Hace más de dos décadas que la Residencia de Mayores de La Aldea abrió sus puertas. Hoy son 43 personas las usuarias de un centro comprometido con la atención centrada en la persona, sus intereses y gustos. Conversamos con su director, Nicolás Ojeda, para conocer con detalle la labor que desempeñan desde el centro.


“En estos momentos hay una apuesta decidida y, de hecho, está muy avanzado el proyecto de ampliación y de mejora de las instalaciones actuales. Esta renovación nos va a aportar nuevos espacios convivenciales y, además, nos va a permitir caminar hacia ese modelo de atención más individualizada”
¿Cuál es la labor que desarrolla la Residencia de Mayores de La Aldea?
La labor fundamental es llevar a cabo una atención integral a las personas mayores que se alojan en el centro, poniendo el acento en la persona, en lo que se conoce como modelo de atención centrada en la persona. No en vano, es la metodologÃa por la que apuesta el Instituto de Atención Social y Sociosanitaria del Cabildo de Gran Canaria (IASS) para el conjunto de las residencias de mayores de la isla.Â
Desde La Aldea apostamos firmemente por esta filosofÃa y metodologÃa de trabajo, donde se tiene muy en cuenta los gustos y las preferencias de las personas usuarias. También se intenta mantener un espacio o una serie de espacios que faciliten la convivencia entre las personas. Además se tienen en cuenta los niveles de identidad de cada persona y esto se refleja desde la decoración de las propias habitaciones hasta el conjunto de actividades que realizamos en el centro.
Cada vez es más frecuente escuchar hablar de este modelo de atención, ¿está cada vez más implantado?
SÃ, de hecho, es un modelo sobre el cual todavÃa se está trabajando y hacemos formación al conjunto del personal para continuar avanzando en su implantación. Es verdad que hasta hace poco era un modelo novedoso que se escuchaba pero no se practicaba. Hoy en dÃa, por suerte, es un modelo que va ganando terreno en el conjunto de las residencias de mayores y, desde luego, en La Aldea caminamos también en esta dirección.Â
¿Qué profesionales conforman el equipo?
El equipo está conformado por el personal gerocultor o auxiliares de geriatrÃa y contamos con 5 profesionales de mañana, 4 de tarde y 2 de noche. También disponemos de una persona de enfermerÃa, una fisioterapeuta, una psicóloga, una trabajadora social y una integradora social. Por último, el personal de lo que llamamos servicios generales, que son cocina, limpieza y mantenimiento.
¿Cuál es la relevancia de contar con estos perfiles profesionales en la residencia?
No solo es la importancia, sino que además la normativa establece de manera contundente que los centros deben contar con estos perfiles. No en vano, hablar de una atención integral está directamente relacionada con la existencia de estos perfiles y de poder dar salida a las demandas de las personas usuarias, en función de su grado de dependencia.
El centro cuenta con 43 plazas, ¿están todas ocupadas en este momento?
El centro está al completo, como todos los centros de la isla. Estamos hablando de una lista de espera de alrededor de 1.200 personas en Gran Canaria y hay una necesidad evidente de disponer de más plazas.Â
Hoy en dÃa, alrededor del 25% de las personas usuarias de la residencia son de La Aldea, y el resto, de otros municipios de la isla. Dependemos del IASS, y todos los centros que dependen de este organismo del Cabildo tienen el cometido de acoger a personas en función del puesto que ocupan en la lista, no de la procedencia que tienen. AsÃ, 25 mujeres y 18 hombres son personas usuarias del centro y, en su mayorÃa, presentan un grado 2 y 3 de dependencia. Estos son los perfiles que mayor atención y apoyo requieren, aunque también contamos con una persona usuaria de grado 1.Â
¿Qué actividades realizan en la residencia?
Para ello tenemos en cuenta ese modelo de atención centrado en la persona que comentaba antes. Y, a partir de ahÃ, desarrollamos, por ejemplo, el taller de ‘Buenos dÃas’, que sirve para mejorar el estado de ánimo de las personas usuarias, ayudarles en actividades de higiene y orientarles temporalmente.
Por otro lado, llevamos a cabo actividades de movilidad para favorecer su bienestar fÃsico, cognitivo y emocional. También talleres creativos para estimular y potenciar la imaginación, la expresión artÃstica y las habilidades psicomotoras de las personas usuarias.
Los talleres de psicologÃa son también relevantes y buscan favorecer el bienestar emocional, cognitivo y social, asà como adaptarse a los cambios propios del envejecimiento, entre otras cuestiones. Realizamos, además, juegos y dinámicas con las que pretendemos fomentar la socialización de las personas usuarias.Â
Es cierto que hay una apuesta que hacemos desde la residencia para que se realicen actividades comunitarias y que, en la medida de sus posibilidades, las personas salgan del centro y tengan un contacto directo y permanente con las personas del entorno. Consideramos que es una forma de no perder el contacto con la realidad. En este caso, de manera diaria, las personas usuarias hacen salidas a la plaza del pueblo. Tenemos la gran ventaja de que el centro está bien conectado, incluso para ir caminando al casco del municipio y mantienen esa relación, comunicación e integración con el entorno.
Como director de la residencia, ¿cuál es la visión y retos a futuro?
En estos momentos hay una apuesta decidida y, de hecho, está muy avanzado el proyecto de ampliación y de mejora de las instalaciones actuales. Esta renovación nos va a aportar nuevos espacios convivenciales y, además, nos va a permitir caminar hacia ese modelo de atención más individualizada. Ahora mismo nuestras habitaciones son triples y el proyecto contempla modificarlas a dobles e individuales para garantizar los suficientes niveles de intimidad de las personas usuarias. Es una apuesta bastante importante y espero que esté a la vuelta de la esquina, pero si es verdad que administrativamente las cosas van un poco más despacio de lo que uno quisiera.
Luego también hay una apuesta interna de todo un proceso de formación de personal en este modelo de atención centrado en la persona. Además de cursos que tienen que ver con cuidados básicos, seguridad y todo tipo de cuestiones mucho más concretas.
Además otra de nuestras apuestas más decididas tiene que ver con la participación de las familias en la dinámica de funcionamiento del centro y estamos dirigiendo la mirada para que se impliquen cada vez más. Todo ello nos va a acompañar en el arranque de 2026.

