El Centro de Discapacidad de La Aldea de San Nicolás se ha consolidado como un recurso fundamental en la atención y el acompañamiento a las personas con discapacidad. Teresa Ojeda, trabajadora social del centro, nos cuenta cómo ha sido la evolución del recurso, los servicios que prestan hoy en dÃa y el cambio de rumbo que han tomado en el último tiempo en pos de una atención más individualizada.Â


“Nos hemos ido consolidando como centro y cuando llegan cambios de concejales, por cambios polÃticos, siempre parten del respeto a lo que hacemos, porque el recurso funciona. No es perfecto, pero hay una trayectoria y un trabajo serio que pone a las personas con discapacidad en el centro y es un recurso que trabaja por y para ellas”
¿Cuál es la labor fundamental del Centro de Discapacidad de la Aldea de San Nicolás?
El centro es un recurso que cuenta con dos áreas. Una ocupacional y otra asistencial. Cada una de ellas con 10 plazas y actualmente se encuentran todas ocupadas. En un primer momento se creó el centro ocupacional, dirigido a personas con una discapacidad psÃquica que se consideraba ligera. Sin embargo, al poco tiempo, por la lejanÃa del municipio, se creó el centro de necesidades de tercera persona, donde el perfil eran personas que necesitan más apoyo para el desarrollo de la vida diaria.
El objetivo es intentar responder a las necesidades del individuo desde los diferentes ámbitos de la vida de las personas. Intentamos, en la medida de lo posible, mantener las capacidades de las personas usuarias y, si fuera posible, mejorarlas. También, facilitar a las familias acompañamiento y respiros familiares.
¿Nos podrÃas explicar con más detalle el trabajo que desarrollan en cada una de las áreas?
Hacemos un trabajo conjunto lo que pasa es que nos dividimos porque las personas usuarias del área asistencial a veces no pueden participar en ciertas actividades y, ahora que estamos mejor dotados de personal, podemos tener un trabajo más individualizado con ellas.Â
Con el ocupacional intentamos, sobre todo, fomentar las habilidades y capacidades que tienen las personas usuarias y seguirlas trabajando. En el caso del ocupacional suele ser más fácil trabajar un taller cognitivo o el uso de las tablets. Pero es todo muy relativo. Por ejemplo, una de las personas usuarias del área asistencial que, según nos comentaron cuando entró al centró, tenÃa un nivel intelectual de un niño de 2 o 3 años, nos ha sorprendido un montón porque puede hacer un puzzle de 100 piezas sin ninguna dificultad, mientras que hay personas del ocupacional que esto en concreto se les atasca. Al final, lo adaptamos todo a la realidad de cada uno.Â
¿Qué horario de funcionamiento tiene el centro?
El horario habitual es de lunes a jueves, de 9 a 16:00h y los viernes de 9 a 14:00h. Pero vamos variando en función de las actividades o salidas que tengamos programadas. De normal, tenemos establecido que los lunes hacemos una actividad deportiva que compartimos con salud mental. Los jueves, vamos piscina, aunque ahora se tuvo que vaciar y está suspendida la actividad temporalmente. Los viernes, por lo menos una vez al mes, si no tenemos salidas, vamos a hacer alguna actividad que las personas usuarias plantean.Â
¿Quiénes son los profesionales que conforman el equipo del centro?
El equipo lo forman dos integradoras, que, con la incorporación de un segundo perfil de este tipo nos ha permitido hacer un trabajo cada vez más individualizado. También la animadora, que compartimos con el programa de salud mental; tres cuidadoras; una trabajadora social; los monitores de deporte y piscina; y el servicio de transporte, que cubre el traslado de las personas usuarias.
Hace unos meses también contamos con una fisioterapeuta y una psicóloga, que vienen una vez a la semana. Ahora mismo están en el proceso de establecer el plan individual, porque debemos tener por ley una intervención individual y nos faltaba el apoyo de estas figuras. Ahora que ya contamos con su trabajo estamos caminando en esa dirección para establecer, desde diferentes ámbitos, qué trabajar con cada una de las personas usuarias.
¿Cuál es la importancia de que las personas usuarias reciban la atención de esta variedad de profesionales?Â
Durante demasiado tiempo hemos decidido por las personas usuarias y ahora el foco ha cambiado. Ellos deciden qué quieren y qué no y trabajamos en esta lÃnea, en fomentar su autonomÃa. Entonces hay aspectos que trabajamos con las personas usuarias que pasan desapercibidos en el dÃa a dÃa pero que después siempre que salimos a hacer actividades nos resaltan el buen comportamiento de las personas usuarias de nuestro centro. Vamos a conciertos escolares y ves a los jóvenes de 16 años que no hay quien los calle. Mientras que las personas usuarias del centro dan un comportamiento ejemplar. Todo ello es fruto del trabajo de las profesionales, del dÃa a dÃa, de trasladar valores, del respeto, que ahora, por ejemplo, la psicóloga está incidiendo mucho en eso. Hemos tenido talleres especÃficos para abordar la violencia, entre otros.
Los entornos familiares suelen ser muy protectores ya que han atendido a sus familiares con discapacidad de la manera que mejor han sabido hacerlo y creo que el centro es ese espacio donde ellos pueden soltarse un poquito más, aunque siempre desde el respeto. Cuando vamos a la playa, por ejemplo, están con sus amigos, dan una vuelta por la orilla hasta la otra punta, mirando a la gente y están pendientes unos de otros.
El centro abrió sus puertas en 1994, ¿qué crees que ha cambiado desde entonces?
Yo creo que nos hemos podido ir dotando de muchas mejoras. Poco a poco hemos conseguido tener más margen de maniobra y nos hemos ido haciendo un nombre, un hueco.Â
El movimiento se demuestra andando y hemos ido poco a poco demostrando que el recurso funciona y que las personas usuarias están contentas. En los años de la pandemia de covid-19, hacÃamos rutas telefónicas y nos desplazábamos a sus domicilios para llevarles trabajo o manualidades, o ya cuando podÃamos ir al centro, pues hicimos un montón de actividades para que no se quedaran en casa.Â
Nos hemos ido consolidando y cuando llegan cambios de concejales, por cambios polÃticos, siempre parten del respeto a lo que hacemos, porque el recurso funciona. No es perfecto, pero hay una trayectoria y un trabajo serio que pone a las personas con discapacidad en el centro y es un recurso que trabaja por y para ellas.
¿Hay alguna cosa que te gustarÃa añadir a la entrevista que no hayamos comentado?
SÃ, me gustarÃa resaltar que las familias de las personas usuarias del centro tienen una asociación, la Asociación de Familias de Personas con Discapacidad PsÃquica, FÃsica y Sensorial de La Aldea (ASFADAL).Â
Surgió en 2003, cuando me reunà con los padres y les propuse la idea para poder tener más margen de maniobra a la hora de prestar servicios y hacer actividades en el centro. Gracias a esta asociación, por ejemplo, CaixaBank ya lleva tres años teniéndonos en cuenta y nos da una subvención para actividades. Este año también la Fundación MAPFRE nos hizo también una aportación. Entre esto y las partidas que manejamos del Cabildo pues podemos ir completando las actividades que realizamos a lo largo del año.Â
Â

