La Comisión de Juventud del Comité Español de Representación de Personas con Discapacidad (CERMI) ha trasladado este martes a la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, las principales demandas de la juventud con discapacidad, con motivo del 40º aniversario de la adhesión de España a la Unión Europea, en el marco de un diálogo abierto organizado por la Oficina del Parlamento Europeo en España.
Durante el encuentro celebrado en CaixaForum Madrid, Metsola, compartió reflexiones personales sobre su trayectoria política y su visión del presente y futuro de la Unión Europea, dirigiéndose especialmente a la juventud como garante de los valores democráticos y del Estado de derecho. La presidenta, recordó que inició su compromiso político haciendo campaña por la adhesión de su país a la Unión Europea en 2004, en un contexto marcado por una clara brecha generacional, en el que fueron las personas jóvenes quienes impulsaron con entusiasmo el proyecto europeo al verlo reflejado en países como España, donde, según afirmó, “esos jóvenes tienen grandes oportunidades y tienen derechos que están protegidos”.
La juventud con discapacidad del CERMI, presente en el acto, trasladó algunas de las principales reivindicaciones del colectivo en relación con los derechos fundamentales y la participación plena en la sociedad.
En este contexto, Paula González Rullas, joven sorda de 28 años y representante de la Fundación CERMI Mujeres, ha querido poner valor los avances recientes en materia de derechos de las personas con discapacidad, como la inclusión expresa de las mujeres y la infancia con discapacidad en el artículo 49 de la Constitución Española, la tipificación como delito de la esterilización forzada por razón de discapacidad y la creación de espacios específicos de participación para niñas y adolescentes con discapacidad dentro del movimiento asociativo.
Asimismo, señala de los retos aún pendientes, especialmente el derecho a una educación inclusiva y libre de discriminación, el acceso a un empleo de calidad en condiciones de igualdad salarial, el respeto a la autonomía corporal, sexual y reproductiva y una protección efectiva frente a la violencia, la explotación y el abuso.
La juventud con discapacidad advierte a las instituciones europeas de la importancia de garantizar que la juventud con discapacidad disponga de espacios de participación específicos dentro del movimiento asociativo y de los procesos de toma de decisiones, de modo que sus inquietudes y propuestas formen parte directa de la agenda política europea.
Desde la Comisión de Juventud del CERMI, se destaca que la Unión Europea solo será plenamente democrática si escucha y cuenta con todas las personas jóvenes, incluidas aquellas con discapacidad, como sujetos activos de derechos y de ciudadanía, incorporando de manera transversal sus demandas en el diseño de las políticas públicas comunitarias.

