La Federación Canaria de Municipios (FECAM) invitó hoy a todas las localidades a compartir un minuto de silencio por la muerte violenta de María José, de 48 años, y su hija, de 12, degolladas en su casa de Xilxes y Petronila, de 36 años, estrangulada en su domicilio de la calle López de Hoyos, en la capital de España.
El hall de la Subdelegación Provincial del Gobierno en Santa Cruz acogió esta mañana la repulsa por tres nuevos asesinatos machista registrados en la localidad castellonense de Xilxes, donde fueron degolladas María José, de 48 años, y su hija Noemí, de 12, a manos de su exmarido y padre de la menor, y el estrangulamiento hasta la muerte de Petronila, de 36 años de edad, a quien le quitó la vida su expareja en pleno centro de la capital de España.
La concentración, convocada por la Federación Canaria de Municipios (FECAM), contó con la presencia de la concejala de Seguridad Ciudadana, Gladis de León, además de otros concejales de la Corporación municipal, así como representantes de la Subdelegación del Gobierno. También se sumaron a la concentración personal de ambas administraciones y efectivos de la Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local de esta capital.
Una vez confirmado estos dos nuevos casos de violencia de género, se está ante la novena víctima mortal del recién estrenado 2026, asesinadas a manos de su pareja o expareja. Desde 2003, son ya 1.352 las mujeres que han sido asesinadas por violencia de género. Desde 2013, son 66 los niños y niñas asesinadas por violencia de género contra su madre y 510 el número de niñas y niños huérfanos por violencia de género en España.
Por otro lado, también se recuerda que en una situación de emergencia se puede llamar al 112 o a los teléfonos de emergencias de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). En caso de que no sea posible realizar una llamada y ante una situación de peligro, se puede utilizar la aplicación ALERTCOPS, desde la que se enviará una señal de alerta a la Policía con geolocalización. Estos medios de asistencia pueden ser activados por la víctima y también por cualquier persona que conozca o sospeche de un caso de violencia de género. Es un deber de toda la sociedad.

