grados universitarios o ciclos formativos. En la etapa obligatoria los alumnos sordos tienen su intérprete durante toda la jornada y le cubre las seis horas lectivas. Pero cuando pasan a un ciclo formativo, por ejemplo, hay una especie de norma no escrita que les rebaja las horas de intérprete a 15 horas semanales. Esto afecta tanto a las personas sordas, porque hay clases en las que no tienen intérprete, como a las intérpretes, porque nos contratan por 15 horas y 500 euros, con lo cual nadie acepta este contrato.
¿Qué consecuencias puede tener no contar con un intérprete de lengua de signos en la formación de una persona con sordera?
Lo que ocurre es que hay un currÃculo muy grande de alumnos sordos que terminan abandonando. Porque si tienen que estar peleándose para que pongan un recurso, muchos abandonan y prefieren irse a trabajar al sur de la isla, de fregaplatos o de jardinero. Terminan haciendo un trabajo mecánico donde no se tienen que comunicar prácticamente con nadie.Â
Que no te faciliten ese recurso pone las cosas todavÃa más difÃciles para una persona con discapacidad. La consejerÃa tiene que poner ese intérprete las 30 horas lectivas y si el alumno abandona, que no sea por falta de recursos sino porque quiere enfocarse en otra cosa.
¿Cómo es el ambiente en el aula? ¿Están los profesores y alumnos concienciados?
Estamos en un centro preferente para alumnado con discapacidad auditiva, y el alumnado está muy concienciado con lo que significa tener un compañero sordo, al igual que los profesores. Los trabajadores que llevan muchos años aquà saben perfectamente qué comportamiento pueden tener dentro del aula. Por ejemplo, no hacer un dictado porque la persona sorda no va a poder seguir el ritmo.
A los profesores que llegan nuevos les damos una pequeña charla con las pautas a seguir para comunicarse con un alumno sordo. Por ejemplo, no vocalizar de manera super enfática, no subir el tono o no hablar hacia la pizarra porque hay muchos que tienen lectura labial.
En el centro hay carteles por todos lados sobre cómo comunicarse con un alumno sordo y FASICAN o Funcasor suelen dar charlas todos los años, sobre todo, a las clases de primero de la ESO, para orientarles y que sepan que están en un centro preferente y lo que significa.
¿Qué demandas tienes como intérprete de lengua de signos en el ámbito educativo?
Sobre todo, el tema de reconocernos las enfermedades profesionales, porque de verdad que es un ámbito que es muy cargante fÃsicamente. No paras desde las ocho de la mañana hasta las dos de la tarde. Ahora, desde hace poco tiempo, nos han puesto una silla más cómoda pero hasta hace no mucho usábamos una silla normal de pupitre.Â
También el tema de que no formemos parte de la ConsejerÃa de Educación. Los intérpretes cobramos el sueldo de 30 horas semanales, pero al igual que los profesores trabajamos de 8:00 a 14:00h. El profesorado cobra una jornada completa y nosotros no.Â
El sueldo es muy bajo y quien está en esta profesión es porque le gusta. Pero creo que es un recurso muy necesario en el aula y es donde mejor tendrÃan que cuidar al intérprete. Es vital que se nos reconozca una jornada completa y unas condiciones igualitarias con respecto a los trabajadores docentes de la ConsejerÃa de Educación.
¿Te gustarÃa finalizar la entrevista con alguna idea o reflexión?
Me gustarÃa resaltar que en el ámbito educativo el trabajo en equipo es muy importante. En el ámbito televisivo, por ejemplo, recibo una escaleta, un guion, interpreto y ya está. Pero en el ámbito educativo trabajamos con maestros de audición y lenguaje, profesores, tenemos una reunión semanal con el equipo especÃfico auditivo para ver cómo están los alumnos… Es distinto y quiero resaltar que mi compañera Fayna, que es la maestra de audición y lenguaje en el centro, es maravillosa. Domina la lengua de signos y la oralidad de manera igualitaria y no es común. También mi compañero Pedro es fundamental. Cada año nos emocionamos al ver cómo se titulan los alumnos con sordera.

