El Club de Lucha Canaria El Calvario-El Sauzal y la Fundación Hospitalarias Tenerife han impulsado la creación del primer equipo de lucha canaria inclusivo de Tenerife. Entrevistamos a Carmen Delia Álamo, directora gerente de la fundación, para conocer más sobre este proyecto pionero bautizado como ‘Brega sin Barreras’.


"El proyecto 'Brega sin Barreras’ permite acercar nuestro deporte y nuestra cultura a todas las personas sin ningún tipo de barrera, ni limitación”
¿Qué es el proyecto ‘Brega Sin Barreras’?
‘Brega sin Barreras’ es un proyecto que nace de la propuesta del club de lucha canaria El Calvario-El Sauzal, que es un equipo que ha estado estos últimos 34 años parado. Hace unos meses, un equipo de gente joven decidió reflotarlo e incorporar la inclusión.
Es entonces cuando acuden a Fundación Hospitalarias Tenerife con la idea de lanzar el primer equipo de lucha canaria 100% inclusivo de personas con discapacidad. Y, como no puede ser de otra manera, desde la fundación dijimos que sí y estamos encantadas de poder participar y dar la oportunidad para que las personas con discapacidad puedan aprender, disfrutar y compartir una parte importante de nuestra cultura como es la lucha canaria.
¿Cómo reciben la propuesta desde la fundación?
Fue una sorpresa porque, aunque sabemos de, por lo menos, un equipo de lucha canaria que cuenta con una persona con discapacidad entre sus luchadores, no es lo común. La lucha canaria no había dado aún ese paso de apertura a la totalidad de la ciudadanía, como si lo habían hecho otros juegos y deportes tradicionales, como el juego del palo, que se ha ido adaptando.
Ha sido muy bonito y agradecemos que una entidad deportiva tan joven haya decidido llevar el propio desarrollo de su club al mismo tiempo que su apertura hacia la inclusión. Creo que es un ejemplo a seguir por otros deportes y clubes.
La Fundación Hospitalarias Tenerife cuenta con un programa de deporte inclusivo, ¿es la primera vez que apuestan por la lucha canaria?
Sí, y la incorporamos a nuestro programa de deporte inclusivo, junto a los equipos inclusivos de fútbol y baloncesto, que se enmarcan dentro del programa DiSAFÍO y del convenio de colaboración con la Fundación Club Baloncesto Canarias.
¿Ya está el equipo conformado?
Tenemos el equipo configurado y estamos haciéndole la propuesta a la persona que va a venir a dar las clases. Los futuros luchadores y luchadoras forman parte de la fundación a través de los diferentes recursos con los que contamos y que van desde el colegio de educación especial, el centro de atención diurna o de los hogares. Lo cierto es que fue plantearlo y, sobre la marcha, muchas personas se apuntaron a la iniciativa.
Tenemos también definido el terrero para entrenar, que es el de Las Canteras, en La Laguna, y estamos pendientes del equipaje, que ya está diseñado. Es el mismo que el del club El Calvario-El Sauzal, solo que con los colores propios de la fundación.
¿La iniciativa ha recibido apoyo?
Ha habido colaboración por todas partes. Además, en la presentación oficial del proyecto nos enteramos de que ya la Federación de Lucha Canaria y la Sociedad Insular para la Promoción de las Personas con Discapacidad del Cabildo de Tenerife estaban trabajando para desarrollar una Liga Inclusiva de Lucha Canaria.
¿Es uno de los objetivos del proyecto desarrollar esta liga inclusiva?
Sí, aunque, evidentemente, como entidad lo primero que hemos hecho ha sido crear el equipo. Este es el primer paso para también animar a otras entidades a que apuesten por equipos de lucha canaria inclusivos. Por eso hemos intentado darle difusión para poco a poco ir materializando esa liga de lucha canaria inclusiva que también estaba avanzando por parte el Cabildo y la Federación de Luca Canaria.
¿Qué impacto puede tener el proyecto?
Lo primero de todo es acercar nuestro deporte y nuestra cultura a todas las personas sin ningún tipo de barrera, ni limitación. Supone cambiar la mirada en el deporte y seguir dando perpetuidad y continuidad a nuestra cultura.
Para las familias implica ver que la sociedad avanza integrando la diferencia. Tenemos que entender que lo normal es ser diferente y, por lo tanto, si esta es la verdadera normalidad, cada día tienen que superarse los obstáculos que impiden que cualquier persona pueda acceder a cualquier deporte y practicarlo en igualdad de condiciones.
También a nivel social supone ir dando pasos para que la inclusión sea una realidad y no simplemente una palabra. Esto lleva mucho trabajo detrás y, a veces, no somos conscientes de que tenemos que integrar y aplicar verdaderamente lo que significa inclusión.
¿Qué pasos darán en los próximos meses?
La temporada de lucha canaria no empieza hasta octubre, pero sí nos gustaría que el equipo participara en exhibiciones. En abril la Fundación Hospitalarias Tenerife celebra sus Juegos, en honor de su fundador San Benito Menni y vamos a incorporar esta nueva disciplina.
También queremos colaborar con el Cabildo de Tenerife o el Gobierno de Canarias para la celebración del Día de Canarias para tener más visibilidad y, sobre todo, para animar a los y las integrantes del equipo y al resto de entidades a crear sus propios equipos.
¿Por qué seguir apostando por un deporte más inclusivo?
Pues es tan sencillo como ver lo que suponen los partidos para los deportistas, tanto desde el proyecto DiSAFÍO como desde la Fundación Club Baloncesto Canarias. Viajan entre islas o a la península y les permite conocerse, disfrutar y que haya una verdadera inclusión en el deporte.
Necesitamos que todo esto siga teniendo proyección para que las personas con discapacidad tengan más oportunidades de poder seguir disfrutando plenamente de todo lo que permite la sociedad, pero en igualdad de condiciones.

